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Diagnóstico In Vitro: técnica complementaria más significativa en el proceso asistencial

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..Flor Cid.
El Diagnóstico In Vitro (IVD) está suponiendo un cambio de paradigma tanto en la calidad de vida como en el proceso de atención sanitaria del paciente, con una especial relevancia de las tecnologías por los beneficios que aportan, plenamente incorporadas al sistema sanitario, a la par que se establecen predicciones sobre su evolución futura.

Se trata de una tecnología que se caracteriza, fundamentalmente, por ser no invasiva y cuya misión principal es proporcionar información sin causarle riesgo al paciente, aportándole valor en todas las fases de su vida y acompañándole en todos los momentos del ciclo vital: test genéticos antes del nacimiento, monitorización, control y diagnósticos accesibles y precisos en patologías complejas, programas de cribado y tratamientos personalizados en enfermedades y, en definitiva, innovaciones que revierten de forma muy accesible a los usuarios finales.

La actualidad del Diagnóstico in Vitro apunta hacia un notable cambio de paradigma en la calidad y en el proceso de atención sanitaria

Diagnóstico In Vitro: técnica complementaria más significativa en el proceso asistencial
El IVD constituye hoy en día una de las técnicas complementarias más empleadas, a nivel cuantitativo, y una de las que goza de mayor relevancia y fiabilidad en el marco del proceso asistencial. De hecho, y esta fue una de las principales averiguaciones del mencionado estudio, hasta el 70% de las decisiones clínicas son tomadas en base a ello, a la par que conduce a la realización de más de 4.000 pruebas diagnósticas. Esto significa que su apoyo es indispensable para la mayor parte de los diagnósticos y tratamientos.

Su apoyo es indispensable para la mayor parte de los diagnósticos y tratamientos, hasta el 70% de las decisiones clínicas son tomadas en base al IVD

El IVD posibilita una detección precoz de ciertas anomalías mediante pruebas no invasivas utilizadas sobre muestras biológicas, tales como la sangre, la orina y los tejidos tomados del cuerpo humano. Además, lleva asociado un componente de alta tecnología que hay que tener muy en cuenta para alcanzar resultados muy eficientes capaces de reducir los costes en salud. Sin embargo, pese a que aumenta progresivamente su complejidad tecnológica, cada vez es mucho más simple su empleo por parte de los profesionales y más seguro para los pacientes.

El IVD posibilita una detección precoz de ciertas anomalías mediante pruebas no invasivas que se utilizan sobre muestras biológicas como la sangre, la orina y los tejidos tomados del cuerpo humano

Necesidad de incrementar la inversión en las técnicas de IVD
Las bondades y beneficios de las técnicas de IVD ponen de manifiesto la inevitable necesidad de aumentar la inversión destinada a ellas. En los últimos años ha quedado ampliamente demostrado que permiten al Sistema Sanitario un importante ahorro en procesos innecesarios, gracias al aporte de información procedente de los laboratorios clínicos. Y para llevar a cabo una correcta inversión no solo es preciso tener en cuenta el precio que conlleva, sino fundamentalmente su valor en la mejora tanto de la predicción como del diagnóstico, la prevención y el tratamiento.

Una correcta inversión en IVD debe tener en cuenta su valor en la mejora de la predicción, el diagnóstico, la prevención y el tratamiento

España, cuatro mercado de IVD a nivel europeo
España ocupa la cuarta posición en mercado de IVD a nivel europeo. No obstante, la inversión per cápita en estas técnicas en nuestro país es inferior a la media europea y se ha reducido en los últimos años. De hecho, en 2015 la facturación de estas tecnologías alcanzó los 982 millones de euros, que implica 21 euros de gasto por habitante y año. Como se argumentaba anteriormente, los expertos sostienen que la inversión en diagnóstico y prevención solo será sostenible en el tiempo si deja de basarse exclusivamente en el precio y aumenta la importancia del valor aportado.

La inversión en IVD solo será sostenible cuando aumente la percepción de la importancia del valor aportado, y no solo su precio

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