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Cortes incorrectos y olvido de gasas dentro del cuerpo, las negligencias médicas más comunes en España

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..Cristina Cebrián
Cada año se producen en nuestro país cerca de 15.000 casos de negligencias médicas según datos del portal de estadísticas Statista. Entre las más comunes se encuentran la falta de consentimiento informado y los errores de diagnóstico. La compañía online de reclamaciones, Reclamador.es resume en cinco las negligencias médicas más comunes y las que han sido indemnizadas tras pasar por los tribunales. Para determinar las cuantías se utiliza el baremo de accidentes de tráfico y se establecen las secuelas aplicables, días de incapacidad, número de perjudicados, etc. El plazo para reclamar una negligencia médica es de un año desde que se conoce el alcance de las lesiones en el caso de la sanidad pública y de cinco años en el caso de la privada.

Cada año se producen en nuestro país cerca de 15.000 casos de negligencias médicas

También conocidas como mala práxis médica, las negligencias se producen cuando el profesional sanitario no actúa con la debida diligencia que exige su profesión. Para averiguar si estamos ante una negligencia médica lo primero que se debe hacer es comprobar si existe un daño. Es decir, una lesión, enfermedad o secuela producida por una actuación médica negligente. En España las que se producen con mayor frecuencia son las siguientes: 

Falta de consentimiento informado
Siempre que el paciente comienza un tratamiento médico o va a someterse a una intervención, el profesional sanitario tiene la obligación de informarle de los riesgos que conlleva y de presentar un documento en el que se especifican los posibles problemas que pueden surgir, ya sea durante el tratamiento o después de éste. Es lo que se conoce como consentimiento informado: el documento por el que se acredita que el paciente ha recibido la información necesaria sobre su tratamiento o intervención y está de acuerdo con ella. En muchos casos, el paciente sufre daños de los que no tenía constancia o no sabía que podían ocurrir. En estos casos es cuando se produce la falta de consentimiento informado y el paciente puede hacer una reclamación por daño desproporcionado.

En muchos casos, el paciente sufre daños de los que no tenía constancia o no sabía que podían ocurrir. En estos casos es cuando se produce la falta de consentimiento informado y el paciente puede hacer una reclamación por daño desproporcionado.

Retraso y error en el diagnóstico
Un diagnóstico erróneo puede ocasionar múltiples consecuencias negativas para la salud del paciente, algunas muy severas. En ocasiones, incluso, puede provocar su muerte. En primer lugar, hay que tener en cuenta que este error puede venir motivado por una falta de empleo de medios, es decir, que no se hayan usado todos los recursos posibles para dar con un diagnóstico correcto. Algunos de los casos más frecuentes de error de diagnóstico se dan en la especialidad de traumatología, por ejemplo al confundir contusiones con roturas óseas. En cuanto a los retrasos en el diagnóstico, se producen cuando, tras varias visitas al médico, el profesional decide retrasar las pruebas convenientes para dar con un resultado sanitario y esta demora provoca consecuencias en la recuperación, daños o secuelas. En este punto también hay que tener en cuenta la pérdida de oportunidad. Es decir, que ya no se pueda aplicar un tratamiento debido al retraso del diagnóstico.

Error en intervenciones quirúrgicas y en el tratamiento
En lo que se refiere a las intervenciones quirúrgicas también se puede exigir una indemnización  cuando se realiza una operación y se generan lesiones debido a una mala práctica por parte de los profesionales sanitarios. Como ejemplo de mala praxis está el daño de nervios durante la operación, cortes e incisiones incorrectas o, algo más llamativo, el olvido de gasas y otros materiales quirúrgicos en el interior del cuerpo del paciente.

Como ejemplo de mala praxis está el daño de nervios durante la operación, cortes e incisiones incorrectas o, algo más llamativo, el olvido de gasas y otros materiales quirúrgicos en el interior del cuerpo del paciente 

Error en seguimiento
El seguimiento médico es un proceso de atención sanitario que continúa a otra intervención diagnóstica o terapéutica con el objetivo de finalizar el episodio de atención y que se inició para conseguir su completa recuperación, o para mantener un estado de salud satisfactorio en enfermedades crónicas. En estas situaciones, la negligencia médica se da cuando el médico considera que no es necesario realizar un seguimiento de la enfermedad o no establece uno adecuado para el paciente. Como consecuencia, éste sufre daños derivados de ese seguimiento erróneo. El caso más habitual es el error en el seguimiento de un paciente con cáncer para evitar la aparición de metástasis.

Infecciones hospitalarias
Las infecciones hospitalarias o nosocomiales son las que se contraen dentro del propio centro hospitalario. Por ejemplo, tras utilizar objetos que no están debidamente esterilizados. Pero hay que matizar que no todas las enfermedades que se contraigan en el centro sanitario serán reclamables, ya que un catarro derivado del aire acondicionado o por tener bajas las defensas no se podría reclamar.