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La Artritis Idiopática Juvenil es la patología reumática más frecuente en la edad pediátrica

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La Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) es la patología reumática más frecuente en la edad pediátrica. Cursa con dolor, inflamación y limitaciones de una o de varias articulaciones. Puede no ser detectada en una primera fase, hecho por el cual es preciso atender a varios síntomas, tales como la rigidez matutina, la tumefacción persistente no dolorosa de una articulación o el rechazo a la realización de algunas actividades cotidianas. Estas y otras conclusiones se han expuesto durante el V Curso de Reumatología Pediátrica de la Sociedad Española de Reumatología (SER).

La Artritis Idiopática Juvenil puede no ser detectada en una primera fase, hecho por el cual es preciso atender a varios síntomas, tales como la rigidez matutina, la tumefacción persistente no dolorosa de una articulación o el rechazo a la realización de algunas actividades cotidianas

La SER ha señalado varios mitos a los que ha dado respuesta para despejar posibles dudas sobre esta patología. La Dra. Alina Boteanu, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, ha colaborado en la elaboración del documento, del cual reflejamos algunos argumentos:

1. La artritis no es una enfermedad típica de personas mayores. Pese a que los dolores articulares se relacionen con la edad, hay veces en las que el dolor es debido a la inflamación por una enfermedad autoinmune, más frecuente en adultos jóvenes y en niños, como es el caso de la Artritis Idiopática Juvenil. Entre 1 y 2 de cada 1.000 niños pueden padecerla y se caracteriza principalmente por la inflamación y los dolores, ya comentados.

La artritis no es una enfermedad típica de personas mayores

2. La artritis idiopática no es debida al crecimiento, sino que es una enfermedad autoinmune. Se llama idiopática porque aún no se conoce la causa por la que se produce la confusión del sistema inmune. De hecho, el crecimieno normal de un niño no produce inflamación de las articulaciones.

La artritis idiopática no es debida al crecimiento

3. Los tratamientos mejoran los síntomas pero no curan la enfermedad. Los grandes avances médicos en los últimos años persiguen esa mejoría pero, en cualquier momento, el sistema autoinmune se puede acelerar y confundir produciendo nuevamente inflamación. Por lo tanto, aunque “juvenil” hace referencia a su aparición durante la infancia, ello no indica que se vaya a curar en la edad adulta. Esta modalidad de pacientes ha de mantener un seguimiento en las consultas de Reumatología.

Los tratamientos mejoran los síntomas pero no curan la enfermedad

4. La Artritis Idiopática Juvenil no produce los mismos síntomas en todos los niños. De hecho, reúne un grupo de enfermedades cuya característica común es la inflamación, pero con diferentes categorías: oligoarticular persistente, oligoarticular extendida, artritis-entesitis, artritis posiásica o oartritis idiopática juvenil sistémica. El médico establece la categoría en función de los síntomas y de pruebas sanguíneas y radiológicas.

La Artritis Idiopática Juvenil no produce los mismos síntomas en todos los niños

5. Los cuidados complementarios como balnearios, calor o cremas no pueden sustituir a los tratamientos con infiltraciones o fármacos. La enfermedad produce una inflamación o engrosamiento de una parte de la articulación denominada sinovial que produce líquido dentro de la articulación. Esto aumenta la presión y produce dolor y dificultad para el movimiento de la articulación afectada. El calor podría empeorar la inflamación; por su parte, los balnearios y las cremas no son capaces de disminuir dicha inflamación ni la cantidad del derrame articular. Los tratamientos para cada niño son individualizados, dentro de las recomencaciones consensuadas entre los miembros de la comunidad médica.

Los cuidados complementarios como balnearios, calor o cremas no pueden sustituir a los tratamientos con infiltraciones o fármacos

6. Esta enfermedad no es motivo para abandonar la realización de ejercicio físico, sino que los procedimientos de rehabilitación y la actividad física contribuyen al mantenimiento de la función articular y a evitar las deformidades. Los procesos de rehabilitación se inician en fases tempranas de la enfermedad y con ejercicios específicos recomendados por el médico. Por lo tanto, limitar la actividad física es contraproducente.

Esta enfermedad no es motivo para abandonar la realización de ejercicio físico

..Redacción