Inicio ASP “Veremos famosos muriendo de tuberculosis”

“Veremos famosos muriendo de tuberculosis”

Compartir

Douglas Young, profesor de microbiología médica de la Universidad Imperial College of London y jefe de la División de Investigación de microbacterias del Instituto Nacional MRC (Medical Research) de Reino Unido, ha alertado que la enfermedad de la tuberculosis podría llegar a expandirse pronto en los países más desarrollados de Europa.

También la OMS ha destacado recientemente el elevado riesgo que está comenzando a suponer de nuevo esta enfermedad a nivel global, así como otro tipo de infecciones que vuelven a ser “incurables”. Varios estudios científicos han encontrado que un gran número de infecciones, en especial la tuberculosis, muestran progresivamente una mayor resistencia a todo tipo de antibióticos.

El Dr. Young  ha presidido el IMMYC, Centro de Inmunología de Microbacterias del Comité Directivo de la OMS, y ha sido asesor del Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales en el uso de vacunas para el control de la tuberculosis bovina de Reino Unido. En la actualidad es director en funciones de la iniciativa TBVI (Tuberculosis Vaccine Initiative) y trabaja para encontrar una vacuna efectiva contra esta enfermedad. Recientemente ha visitado Madrid para participar en el Simposio Internacional del TBVI, celebrado en la Fundación Ramón Areces, donde ha hecho pública su visión respecto a las “nuevas amenazas” de la tuberculosis, demandando la obligatoriedad de desarrollar nuevos tratamientos y remarcando la necesidad de impulsar el papel de la industria farmacéutica en este asunto.

El Dr. Young ha recordado que “actualmente sólo existe una vacuna contra la tuberculosis disponible a nivel mundial, el bacilo de Calmette-Guérin (BCG)”. Esta vacuna, que se utiliza desde 1921, puede proteger a los niños contra las formas graves de tuberculosis. Sin embargo, la BCG tiene poca o ninguna eficacia en la actualidad para la “prevención de la tuberculosis pulmonar en adultos  y jóvenes”, tratándose de la forma más común e infecciosa de tuberculosis. En este sentido, el autor ha recalcado que “lo peor es que estas variantes resistentes ya se están expandiendo por todo el mundo, incluidos los países ricos de Europa”.

Esta enfermedad, conocida como la “gran asesina de la humanidad“, ha acabado tan solo en los últimos 200 años con 1.000 millones de personas a nivel mundial. El Dr. Young ha recordado que gracias a la llegada de los antibióticos, pudo ser controlada y casi erradicada. No obstante, ha recordado que fue “injustamente olvidada” por organismos e instituciones. Ha explicado que se trata de una enfermedad en evolución y mutación constante, y ha recordado que hoy en día es responsable de acabar hasta con un total de “siete vidas cada hora”.

Ha remarcado que el impacto que podría ocasionar la difusión de esta enfermedad alcanzaría a una completa epidemia mundial. Así, ha incidido en el hecho de que se está tratando con “una enfermedad que debería encontrarse bajo vigilancia, y ante una emergencia sanitaria global”. Además, ha indicado que según los datos recogidos, se conoce que en la actualidad “fallece en torno a 1,3 millones de personas a causa de infección por tuberculosis”.

Ha explicado que de momento “en Europa tenemos muy poca tuberculosis, y la incidencia es mucho menor en ciudades como Madrid o Londres, que en cualquier otra ciudad de Sudáfrica“. No obstante, ha añadido que la preocupación de que esta enfermedad regrese particularmente a Europa “es inevitable“, ya que “la fuerza que alcanza esta enfermedad frente a las vacunas que tradicionalmente la han abordado” establece que el índice de probabilidad de contagio sería “muy elevado“. Así, según explica el investigador británico “ante la dificultad por erradicar por completo esta enfermedad, con sus nuevas variantes cada vez más fuertes frente al efecto de los fármacos”, es necesario impulsar vías de financiación e investigación para desarrollar nuevas vías de tratamiento.

El investigador ha explicado que si se consiguen reunir los esfuerzos y priorizar las carteras de gestión, primando los esfuerzos en I + D para descubrir y desarrollar nuevas vacunas contra la tuberculosis que sean accesibles y asequibles para todos, “estas nuevas vacunas, junto con los diagnósticos más precisos y tratamientos farmacológicos más eficaces, ahorrarían decenas de millones de vidas”.

El Dr. Young ha añadido que “las vacunas también serían especialmente cruciales en la lucha contra la tuberculosis multirresistente (MDR-TB) y la tuberculosis resistente a los medicamentos (XDR-TB)”, ya que las formas de tuberculosis “son caras” y muy difíciles o casi imposibles de tratar.

Ha recordado que existe escasa financiación e interés en trabajar para desarrollar un nuevo medicamento que erradique la enfermedad por completo. La OMS ha elaborado una estrategia para su eliminación, cuyo objetivo es que en 2050 se reduzcan los índices de hasta un caso de infección por cada millón de población. No obstante, ha indicado que el problema consiste en el riesgo y desconocimiento del nivel de apoyo de farmacéuticas, organismos e instituciones. Añade que actualmente  “existe una limitación científica, además de presupuestaria” que limita las acciones de investigación para encontrar una nueva vacuna.

Ha explicado que el proyecto TBVI tiene como objetivo el desarrollo de este tipo de vacunas, así como el desarrollo de un modelo robusto y centralizado de sensibilización y refuerzo, como una identificación de nuevos sistemas de protección, y selección racional de vacunas candidatas mediante elaboración de criterios asesorados y orientados.

En la actualidad, esta iniciativa cuenta con el apoyo de centros y organizaciones privadas de países como España, Suiza, Sudáfrica, Francia, Dinamarca, Bélgica, Italia, Alemania y Reino Unido. No obstante, el equipo ha hecho un llamamiento para concienciar sobre el peligro de la difusión de esta epidemia mortal y potencialmente peligrosa, para estimular no sólo el interés de aquellas instituciones privadas, sino también de los organismos públicos, tanto a nivel nacional como europeo e internacional, para no encontrarse en dependencia directa de las decisiones, apoyo y financiación del sector privado.

Así, ha querido reforzar el mensaje de implicación durante sus ponencias en Madrid, vaticinando que  “lo que realmente despertará a la gente será ver morir a miembros de generaciones jóvenes de tuberculosis resistente a fármacos. Habrá celebridades y gente famosa que muera de tuberculosis. Creo que eso va a pasar“.

..Débora Rey