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González Armengol: Sin la especialidad de urgencias el sistema sanitario corre peligro

..Juan Pablo Ramírez y Elena Santa María.
..Cristina Cebrián (Fotografía y vídeo).
En pleno debate sobre la aprobación de la especialidad de urgencias y tras el anuncio del ministerio de que da prioridad a la aprobación de un real decreto para incorporar especialidades, el Dr. Juan González Armengol, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) ha explicado en iSanidad cómo viven esta situación los profesionales.

Ha comenzado la temporada de gripe y uno de los signos es la saturación de las Urgencias, ¿por qué todos los años tenemos este mismo problema y qué se puede hacer para impedirlo?
La gripe no es una incidencia, es algo habitual. Todos los años hay una epidemia de gripe, lo que puede ser algo especial es que sea más o menos virulenta o que tenga mayor o menor mortalidad. Es muy difícil conciliar el funcionamiento habitual de lo que es sistema sanitario con sus vacaciones, derechos, conciliación, fines de semana, puentes y programación quirúrgica, etc. a lo largo del año y poder adaptar como un acordeón los hospitales a las necesidades, en este caso al ingreso de los pacientes. Hay más necesidad ahora mismo de ingresos de pacientes que nosotros llamamos médicos, que otros perfiles de pacientes. La saturación se produce porque estos pacientes, que además necesitan más periodo de observación o más necesidad de ingreso, no tienen una cama de hospitalización donde puedan ingresar, y permanecen durante horas o incluso días en los servicios de forma inadecuada. Es un problema en España y en todo el mundo. Y es un problema grave porque está reconocido que la saturación es un problema grave de salud pública a nivel mundial.

La saturación es un problema grave de salud pública a nivel mundial

¿Qué medidas concretas pueden establecerse para acabar con este problema?
Si fuera un medio de difusión general diría que un paciente sano que tiene gripe no tiene que acudir ni al médico. Voy a poner un ejemplo concreto, lo que ha pasado estas vacaciones, que a la hora de la verdad los días lectivos son muy pocos, a lo mejor han sido 6 días de 14. En los días festivos no hay actividad programada en Atención Primaria, no hay actividad programada en el hospital, se dan menos altas, no se ve a los pacientes que no necesitan atención, si son crónicos con seguimiento pueden no verse y si son pacientes potencialmente menos urgentes y no tienen una respuesta adecuada en tiempo acuden por propia iniciativa en este caso a los servicios de urgencias de AP u hospitalarias. Esa es la realidad y eso pasa de forma regular todos los años y puede pasar también en otras épocas del año, con las alergias en primavera, en verano, o cuando hay conflictos de choque a la hora de la programación de los propios hospitales con cualquier otra actividad programada, que es absolutamente legítima, y que además es una demanda de la población con las necesidades de ingreso de los propios previstos del hospital.

Se está hablando de desequilibrios en las plantillas del SNS. ¿Cuáles son los recursos humanos con los que cuentan las especialidades? ¿Cuántos urgenciólogos hay por cada 100.000 habitantes y en qué situaciones estamos con respecto a los países de nuestro entorno?
Independientemente de que todavía no tengamos la especialidad, somos probablemente la sociedad más potente a nivel europeo. El número de urgenciólogos es un pequeño misterio, probablemente nos estemos moviendo en una horquilla entre los 12.000 y los 15.000. Hablamos de servicios de urgencias hospitalarios y servicio de emergencias, si nos metemos en el mundo de servicios que pertenece a Atención Primaria, que en algunos sitios lo llaman urgencias hospitalarias pero en realidad corresponde a la atención continuada, estaríamos hablando de un número de profesionales incluso mayor. No tengo las cifras de urgenciólogos por 100.000 habitantes, pero independientemente de que haya necesidades de gente, sobre todo en determinadas épocas, y que además vamos a tener un gravísimo déficit de gente que pueda dedicarse a este tema de urgencias, en cuanto a plazas estamos por debajo de otros países.

