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Dr. Martín Zurro: “Planificar en recursos humanos no es fácil, hay que ser prudente y no tomar decisiones precipitadas”

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..Juan Pablo Ramírez.
Comienza la legislatura y el Gobierno tendrá que aprobar el plan de primaria aprobado en el Consejo Interterritorial. Una de las primeras tareas será planificar los recursos humanos. El Dr. Amando Martín Zurro, uno de los coordinadores del documento, pero que dimitió antes de su presentación, advierte en esta entrevista con iSanidad la necesidad de no tomar decisiones preciptadas. “Pueden conducirnos a situaciones complicadas y difícilmente reversibles a corto plazo, más aún teniendo en cuenta que estamos en un contexto de generación de profesionales de ciclo largo”, destaca.

¿Cuáles son las reformas más urgentes que requiere la atención primaria?
La atención primaria ha sufrido deterioros importantes desde hace muchos años, deterioros acentuados desde la crisis iniciada en 2008 y que han ido lesionando la calidad y seguridad de la atención prestada a la población así como las esperanzas de los profesionales en un futuro personal y laboral positivo. En el último año han empezado a eclosionar públicamente los problemas y se han producido múltiples huelgas y otras protestas en prácticamente todo el estado.

El equipo ministerial actual fue sensible a esta situación y puso sobre la mesa de la actualidad política la problemática de la atención primaria pero, en mi opinión, lo ha hecho con un enfoque y metodología equivocados, abordando solamente las urgencias manifestadas, justamente, por los profesionales y dejando totalmente de lado los cambios que precisa un modelo diseñado hace ahora más de 35 años, cambios que para poder ser efectivos han de ir acompañados necesariamente de otros en el conjunto del sistema nacional de salud.

El equipo ministerial fue sensible a esta situación y puso sobre la mesa la problemática de la atención primaria pero con un enfoque equivocado

Abordar solamente las urgencias actuales (acción necesaria) sin atender también a los problemas de fondo es confirmar la verdad del dicho “pan para hoy y hambre para mañana” y, además, incumplir principios no desarrollados hasta hoy de la Ley General de Sanidad de 1986; por ejemplo el de la universalidad: la atención primaria de salud no es utilizada hoy por millones de personas, entre ellas los funcionarios de las administraciones del estado (civil, judicatura y militares).

Dicho lo anterior es obvio que los principales deterioros sufridos por la atención primaria y sus profesionales precisan de la adopción de medidas aplicables a corto plazo y que aborden la sobrecarga asistencial, el déficit de recursos y presupuestario, el defectuoso funcionamiento de los “equipos” o la mala distribución de las cargas de trabajo entre sus miembros, por poner solamente algunos ejemplos. Pero creo que la salida al atolladero en que se encuentra actualmente la atención primaria hay que buscarla en estrategias y acciones que, sin dejar de poner énfasis en las urgencias señaladas, las aborden de forma equilibrada junto con los cambios que necesita un modelo diseñado el siglo pasado y que precisa adaptaciones importantes a los cambios producidos en el contexto social, epidemiológico, económico y científico-técnico.

Los principales deterioros sufridos por la atención primaria y sus profesionales precisan de la adopción de medidas aplicables a corto plazo

Diferentes partidos políticos y expertos proponen una dotación para atención primaria del 20% del presupuesto sanitario, ¿es suficiente esta cantidad? ¿Se puede abordar este aumento de fondos en una sola legislatura?
Creo que establecer una cifra concreta a priori no se corresponde bien con una realidad compleja como la del estado español, con competencias sanitarias transferidas a las CC.AA., y por tanto realidades diferentes, desde hace muchos años.

Ahora bien, si colocando esta cifra en el frontispicio reivindicativo lo que queremos significar es que la atención primaria ha sido maltratada presupuestariamente, en cifras absolutas y en comparación con la asistencia hospitalaria, desde hace muchísimos años y que necesita con urgencia un incremento significativo de los recursos financieros destinados a cubrir sus necesidades, entonces sí que estoy totalmente de acuerdo. La suficiencia o no de una u otra cifra es algo que se debe determinar en el marco de cada Comunidad Autónoma tras analizar los déficits acumulados a lo largo de los años así como las carteras de servicios o las necesidades de plantilla o de inversiones estructurales o instrumentales. Es una competencia totalmente autonómica de acuerdo con el marco legislativo español.

