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Una nueva terapia con nucleósidos mejora la supervivencia de pacientes con déficit de TK2

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..Redacción.
Investigadores del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) avanzan en la mejora de pacientes con déficit de TK2. Así, el grupo de Patología Neuromuscular y Mitocondrial del VHIR demostró que la administración de nucleósidos en pacientes con déficit de TK2 mejora las funciones motoras. Además, aumenta la supervivencia sin causar efectos secundarios significativos. Se trata de un estudio multicéntrico publicado recientemente en la revista Annals of Neurology.

El mantenimiento del ADN mitocondrial se produce gracias a la proteína timidina quinasa 2 (TK2). Por tanto, cuando hay un déficit de TK2, se produce una cantidad insuficiente de moléculas necesarias para la síntesis del ADN mitocondrial. Esto es lo que da lugar a la enfermedad.

Cuando hay un déficit de TK2 se produce una cantidad insuficiente de moléculas necesarias para la síntesis del ADN mitocondrial

Además, en la forma más severa del TK2, los niños comienzan a manifestar síntomas durante el primer o segundo año de vida. Especialmente, desarrollan disfunción muscular que va progresando continuamente y provoca pérdida de habilidades motoras.

investigación-vall-dhebronPor otro lado, cuando la enfermedad se agrava, afecta a capacidades vitales como la deglución o la musculatura respiratoria. Esto provoca insuficiencia respiratoria, que es la principal causa de mortalidad en estos pacientes durante la infancia. En estos casos, el pronóstico es muy grave. De hecho, tres años después del diagnóstico la supervivencia es menor al 25%. Mientras que, en las formas menos severas, también provocan mortalidad prematura en la mayoría de los casos.

Dr. Martí (VHIR): “Bajo un programa de uso compasivo, se administró oralmente los nucleósidos timidina y desoxicitidina para frenar el déficit de TK2”

Pacientes con déficit de TK2
Para realizar este estudio, el equipo del VHIR reclutó a 16 pacientes con miopatía mitocondrial por deficiencia de TK2. Doce de estos eran españoles y cinco de los participantes padecían la forma más severa de la enfermedad.

El jefe del grupo de investigación en Patología Neuromuscular y Mitocondrial del VHIR, el Dr. Ramón Martí, explica el procedimiento llevado a cabo. “Bajo un programa de uso compasivo, se administró oralmente los nucleósidos timidina y desoxicitidina. En los pacientes se observaron mejoras claras tanto en las funciones motoras como en la supervivencia”, explica el experto.

Además, en todos los pacientes tratados se observaron mejoras tanto en las funciones motoras como en otros marcadores objetivos de mejora. Todo ello en comparación con las observaciones de la evolución de la enfermedad en el histórico de pacientes sin tratamiento.

Cuatro de los cinco pacientes que requerían nutrición entérica pudieron interrumpir el uso del tubo de alimentación

miopatia-mitocondrialAl inicio del estudio, ocho pacientes se encontraban incapacitados para caminar. De estos, tres pudieron volver a caminar durante la terapia. Por otro lado, cuatro de los cinco pacientes que requerían nutrición entérica pudieron interrumpir el uso del tubo de alimentación. Mientras que, de los nueve pacientes que necesitaban ventilación mecánica, tres redujeron el tiempo necesario de soporte ventilatorio. Además, a otro paciente se le pudo retirar la traqueostomía y ahora respira de forma independiente.

Por último, la mejora de la supervivencia tras esta terapia se ha mostrado de manera clara. Así, los cinco pacientes de esta cohorte con forma severa de la enfermedad sobrevivieron entre cuatro y seis años bajo tratamiento. Además, a día de hoy, todos viven con una buena calidad de vida. Mientras que, del histórico de pacientes sin tratamiento, no llega al 25% los que sobreviven más de tres años después del diagnóstico. Por ello, “este estudio demuestra una clara eficacia clínica del tratamiento con nucleósidos para esta deficiencia”, afirma el Dr. Martí.

El próximo paso es el desarrollo de un ensayo clínico con participación de otros hospitales españoles y de EE.UU e Israel

Participación de varios hospitales
El próximo paso es el desarrollo de un ensayo clínico con participación de otros hospitales españoles y de EE.UU e Israel. La biofarmacéutica Modis Therapeutics está detrás de este trabajo. También produjo como medicamentos los mismos nucleósidos que hasta ahora utilizaban los investigadores. Es decir, cumpliendo la normativa Good Manufacturing Practices (GMP).

Recientemente la compañía levantó una ronda de 30 millones de dólares para avanzar en el desarrollo de este tratamiento MT1621. Esta terapia fue desarrollada por el Dr. Ramon Martí y el Dr. Michio Hirano, de la Universidad de Columbia. En el año 2016 fue licenciada a la empresa Modis Therapeutics, creada específicamente para llevar a los pacientes esta terapia.

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