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Uno de cada cinco pacientes con dolor agudo acaba padeciendo dolor crónico como consecuencia de un incorrecto abordaje inicial

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El dolor agudo y su derivación hacia el  crónico es uno de los problemas que más preocupan a la clase médica actualmente. De hecho, uno de cada cinco pacientes tratados por este tipo de dolor acaba padeciendo uno crónico a causa de un incorrecto tratamiento inicial. Así se ha puesto de manifiesto durante la XII Reunión Multidisciplinar de Expertos sobre “Control y Abordaje del Paciente con Dolor Agudo”, que concluye hoy en Salamanca. Durante dos jornadas, estos expertos han abordado la problemática del dolor agudo, el dolor crónico postquirúrgico y el dolor irruptivo desde un punto de vista multidisciplinar –participan traumatólogos, neurólogos, estomatólogos, oncólogos y rehabilitadores, entre otros-, ya que son muchas las especialidades implicadas en su tratamiento.

El abordaje incorrecto del dolor agudo ocasiona que este pueda convertirse en crónico en uno de cada cinco pacientes de los que acuden al especialista. La solución, según el profesor Clemente Muriel Villoria, director de la Cátedra Extraordinaria del Dolor “Fundación Grünenthal” de la Universidad de Salamanca y jefe del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Clínico Universitario de Salamanca, pasa por mejorar la capacitación de los especialistas: “hay que procurar mejorar los conocimientos de los médicos con reuniones como la que hoy concluye; es un problema de mentalidad, los médicos debemos asumir la posibilidad de que un dolor se cronifique y modificar ciertas dinámicas de tratamiento que utilizamos día a día”.

El perfil más común con este problema es el del paciente que tras una intervención quirúrgica, comienza a sentir un dolor intenso en el lugar de la operación y que, al no ser tratado correctamente, se puede cronificar a los dos o tres meses de operación.

Por ello, según el profesor Muriel, “el dolor agudo debe tratarse de forma que no solo se haga un diagnóstico de una enfermedad concreta, sino como un problema importante dentro de la patología de los pacientes ya que, en ocasiones, a costa de tratar un dolor agudo se genera uno crónico o neuropático, ambos muy difíciles de manejar”. Además se han podido revisar algunos modelos de dolor agudo como es el dolor irruptivo que sigue siendo muy incapacitante para un grupo muy importante de pacientes que padecen exacerbaciones transitorias del dolor, a pesar de tener el dolor basal estable y adecuadamente controlado y que está relacionado hasta en el  70% en los pacientes con cáncer.

“Tenemos a nuestra disposición tratamientos y técnicas analgésicas para que nuestros pacientes consigan alivio de su dolor y por tanto mejore su calidad de vida y la de su entorno”, ha destacado Isabel Sánchez, directora de la Fundación Grünenthal.