Inicio ASP Presión asistencial y seguridad del paciente… una realidad difícil de objetivar

Presión asistencial y seguridad del paciente… una realidad difícil de objetivar

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..Antonio Burgueño Jerez.
Interesante debate el organizado por iSanidad. Lo mejor de la Sanidad a propósito de la repercusión de la presión asistencial en los errores médicos y publicado en este medio hace unas semanas.

Es indudable que, como seres humanos ha de afectarles en su labor cuando las horas de trabajo aumentan.  El cansancio nos dificulta la atención, el razonamiento y la toma de decisiones. Sin embargo, es difícil establecer el umbral en el cual ese efecto se produce.

Antonio Burgueño: “El mismo individuo varía su capacidad de trabajo según que circunstancias personales y profesionales

No todos tenemos la misma capacidad de trabajo y esfuerzo. E incluso, el mismo individuo varía su capacidad de trabajo según que circunstancias personales y profesionales, variación que está implícita en el transcurrir de la vida.

La pregunta es ¿cuál es ese umbral?, y, más allá, si es posible fijar un umbral para todos os profesionales igual.

“Un factor que complica el ejercicio de establecer un criterio estandarizable de la presión asistencial de riesgo está en el paciente”

Mas allá, un umbral fijo para un mismo profesional que no varíe en función de circunstancias personales, día de la semana, estación del mes…

Un segundo factor que complica el ejercicio de establecer un criterio estandarizable de la presión asistencial de riesgo está en el paciente. En sus características sociodemográficas, culturales, emocionales y en su propia patología.

Un tercer factor a tener en cuenta, el grado de apoyo que tiene a la hora de realizar diagnósticos, petición de pruebas, etc. Me refiero a la disponibilidad de algoritmos informatizados, guías y vías clínicas…historia clínica informatizada, apoyos a la prescripción. Sin olvidar lo que supone el grado de desarrollo de la organización del centro que facilita la comunicación con otros profesionales de otras unidades y/o especialidades, la comunicación de resultados, etc…

Mi reflexión es, por tanto, bastante coincidente con la que señala Carlos León, director jurídico de DS legal en el mencionado debate: “normalmente no se tienen en cuenta una serie de factores que pueden ser determinantes para la resolución del caso, como por ejemplo si el sistema en el que se está trabajando es público o privado, si los medios que se tienen son adecuados, si la actuación es de urgencia o es en consulta, o cuál es la cantidad de pacientes que se habían visto ese día y de qué medios se disponía”.

“Es bueno e imprescindible analizar los riesgos, trabajar en poner las barreras para que no acontezcan los mismos”

Por tanto, se me antoja complicado, sino imposible, establecer unas horas de trabajo optimas y, mucho menos, que esto se convierta en un criterio de utilización a la hora de atribuir responsabilidades ante una adversidad. Es bueno e imprescindible analizar los riesgos, trabajar en poner las barreras para que no acontezcan los mismos, pero el error siempre puede ocurrir con la culpabilidad atribuible a todos: nuestra condición de seres humanos.

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