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Diecisiete fórmulas de gestión sanitaria no públicas que ya funcionan

Uno de los servicios mejor valorados por la sociedad es el de la salud, y algunas de las iniciativas de gestión han sido rechazadas por ciudadanos y profesionales ante el temor de que se trate de una privatización encubierta del Sistema Nacional de Salud.

En el caso de la Comunidad de Madrid, las protestas han arremetido contra el Presidente de la Comunidad de Madrid, José Ignacio González, a través de las “mareas blancas” por el plan de externalización de la gestión de seis hospitales de Madrid, y las operaciones judiciales han logrado paralizar el plan.

Las fórmulas de gestión sanitaria distintas a la pública ya existen en todas las comunidades autónomas, aunque la gestión directa es la predominante, también existe gestión indirecta. Se lleva a cabo tanto financiación privada como concesiones a empresas o subcontratación para la construcción de las instalaciones, servicios auxiliares como catering, lavandería, mantenimiento, limpieza o seguridad, así como en la prestación de pruebas diagnósticas, etc. Todas estas fórmulas hacen uso de sus competencias y su objetivo es el de lograr mayor eficiencia y sostenibilidad a largo plazo.

A pesar de la decisión del Gobierno madrileño de paralizar la privatización, en esta comunidad hay cuatro hospitales públicos (Fundación Jiménez-Díaz, Valdemoro, Torrejón y el Rey Juan Carlos de Móstoles) que funcionan con un régimen de gestión privada, así como el futuro hospital de Collado Villalba, construido pero no inaugurado todavía. Otros dos centros (Alcorcón y Fuenlabrada) son fundaciones.

En 1999 la Comunidad Valenciana inauguró el Hospital de La Ribera, administrativamente gestionado por un grupo de empresas, y desde 2003 incluye el de la atención primaria y afecta a cien centros de salud. La modalidad consiste en que la Administración paga a la concesionaria una cantidad fija anual en función de los habitantes adscritos a su área, y con este sistema funcionan varis hospitales en España: Torrevieja, Elche, Denia, Manises, Alzira, Valdemoro, Torrejón y Rey Juan Carlos. Cinco de la Comunidad Valenciana y los cuatro de Madrid.

El Instituto Catalán de Salud gestiona la red pública de hospitales de la Comunidad Catalana, y hace 30 años implantó un modelo mixto. Algunos hospitales, como el Hospital de Sant Pau, están gestionados por fundaciones privadas, aunque hace un año las protestas llevaron a cancelar un concurso para privatizar la gestión del ambulatorio de L’Escala en Gerona.

También en la Comunidad de Andalucía se utilizan fórmulas de colaboración público-privada desde hace décadas para servicios sanitarios como diálisis, enfermos crónicos y cirugías, y la Comunidad Aragonesa también recurre a acuerdos de tratamientos y determinadas pruebas con clínicas privadas para reducir las listas de espera.

Castilla-La Mancha acaba de rechazar la gestión privada de cuatro hospitales: Villarrobledo, Manzanares, Tomelloso y Almansa, con el argumento de que la mejora en la gestión y la reducción del déficit hacían innecesaria la medida. No obstante, está pendiente de salir a concurso la gestión de la construcción del Hospital de Toledo, donde también se llevarán a cabo servicios no sanitarios.

La Comunidad de Galicia también tiene acuerdos con clínicas privadas, como ocurre en el área de Vigo, para reducir listas de espera por insuficiencia de camas en la zona. Por este motivo se está construyendo un nuevo hospital de financiación público-privada. Esto ha generado numerosas críticas por entender que se trata de una privatización. En Extremadura también hay conciertos de algunos de los 14 hospitales públicos con la sanidad privada en algunos servicios, todos ellos puestos en marcha por los gobiernos socialistas anteriores. En Murcia solo están externalizados servicios no sanitarios en los diez hospitales de la red, aunque funciona un concierto con la sanidad privada para agilizar la asistencia.

También en el País Vasco se recurre a la fórmula de la concertación para hacer frente a aumentos puntuales de las demoras en listas de espera o a picos de demanda, han informado fuentes del Gobierno vasco. El Gobierno de Baleares permite, desde julio, integrar los hospitales privados sin ánimo de lucro a la Red Hospitalaria Pública. Esta comunidad no ha privatizado ningún servicio, aunque existe un modelo mixto en el hospital de referencia, el Son Espases, por el cual los servicios no asistenciales son gestionados por la empresa concesionaria, y este año se pondrá en marcha el nuevo hospital Can Misses (Ibiza) siguiendo esta fórmula.

También Canarias concierta con el sector privado, al igual que La Rioja, que tiene externalizados algunos servicios con empresas privadas. En Asturias, los ocho hospitales de la red son públicos y el Ejecutivo no baraja ninguna otra fórmula, al igual que en Castilla y León.
En Navarra, la principal polémica se ha producido en el servicio de cocinas hospitalarias, adjudicado a una empresa que ha recibido cientos de reclamaciones por deficiencias y que, de momento, se han saldado con la apertura de tres expedientes.

En Cantabria, la gestión es pública, con la excepción del contrato colaboración para terminar el Hospital Valdecilla. En Ceuta y Melilla, las competencias sanitarias dependen del Gobierno central y son gestionadas a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).
..Debora Rey