Inicio ASP Disminuye la exposición de los niños a campos electromagnéticos como el Wifi...

Disminuye la exposición de los niños a campos electromagnéticos como el Wifi y los móviles

Compartir

..Cristina Cebrián.
El desarrollo de nuevas tecnologías está en pleno crecimiento y con él, la peligrosa exposición a campos electromagnéticos de radiofrecuencia. Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y publicado en la revista Environment International concluye que la población infantil europea se expone a mayores niveles de campos electromagnéticos de radiofrecuencia en las ciudades, aunque su exposición total está muy por debajo de los límites de referencia.

La aparición y evolución de nuevas tecnologías móviles de comunicación está resultando ser la principal fuente de campos electromagnéticos de radiofrecuencia (RF-EMF por sus siglas en inglés) a los cuales está expuesta la población. Cada vez hay una preocupación mayor sobre los efectos en la salud a largo plazo de este tipo de exposición, especialmente a edades tempranas, cuando los órganos y el cerebro aún se están desarrollando. Por lo tanto, los estudios que caracterizan la exposición a RF-EMF en la infancia se han convertido en prioridad para la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La exposición personal a radiofrecuencias se midió con exposímetros portátiles que los niños llevaban en su cintura o en una mochila a lo largo del día y que dejaban al lado de su cama toda la noche

La idea de este estudio de ISGlobal era medir la exposición ambiental a RF-EMF en 529 niños y niñas entre 8 y 18 años de edad, en cinco países europeos: Dinamarca, Países Bajos, Eslovenia, Suiza y España. La exposición personal a radiofrecuencias (entre 87,5 MHz  y 6 GHz) se midió con exposímetros portátiles que los niños llevaban en su cintura o en una mochila a lo largo del día y que dejaban al lado de su cama toda la noche, durante tres días consecutivos. La utilización de dispositivos portátiles, como teléfonos móviles, y fuentes de RF-EMF en casa se evaluó con un diario de actividades y un cuestionario. Se definieron seis tipos de bandas de frecuencia: la total y las relacionadas con teléfonos inalámbricos; antenas de radio y televisión; teléfonos móviles; antenas de telefonía móvil (o estaciones base); y WiFi.

Los resultados señalan que el promedio de exposición personal total fue de 75,5 microWatts por metro cuadrado (µW/m2), un valor muy por debajo del nivel de referencia de 4,5 a 10 W/m2 establecido por la Comisión Internacional para la Protección contra Radiación No-Ionizante (ICNIRP). Las antenas de telefonía móvil son las que más contribuyeron a la exposición total, seguidas por las antenas de radio y televisión, principalmente en frecuencias FM. El WiFi y los teléfonos inalámbricos contribuyeron muy poco. En general, la exposición fue más elevada en los ambientes urbanos, fuera de casa, durante desplazamientos, y durante el día.

Mónica Guxens: “No se han medido las dosis que recibe el niño o la niña, por ejemplo, cuando acerca el móvil a la cabeza durante una llamada, y que son probablemente mayores”

Mónica Guxens, última autora del estudio e investigadora del ISGlobal explica que “no se han medido las dosis que recibe el niño o la niña, por ejemplo, cuando acerca el móvil a la cabeza durante una llamada, y que son probablemente mayores”.

Los resultados también indican que las mediciones de la exposición ambiental total, así como la proveniente de antenas de radio y/o televisión y de antenas de teléfono móvil fueron reproducibles de un año al otro. Laura Ellen Birks, también investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, destaca que “el mundo científico necesita seguir evaluando las exposición a RF-EMF en la población infantil, ya que el uso de los dispositivos y las fuentes seguramente variarán en los próximos años”.

Artículos relacionados