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Entre las recomendaciones para mantener un cerebro sano destaca la existencia de un proyecto vital ilusionante, según la BBHI

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..Flor Cid.
Según la ‘Barcelona Brain Health Initiative’ (BBHI), proyecto de investigación nacido con el objetivo de identificar patrones de actividad cerebral, de forma de vida, de alimentación y de comportamiento que minimizan el riesgo de desarrollar enfermedades neurológicas o psiquiátricas, poseer un proyecto vital que se traduzca en satisfacción para el individuo en aras de conseguirlo es bueno para el cerebro y también para la salud. Así lo ha manifestado su director científico, Álvaro Pascual-Leone, catedrático de Neurología de la escuela médica de Harvard, en un reciente artículo publicado por ‘La Vanguardia’. El trabajo ha contado como investigador principal con David Bartrés-Faz, del Instituto de Neurociencias de la UB; y con el apoyo del Instituto Guttmann y la Obra Social La Caixa.

Y es que las principales conclusiones de este proyecto, que ha reunido a más de 4.500 voluntarios de entre 40 y 65 años,  también apuntan que es posible diseñar programas que aporten a la población pautas y recomendaciones para manetener un cerebro sano.

Las principales conclusiones de este proyecto apuntan que es posible diseñar programas que aporten a la población pautas y recomendaciones para mantener un cerebro sano

Primera fase: información sobre siete aspectos relacionados con la actividad cerebral
La primera fase del trabajo está basada en la recopilación de información sobre siete aspectos clave relacionados con la actividad cerbral: el estado de salud general, la nutrición, el sueño, el ejercicio físico, el estado de las funciones cognitivas, las relaciones sociales y el proyecto vital o sentido de la vida. De este modo, las personas con un proyecto vital definido e ilusionante se encuentran a mejor nivel cerebral, poseen menos problemas cognitivos y gozan de una mejor salud en general. Además, se cuidan más. Los investigadores han averiguado que dicho proyecto de vida incrementa la reserva cognitiva, o capacidad cerebral para hacer frente al estrés y las enfermedades (entre otros retos y daños). Queda demostrado también que la persona puede en cualquier momento de su vida tomar la decisión de buscar su razón de ser y hacer frente a los problemas de su vida para conseguir un cerebro más capaz de sobrellevarlos.

Queda demostrado también que la persona puede en cualquier momento de su vida tomar la decisión de buscar su razón de ser y hacer frente a los problemas de su vida para conseguir un cerebro más capaz de sobrellevarlos

Proyecto vital equiparado con motivación para seguir luchando
Pascual-Leone ofrece una explicación de proyecto vital y lo asemeja a una aspiración o razón de ser que genera ilusión y anima al individuo a continuar en la lucha y estar en marcha, sea ésta de la naturaleza que sea. El mismo puede variar según la etapa de la vida que se atraviese pero, como norma general, siempre tiene en común que supone un esfuerzo y que reporta satisfacción estar en el camino de alcanzarlo.

El estudio evalúa tres dimensiones del proyecto vital
Por su parte, las tres dimensiones del proyecto vital que analiza el estudio son: el propósito en la vida, el sentido de coherencia y el compromiso con la vida. El propósito se refiere a las metas y aspiraciones a largo plazo; el sentido de coherencia hace alusión al modo de entender la vida y encajarla en el mundo; y el compromiso tiene que ver con el valor que uno le otorga a su vida y su sensación de que ésta es digna de ser vivida.

Las tres dimensiones del proyecto vital que analiza el estudio son: el propósito en la vida, el sentido de coherencia y el compromiso con la vida.

Las conclusiones del trabajo señalan que las mayores puntuaciones en estas esferas se traducen en una mayor función cognitiva y en una reserva cognitiva más elevada.

Segunda fase: análisis genéticos y exploraciones médicas, neuropsicológicas y electroencefalografía cualitativa
La segunda fase de la BHHI se orienta a la realización de análisis genéticos y exploraciones médicas, neuropsicológicas y electroencefalografía cualitativa, con el objetivo de ver y comprender cómo trabaja el cerebro y cuál es el patrón de actividad que rige su funcionamiento cotidiano. A continuación, la tercera fase consiste en desarrollar estrategias para implementar pautas de conducta que propicien modificaciones en las conexiones cerebrales.

Para ello, la BBHI apuesta por proporcionarle a cada persona un entrenador de salud cerebral basado en tecnología que le predisponga a seguir las pautas que se le marquen, en aras de alcanzar la mencionada modificación en sus patrones de conducta, de una forma sostenida en el tiempo.