Inicio Opinión La experiencia solo deja espacio a la colaboración público-privada en sanidad

La experiencia solo deja espacio a la colaboración público-privada en sanidad

La colaboración público-privada en sanidad no es una cuestión política con matices ideológicos, es una cuestión de supervivencia para el Sistema Nacional de Salud. No hay espacio para nostalgia ni para los sentimentalismos, es el presente y no se puede caminar al margen.

Los economistas Fernando I. Sánchez, José Mª Altabella, del Grupo de Trabajo Especial de la Salud (GTES) de la Universidad de Murcia y Juan Oliva, miembro del Seminario de Investigación en Economía y Salud SIES) de la Universidad de Castilla la Mancha, que presentaron informe en el demostraron que aún queda un largo camino por recorrer si se quiere avanzar por las normas del buen gobierno del actual sistema sanitario.

Como indican las encuestas del CIS realizadas en 2011, el Sistema Nacional de Salud es sistemáticamente el mejor valorado por los ciudadanos españoles, teniendo en cuenta sus buenos resultados en salud y su bajo coste que, en comparación con los de otros países del entorno.

Aunque el despilfarro económico se está cortando, la desmotivación general está cundiendo entre los profesionales, que empiezan a tener en cuenta su futuro por la experiencia de la pérdida de competitividad en los últimos años. Las tradicionales fórmulas o sistemas de gestión pública que se están implantando o se intentan implantar en centros y organizaciones sanitarias, casi de forma general, se están definiendo como ineficaces para llevar a buen puerto la nave sanitaria, consecuencias que se ven agravadas con más fuerza debido a que los ciudadanos están realizando un uso inadecuado de los recursos sanitarios. Estas conductas llevarán a que, más bien pronto que tarde, su viabilidad pase a ser casi insostenible.

La colaboración público-privada no solo es compatible, sino que se presenta como la única alternativa para lograr una mejora sustancial del sistema sanitario público, que debería pasar por recurrir a mecanismos de gestión directa a través de entidades de titularidad pública sometidas a derecho privado o bien por desarrollar iniciativas de gestión indirecta mediante entidades privadas, con o sin ánimo de lucro, realizadas tras la redacción de contratos específicos, que admiten gran variedad de fórmulas.
..Lola Granada

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