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La combinación de un antibiótico con la espironolactona aumenta los riesgos de muerte súbita en personas mayores

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La prescripción de los antibióticos trimetoprima y sulfametoxazol en combinación con la espironolactona, diurético que se usa habitualmente para tratar la insuficiencia cardíaca, puede duplicar el riesgo de muerte súbita en pacientes de edad avanzada, según un estudio canadiense, publicado el pasado 2 de febrero.

Los investigadores, liderados por el Dr. Tony Antoniou, del hospital St. Michael en Toronto (Ontario, Canadá), estudiaron los expedientes de pacientes de 66 años o más, que hubieran sido tratados con espironolactona entre los años 1994 y 2011. Los resultados muestran que del total de 206,319 pacientes estudiados, 11,968 murieron repentinamente y 349 murieron a los 14 días de haberles recetado trimetoprima con sulfametoxazol u otro antibiótico.

Los pacientes a los que se les prescribió trimetoprima y sulfametoxazol aumentaron las posibilidades de sufrir una muerte súbita en más del doble, a comparación de aquellos a los que se les recetó amoxicilina.

Otros antibióticos analizados en el estudio, como el ciprofloxacino y la nitrofurantoína, también mostraron un incremento de dicho riesgo a comparación de la amoxicilina, aunque con la nitrofurantoína el riesgo disminuyó en estudios posteriores.

Según los investigadores, en Estados Unidos se prescribe la trimetoprima en más de 20 millones de recetas al año, normalmente para tratar infecciones del tracto urinario, comúnmente en combinación con el sulfametoxazol. Se sabe que tanto la espironolactona como la trimetoprima con sulfametoxazol aumentan los niveles de potasio en la sangre y, según el estudio, son medicamentos que se recetan regularmente; los autores creen que los médicos pueden pasar por alto el riesgo de muerte súbita atribuyendo las muertes, erróneamente, a enfermedades del corazón y no a una hiperpotasemia.

Para Antoniu las investigaciones previas han demostrado que la combinación de espironolactona y trimetoprima con sulfametoxazol aumenta 12 veces el riesgo de ser hospitalizado por los altos niveles de potasio en comparación con el uso del medicamento cardíaco con otro antibiótico, como la amoxicilina. “Queríamos ver si esto se traducía en un riesgo mayor de muerte súbita en estos pacientes“, explicó el líder del estudio en el que se concluye que dicha combinación aumenta el riesgo de muerte súbita en casi 2,5 veces con respecto a la combinación de espironolactona con amoxicilina.

Los autores del estudio también hallaron evidencias menos pronunciadas, pero clínicamente igual de importantes, de una interacción entre la espironolactona y el antibiótico ciprofloxacina, que también aumenta el riesgo de muerte súbita.

Antoniu concluye que “cuando sea clínicamente apropiado, los médicos deben considerar la posibilidad de utilizar antibióticos alternativos para los pacientes que hayan sido tratados con espironolactona”.
..Amaya Lujambio