Atención primaria necesita con urgencia un incremento significativo de los recursos financieros 

El aumento de fondos señalado se debe abordar de forma progresiva pero rápida y el cumplimiento de esta afirmación será la traducción veraz de la voluntad política real de priorizar como se merece la atención primaria. Cuando el discurso político se traduce en el presupuesto es el momento en que confirma su capacidad de transformar la realidad. Hasta entonces solamente forma parte de declaraciones más o menos programáticas, generalmente electoralistas. En cualquier caso, establecer, como término medio estatal, un incremento de seis puntos porcentuales para la próxima legislatura sería una buena traducción operativa de la afirmación política, tantas veces repetida pero nunca cumplida, de que la atención primaria es la base y eje que garantiza la variabilidad del conjunto del sistema nacional de salud.

Ante el déficit actual de médicos y las próximas jubilaciones, ¿qué necesidades de profesionales de primaria hay en la actualidad? ¿Cuánto habría que aumentar las plantillas?
Sobre si faltan o no médicos en España hay opiniones para todos los gustos. Si nos fijamos en la tasa de médicos por habitantes resulta que estamos entre los países de nuestro entorno con cifras mayores de profesionales. Si atendemos a las dificultades que muchas CC.AA. tienen para encontrar profesionales para determinados puestos y en ciertos lugares, bien sea para interinidades o sustituciones por bajas o vacaciones, entonces el déficit parece alarmante.

Disponemos de estudios financiados por el Ministerio que nos hablan de las especialidades deficitarias y excedentarias de sus datos no se desprenden alarmas

Planificar en el terreno de las necesidades de recursos humanos no es nada fácil y en este tema creo que hay que ser prudente y no tomar decisiones precipitadas ya que los errores pueden conducirnos a situaciones complicadas y difícilmente reversibles a corto plazo, más aún teniendo en cuenta que estamos en un contexto de generación de profesionales de ciclo largo (con más de 10 años de formación).  Cuando se analiza la cantidad de candidatos que se presentan a las oposiciones oficiales no se observa, hasta hoy, déficit alguno ni quedan plazas desiertas. Sin embargo sí que hay verdaderos problemas para cubrir puestos inestables.

A lo mejor resulta que tiene mucha razón mi amigo Juan Simó cuando afirma que, al menos, una parte del problema nace del hecho de que nuestras administraciones sanitarias se han acostumbrado a las políticas “de petróleo barato” en el campo de la contratación de profesionales médicos y han venido manejando con demasiada soltura los llamados “contratos basura”. Además, tenemos datos claros y preocupantes que nos indican que un volumen importante de profesionales ha emigrado a otros países, en la mayoría de los casos por no encontrar en el nuestro condiciones atractivas de trabajo. Disponemos de estudios financiados por el Ministerio de Sanidad que nos hablan de las especialidades deficitarias y excedentarias en un futuro más o menos próximo y de sus datos no se desprenden alarmas o problemas graves en cuanto a disponibilidad de profesionales.

Es posible que en determinadas especialidades generalistas como Medicina de Familia exista un déficit real de profesionales que no se podrá solucionar más que al cabo de 10 o más años

Es posible que en determinadas especialidades generalistas como Medicina de Familia exista un déficit real de profesionales que, en todo caso, no se podrá solucionar más que al cabo de 10 o más años, pero me inclino más por atribuir los problemas actuales a una mala planificación de la distribución.

Ante el déficit actual de médicos y las próximas jubilaciones, ¿qué necesidades de profesionales de primaria hay en la actualidad? ¿Cuánto habría que aumentar las plantillas?
Habitualmente los análisis de necesidades de médicos de atención primaria se centran prácticamente de forma exclusiva en los volúmenes de población y de consultas, dos parámetros nucleares pero que no son los únicos, ni mucho menos. Pareciera como si la única actividad que deben desarrollar los profesionales durante toda su jornada laboral fuese pasar consulta de forma ininterrumpida.

