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AMYTS, SATSE y Afem mantienen los frentes abiertos contra Lasquetty

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Alfonso González
AMYTS, SATSE y Afem no dejan de tensar la cuerda en el conflicto que mantienen con la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid y han anunciado una nueva “oleada” de jornadas de huelga. La nueva “marea blanca” tiene como objetivo la presión sobre el Ejecutivo durante las nuevas negociaciones que se están llevado a cabo.

Las reacciones ante las repercusiones de las huelgas de las últimas semanas con paros los días 26, 27, 28 y 29 de noviembre, 3, 4, 5, 10, 11, 12, 13, 17, 18, 19, 20, 26 y 27 de diciembre, no dejan de aparecer. Primero Javier Fernández-Lasquetty sacó a la luz los datos que afectan a los pacientes con 50.000 consultas menos y la suspensión de 6.471 intervenciones quirúrgicas, y ahora el propio Presidente Ignacio González  ha calificado de “injustificada” este nuevo llamamiento a la huelga y ha señalado que es “inadmisible” que se “juegue” con la salud de los ciudadanos para defender reivindicaciones “por muy legítimas que sean”

Por un lado AMTYS y SATSE, ambos con presencia en la mesa sectorial de sanidad, han anunciado una huelga para las próximas semanas, finales de enero o principios de febrero como muestra de que mantienen una oposición frontal contra los planes de la Consejería. Por otro lado Afem ha acordado convocar un día de huelga a la semana de manera indefinida que comenzará en un plazo de dos semanas.

Por otro último CESM, Facme y la OMC quieren liderar una manifestación conjunta bajo una única gran pancarta bajo el lema “En defensa de nuestro Sistema Nacional de Salud, que se celebrará el 23 de febrero y “será una escenificación de la profesión en defensa del sistema de salud público, que está avalado por su alto nivel de calidad asistencial”.

Todos estos actos de protesta están dirigidos a “torpedear” los planes de “privatización” de seis hospitales y 27 centros de salud del sistema sanitario madrileño, que han sido planificados sin contar con los profesionales para su elaboración y aprobados en contra de la opinión de todos las asociaciones, sindicatos y colectivos médicos.