Vamos a tener un gravísimo déficit de gente que pueda dedicarse a este tema de urgencias

¿Hasta qué punto la inestabilidad política que tenemos –llevamos tres ministras en 8 meses- puede afectar a que se apruebe la especialidad?
Que no exista la especialidad no es un problema de legalidad, es un problema de ilegalidad manifiesta. Desde que se traspuso la directiva 36/2005 a la legislación española en el 2008, debería existir por ley. Pero si cabe, con la actualización de la directiva en el año 2013, que se traspuso a la legislación española en el año 2017, es insistir. Pero es que además, la propia jurisprudencia del Tribunal Supremo hace referencia a la convergencia en cuanto a reconocimiento de títulos con la legislación. Estamos sometidos a la legislación europea, es una exigencia legal a parte de una necesidad social. Si no existe la especialidad en España el sistema sanitario corre peligro. Que no exista la especialidad significa una indefensión administrativa y jurídica tanto de los propios servicios como de los propios profesionales, ergo también de los pacientes que se atienden.

Los que nos dedicamos a esto venimos de una especialidad previa y nos hemos dedicado durante varios años a tratar de hacernos con todas las competencias necesarias para dar una respuesta adecuada a la población e incluso con un tiempo de bagaje nos sigue costando, pero actualmente vemos una tendencia absoluta a capar de forma intencionada vocaciones de gente que quiere dedicarse a esto. Ya existen problemas gravísimos de coberturas en muchos sitios, de los 348 hospitales de la red pública, 238 son comarcales, a partir de las tres de la tarde en esos hospitales la mayoría de profesionales que hay son de urgencias y emergencias, no hay especialistas que puedan dar respuesta. Al no existir eso lo que se está produciendo desde hace tiempo es una inequidad manifiesta. Van a tener muchos problemas determinados territorios para conseguir unos mínimos estándares de profesionales para atender este tipo de prestación, que además cada vez es más compleja y cada vez es más exigente.

Que no exista la especialidad de urgencias  es un problema de ilegalidad manifiesta

Llamamos a la responsabilidad de la ministra. La ministra lideró como portavoz del Senado una moción con una petición clara de creación de la especialidad al gobierno anterior. Fue el grupo socialista del Senado con el apoyo popular, igual que ocurrió al revés en el Congreso de los Diputados. Creemos que se debe ser congruente a la hora de estar en la oposición y a la hora de estar en tareas de gobierno. Exigimos la congruencia por decencia política  y luego por necesidad del sistema.

Cuando uno llega al gobierno se olvida de lo que ha prometido estando en la oposición. ¿Hasta qué punto se han podido sentir utilizados en ese debate político?
Nosotros no nos queremos ni sentir utilizados ni dejar de sentir utilizados, lo que decimos es que el hartazgo al que está llegando nuestro colectivo está tocando a su fin y al final se van a romper las costuras, y se van a romper pronto y va a tener mucha repercusión. Lo estamos diciendo desde hace un tiempo por responsabilidad. No es de recibo que se nos exija trabajar cada vez más haciendo conciliar nuestra vida profesional con la personal. Últimamente se habla más de conciliar que del ciudadano, nosotros seguimos poniendo a la conciliación y al ciudadano al mismo nivel A lo mejor lo que hacemos es lo que hacen los demás que se ven recompensados que es que está primero la conciliación y luego el ciudadano. Si no tenemos el reconocimiento que debemos tener, haremos como los demás, que no nos pidan más esfuerzo de lo que estamos haciendo. Hemos trabajado mucho ahora que viene la época de gripe, luego vendrá otro problema, las listas de espera, que no se quiere dar una cobertura hasta una hora determinada en una parte del sistema, etc. todo eso está muy bien, pero tiene un fin. Y nosotros el fin lo vamos a poner pronto, lo vamos a acotar. Esto se va a acabar, el dar sin recibir se va a acabar. No estamos pidiendo que nos den de más, estamos pidiendo ser como los demás. Por el bien del sistema, por el bien de los pacientes, y porque lo dice la ley.

El hartazgo al que está llegando nuestro colectivo está tocando a su fin y al final se van a romper las costuras

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de este hartazgo?
Las sabremos pronto.

Este año habéis puesto en marcha el grupo de trabajo de trasplantes, ya lleváis una colaboración larga con la ONT, ¿cuáles son los retos?
La colaboración con la ONT ha sido estable, provechosa, productiva y agradecida por ambas partes, y sobre todo por el propio sistema y por el prestigio que tiene, igual que el sistema MIR. El programa de trasplantes es uno de los motivos por los cuales nos podemos sentir orgullosos del sistema y de cómo colaboramos como sociedad, desde el punto de vista profesional en cuada uno de estos entornos. Es uno forma de organizar más todavía y hacer patente ese tipo de colaboración activa. Es un grupo compartido con muchos de los coordinadores de trasplante como con gente de los servicios de urgencias y de la propia ONT.