La realidad es distinta: los miembros de los equipos de atención primaria (médicos, enfermeras y otros profesionales) deberían tener tiempo suficiente para abordar el conjunto de actividades propias de la atención primaria, por cierto ya recogidas concretamente en el Decreto de Zonas Básicas de Salud de 1984, entre las cuales destacan las siguientes: participación en programas y actuaciones comunitarias, interconsultas con otros especialistas, docencia, investigación, reuniones y sesiones clínicas y formativas y de organización interna, etc.

Los miembros de los equipos de atención primaria deberían tener tiempo suficiente para abordar el conjunto de actividades ya recogidas en el Decreto de Zonas Básicas de Salud de 1984

Por otro lado, las cargas asistenciales y de todo tipo que genera un volumen de población no es, ni mucho menos, igual en todos los lugares y circunstancias y dependen de múltiples factores como el nivel socioeconómico, la pirámide de edad, la dispersión geográfica o el porcentaje de doble afiliación, entre otros. También pueden influir de forma significativa factores derivados de la propia organización interna del centro y equipo y del reparto interno de competencias establecido para cada grupo profesional, por ejemplo entre médicos y enfermeras.

En mi opinión establecer de forma general o universal cifras inamovibles de proporciones de médicos por población no es correcto y solamente pueden y deben ser utilizadas a título orientativo. Es preciso que en el nivel de cada territorio exista la autonomía y responsabilidad suficientes como para poder determinar con precisión la cantidad necesaria de cada tipo de profesionales en función de las características de aquel y ateniéndose a criterios que permitan garantizar la calidad y seguridad de la atención prestada a la población. Desde hace muchos años una de las reivindicaciones más importantes de los profesionales de atención primaria españoles ha sido la de disponer de mayor autonomía y capacidad decisoria en cada territorio, centro y equipo, entre otras cosas, para poder gestionar las plantillas necesarias y mejorar así las posibilidades de constituir verdaderos equipos de salud, objetivo no alcanzado hasta ahora suficientemente después de 35 años.

En mi opinión establecer de forma general cifras inamovibles de proporciones de médicos por población no es correcto

No podemos seguir cayendo en la contradicción de aferrarnos con uñas y dientes a unas cifras y deberíamos centrar nuestras negociaciones en la mayor capacidad de decisión desde los centros y equipos. Yo sé que colocar en el frontispicio de las reivindicaciones cifras concretas responde al temor de los profesionales al abuso por parte de una administración que en la mayoría de los casos intenta ahorrar al máximo en plantillas sin priorizar suficientemente la calidad y seguridad de la atención prestada, pero hemos de ser capaces de centrar mejor la negociación y reclamar más autonomía de decisión en un marco de objetivos presupuestarios pactados con los responsables autonómicos.

¿Cuál debe ser la oferta de plazas para familia en la convocatoria del examen MIR? ¿Es una cuestión de cantidad o se trata además de hacer más atractiva la primaria para los estudiantes universitarios?
La oferta de plazas MIR de Medicina de Familia ha sido desde siempre insuficiente. En general se habla de que deberían constituir aproximadamente el 50% del total. Esta afirmación se basa en datos procedentes de otros países y en la aplicación al terreno formativo de la afirmación tantas veces repetidas por políticos y planificadores de que la atención primaria es el eje y elemento nuclear en el que se basa el conjunto del sistema nacional de salud, al como se señala en la misma Ley General de Sanidad de 1986.

