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Humanización sociosanitaria y asociaciones de pacientes

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Los pacientes no elegimos estar enfermos y no somos máquinas que no funcionan o cuerpos portadores de una o varias enfermedades; tenemos un cuerpo doliente, pero también mente y espíritu. El hecho de enfermar tiene consecuencias también en las esferas psicosocial, emocional, en las relaciones y en los sentimientos; aspectos que también tienen que ser tomados en cuenta durante los periodos de enfermedad.

El hecho de enfermar tiene consecuencias también en las esferas psicosocial, emocional, en las relaciones y en los sentimientos

En esta consideración del ser humano como un todo, se hace presente la necesidad de tener sistemas sanitarios humanos capaces de dar respuesta a nuestras necesidades afectivas, de tener en cuenta los conocimientos y creencias que tenemos cada uno con respecto a nuestra salud, de nuestro pasado y de nuestras expectativas.

Necesitamos organizaciones sanitarias sin dolor, donde nuestros profesionales entiendan que reducir el dolor psíquico y emocional tiene la misma importancia que tratar el dolor físico y estas dolencias difícilmente son tenidas en cuenta en nuestros días.

Reducir el dolor psíquico y emocional tiene la misma importancia que tratar el dolor físico

Las asociaciones de pacientes pueden ejercer aquí un papel fundamental, al ser un relevante punto de intersección entre la salud pública, los sistemas de salud, las administraciones sanitarias, los agentes de salud y la sociedad. En este sentido ya existen experiencias en las que los pacientes han trabajado en el análisis de los diferentes aspectos de la humanización sociosanitaria, llegando a interesantes conclusiones que pueden ser el inicio de un trabajo profesional y conjunto entre todos los agentes implicados. A modo de ejemplo y como puntos de reflexión puedo citar:

  • La falta de tiempo es tan sólo una excusa, la humanización es cuestión de calidad afectiva, de trato digno y humano, estas cualidades no se impregnan en las personas y en los sistemas sólo disponiendo de más tiempo.
  • Las carencias que podemos encontrar en las infraestructuras hospitalarias no son las responsables de la falta de humanización, si bien el entorno es importante, en la comunicación médico paciente lo fundamental son los afectos, la compasión, la empatía, valores que nada tienen que ver con el lugar en el que se dan y se reciben.
  • Las demandas de los pacientes y su desconocimiento de las dificultades en la gestión de los sistemas sanitarios no tienen que tener como consecuencia el poner barreras, muy al contrario, tienen que ser la base de programas de formación y de elaboración de materiales informativos que permitan que los pacientes asuman la responsabilidad de sus enfermedades.
  • La tecnología no es el elemento disruptivo que fomenta la deshumanización

Atender a un paciente con afecto, compasión y humanidad es medicina

No se trata de señalar posibles causas y mirar hacia otro lado. Por mucho que se insista a favor del cambio y por muchos planes estratégicos que publiquemos explicando cómo debería producirse, éste no llegará hasta que entendamos todos y cada uno de nosotros que la Medicina, puede que la más humana de las ciencias, tiene que mantener su esencia, porque no hay nada que inventar, atender a un paciente con afecto, compasión y humanidad es medicina y donde no se haga así habrá que ponerle otro nombre.
..Begoña Barragán. Secretaria General de Fundación Humans