Hace poco pusieron en marcha la iniciativa Mujeres. ¿Cómo está funcionando?
Se está hablando mucho de la diferencia de género. El no reconocimiento está implicando, probablemente de forma no pensada, el otro día se lo pregunté a la ministra, y contestó bastante bien, afecta a hombres y mujeres. Pero en realidad hay más mujeres que hombres trabajando en los servicios de urgencias y todo lo que está ocurriendo alrededor de nuestro no reconocimiento y nuestra discriminación en cuanto a conciliación se está convirtiendo en un maltrato profesional de género. Llamamos la atención porque eso también tiene consecuencias y lo veremos también en poco tiempo. Ese es el motivo de que muchas de las mujeres que pertenecen a nuestra sociedad o aledaños se estén aglutinando alrededor de este tipo de iniciativas como una forma de llamar la atención, simplemente lo que quieren es el mismo reconocimiento que las mujeres de otras especialidades.

Nuestra discriminación en cuanto a conciliación se está convirtiendo en un maltrato profesional de género

Además hay una mayoría de mujeres en la especialización
La feminización de la profesión médica es evidente. Se sabe que desde pequeñas estudian más, son más inteligentes y es así es la realidad, lo están demostrando de forma continua a medida que pasa el tiempo eso tendrá otro tipo de repercusiones. Probablemente en el puesto que estoy yo ahora hablando haya una mujer, porque en la mayoría de los entornos son mayoría, el 80% de los residentes de otras especialidades que vemos prácticamente son mujeres. En nuestro mundo hay una mayoría bastante importante de mujeres, cada vez son más. No hemos cuantificado el número exacto pero sabemos que son más. De ahí viene la iniciativa, fue una cosas que nos propusieron y estamos encantados de la vida. Funcionamos de una forma muy sencilla, dejamos trabajar al que tiene iniciativa.

Quería preguntarte por el real decreto de troncalidad, ¿se va a poder reactivar esta legislatura?
Fuimos los primeros en anunciar que recurriríamos el decreto de troncalidad si salía adelante con las condiciones que decían. Lo recurrimos porque salía la especialidad como un área de capacitación específica. Esto significa que además de no reconocernos encima nos insultan, decirnos que somos superespecialistas lo consideramos un insulto grave. Eso empeoraría las cosas en cuanto a la percepción que tenemos del trato que recibimos por algunas administraciones en ese sentido. Por eso recurrimos y ganamos, porque teníamos razón. Se quedó en el ejercicio económico, pero si los jueces que no necesitaban hacerlo, porque ya es jurisprudencia, en cuanto a lo que es la convergencia de reconocimiento de especialidades. Cuando hablamos de Europa, el presidente del Gobierno ha estado hace unos días en el Parlamento Europeo y le oí hablar de Europa, Europa, Europa…como paraguas. La ministra está en el mismo Gobierno que el presidente. En ese sentido apelamos a la congruencia política con respecto a lo que hace su jefe. Hace muchos años se consensuó cómo tenía que ser la formación especializada en Europa. Hubo muchas directivas que se aglutinaron y confluyeron en una directiva del 2005 que todas las legislaciones nacionales han asumido, la española lo hizo en 2008, y además se ha visto reforzada por una actualización de esa directiva por consenso y por protección de los pacientes: seguridad, calidad, movilidad profesional, tarjeta de identificación profesional, son cuatro puntos principales. Todos aceptamos ese consenso y a todos nos obliga, eso es una llamada de atención una vez más, en este caso a la responsable que es la ministra.

El decreto de troncalidad empeoraría las cosas en cuanto a la percepción que tenemos del trato que recibimos por algunas administraciones en ese sentido

¿En cuántos países de Europa está reconocida la especialidad de urgencias?
Está reconocida en 22 países. Y el siguiente que nos va a adelantar probablemente sea Portugal. Nos gustaría adelantar a los colegas portugueses, con los que vamos a trabajar bastante, nos llevamos muy bien con ellos, pero tenemos un poco de competencia porque allí gobierna el Partido Socialista. Yo estuve en un grupo de trabajo apoyado por la mayoría de los sectores porque tienen intención de sacar el tema de la especialidad y nos gustaría que no se nos adelantaran. Pero bueno, eso es una pequeña broma, queremos lo mejor para ellos y lo mejor para nosotros.

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