Inicio ASP Hace falta más formación bioética y transparencia en la información al paciente

Hace falta más formación bioética y transparencia en la información al paciente

Compartir

Los sistemas sanitarios deben informar siempre al paciente con transparencia. Y es que, una mayor y mejor información al paciente, así como una mayor formación bioética, repercute en una mayor autonomía del mismo. Así lo han puesto de relieve los expertos en bioética que se han dado cita en el XIII Ateneo de Bioética, celebrado hoy en Zaragoza bajo el título “La autonomía a examen”, de la mano del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud y la Fundación de Ciencias de la Salud, en colaboración con GlaxoSmithKline (GSK), y cuya apertura ha corrido a cargo de Luis Rosel, director-gerente del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud.

“¿Se está informando en la actualidad adecuadamente al paciente de la rentabilidad y del beneficio de la asistencia sanitaria?”, se pregunta Rogelio Altisent, profesor de bioética en la Universidad de Zaragoza y ponente en el XIII Ateneo de Bioética. En el actual contexto económico, este experto piensa que “hay dos razones fundamentales por las que se debe promocionar la autonomía del paciente: por respeto a la dignidad humana, y por el hecho de que un paciente informado es un mejor paciente, que va a cuidarse mejor y llevar mejor un tratamiento. Por tanto, la información tiene una función utilitaria también”.

La autonomía es un término que posee varios sentidos, el político y el filosófico. Pero, ante todo, según explica el profesor Diego Gracia, presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud, “es un principio y, si por algo se caracteriza nuestro tiempo, es por el auge de la autonomía como valor”. Aunque, como destaca, solo el 20 por ciento de las personas toman decisiones autónomas, según diversos estudios experimentales.

En la promoción de la autonomía y, por tanto, en la mayor transparencia del sistema sanitario, el médico juega un papel muy importante. “La llave de la gestión de los recursos la tiene al final el profesional médico”, afirma Altisent. Sin embargo, el principal cuello de botella en este aspecto lo representa la falta de tiempo en las consultas. “Esta falta de tiempo hace temblar la autonomía del paciente, que debe de ser informado por razones éticas y legales”, sentencia. En este sentido, el profesor Diego Gracia sostiene que “la autonomía no desaparece por el hecho de que el profesional tenga poco tiempo, por lo que, pese a ello, tendrá que tomar las decisiones más correctas que pueda en esas condiciones”.

Necesidad de formación
Según los expertos en bioética, la sociedad necesita profesionales prudentes y adecuadamente formados. Porque, la práctica del consentimiento informado, a través de la cual la autonomía ha cobrado auge en la práctica clínica y que hoy supone una obligación jurídica en casi todo el mundo, a veces da lugar a la medicina defensiva, aquella que tiene como prioridad la defensa legal del médico, quedando el interés del paciente en un segundo plano. “Ese tipo de medicina es contraria a la ética médica”, afirma Altisent.

Además, otro problema está representado por el hecho de que la exigencia jurídica se limita a informar y exigir la firma de un documento por el paciente. “Esto, a día de hoy, se considera insuficiente para asegurar que la decisión ha sido tomada de modo autónomo”, explica el presidente de la Fundación de Ciencias de la Salud. Por este motivo, los expertos inciden en la necesidad de analizar en profundidad qué significa la autonomía en el mundo sanitario y cómo adecuar la práctica clínica a ella.