La oferta de plazas MIR de Medicina de Familia ha sido desde siempre insuficiente. En general se habla de que deberían constituir aproximadamente el 50% del total

Ya he comentado antes la dificultad intrínseca que tiene la planificación de recursos humanos en sanidad y la necesidad de hacer seguimientos continuos de los posibles cambios en las necesidades. Los paradigmas dominantes en los sistemas sanitarios de los países desarrollados y entre ellos el nuestro, son el hospital, la superespecialización y la enfermedad (no la salud) y son los que impregnan la cultura poblacional y profesional en todos los ámbitos y etapas. No hemos sido capaces de cambiarlos por los de atención primaria, atención biopsicosocial y perspectiva salutogénica y, por ello, no puede extrañar que los estudiantes y futuros residentes sigan sintiéndose atraídos mayoritariamente por el ejercicio hospitalario, que responde mejor a los paradigmas dominantes.

Dicho esto también es necesario reconocer que aún existe un grado importante de desconocimiento de la atención primaria y la medicina de familia entre los estudiantes, sobre todo en los de medicina y que, además, también influye negativamente la proyección de los problemas de todo tipo que sufren desde hace muchos años. Es necesario incrementar la presencia de este ámbito en la universidad pero también lo es luchar sin tregua por cambiar los paradigmas citados y por la mejora de las condiciones de trabajo.

Es necesario reconocer que aún existe un grado importante de desconocimiento de la atención primaria y la medicina de familia entre los estudiantes

¿Qué mejoras requieren los planes universitarios en lo que se refiere a primaria?
La introducción de la atención primaria y la medicina de familia en los planes universitarios no se debe limitar a la instauración de una asignatura obligatoria, es preciso que se creen estructuras académicas propias como las que ya existen en la inmensa mayoría de las universidades de otros países y que, además, actúen como verdaderos motores de los cambios en la orientación, organización, metodologías de enseñanza y evaluación y contenidos docentes que necesita nuestra universidad.

Es preciso que se creen estructuras académicas propias de atención primaria como las que ya existen en la inmensa mayoría de las universidades de otros países

¿Hasta qué punto las desigualdades salariales dificultan una correcta distribución de los médicos de familia por todo el territorio nacional?
Yo no creo que existan graves desigualdades salariales entre distintas partes del estado que afecten de forma clara o determinante a la distribución territorial de los médicos de familia. Pienso más bien que deberían establecerse incentivos suplementarios, salariales y de otros tipos, para facilitar la cobertura de puestos y lugares de trabajo con dificultades especiales.

Más allá del aumento de plantilla, ¿a qué áreas de primaria deberían destinarse estos fondos para hacer más eficiente la atención primaria?
La atención primaria necesita un incremento importante de recursos financieros para todas sus áreas, desde la de personal a la instrumental. Hay algunos aspectos que merecen especial atención por no haber tenido hasta hoy un desarrollo mínimamente satisfactorio como, por ejemplo, todas las actuaciones relacionadas con la salud comunitaria así como las dirigidas a la atención domiciliaria de pacientes crónicos y terminales. También sería importante dedicar recursos adicionales a la implantación de estrategias dirigidas a la eliminación de aquellas actividades innecesarias o que causan perjuicios a la salud individual y colectiva (NO HACER) así como al reconocimiento de los tutores docentes médicos y de enfermería, por poner algunos ejemplos.

Sería importante dedicar recursos adicionales a la implantación de estrategias dirigidas a la eliminación de aquellas actividades innecesarias

¿En qué patologías podemos hoy incrementar la capacidad diagnóstica y resolutiva de atención primaria? ¿Qué resultados en salud conllevaría?
Más que hablar de patologías o enfermedades concretas creo que sería más adecuado mencionar algunas áreas de actuación en las que la atención primaria y comunitaria ha de tener un protagonismo insustituible en el sistema nacional de salud y otras en las que actualmente está en riesgo la necesaria atribución de competencias a este nivel como, por ejemplo, la atención al embarazo normal o a los pacientes crónicos y terminales.

La transversalidad, longitudinalidad y continuidad asistencial son características esenciales de la atención primaria y, por tanto, todos aquellos problemas y necesidades de salud que requieran una asistencia definida por estos elementos son los prioritarios y, como ya demostró hace años Barbara Starfield, en los que la efectividad y eficiencia de la atención primaria es superior a la de otros componentes del sistema sanitario.

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