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Un vigía en la puerta del ICOMEM

Lo mejor que puede ofrecer una institución como el Colegio de Madrid es la confianza y el liderazgo. Convertir el Colegio en el lugar donde se defiende al médico y a la profesión médica es un objetivo de toda la corporación. Para desarrollar esta idea debe existir el concepto de equipo, de unidad. La desconfianza interna no debería tener cabida pero sucede y entonces, de manera antinatural, intervienen agentes externos, a escondidas, sin hacerlo público, sabiendo que no actúan correctamente.

Si una guerra no la puede ganar un soldado solo, como saben todos los militares y especialmente los marinos, la defensa de la profesión tampoco se puede hacer solo y contra el propio equipo, tampoco se puede defender la profesión a base de subterfugios, denuncias, medias verdades, cientos de cenas de alto standing y correos privados. No tiene sentido que para que el Colegio cumpla su cometido intervengan personas no cualificadas, no elegidas y sin conocimiento. Ni maridos, ni críticos compulsivos, ni contrincantes (¡y ahora amigos!) ni cualquier otro tipo de personajes ajenos a los intereses globales.

Hace pocos días uno de estos salvadores hacía de “vigía” en la puerta, para “salvar al Colegio” decía en uno de los correos privados a la vez que llamaba al resto de los compañeros de junta “enemigos bobos”. Él tenía como misión que su mujer saliera victoriosa de una reunión interna. No deja de ser gracioso que pida confidencialidad quien está entregando información confidencial en la alcoba, a la oposición y al vigía. Para eso sería mejor contratarles directamente como asesores y buscar una estrategia global, que beneficie a todos… si es que eso es lo que buscan los nuevos asesores, o vigías o maridos, o como deban llamarse.

Nada es más feo para una corporación que el engaño, y en esta última época se han conocido “demasiados” engaños de la presidenta, con Antonio Mora, con las cuentas, con los gastos, con los discursos y ahora con el “vigía” y el resto de “asesores”.

Si tanto el “vigía” como la oposición quieren la intervención de la OMC, y ambos están dirigidos por la presidenta, ¿no será mejor que ella se vaya ya?
..Alfonso González