Inicio ASP Las enfermedades autoinmunes son comunes en los pacientes con vitíligo

Las enfermedades autoinmunes son comunes en los pacientes con vitíligo

Compartir

Según un estudio transversal, los pacientes con vitíligo suelen tener otras enfermedades autoinmunes.

El vitíligo es una enfermedad sistémica con múltiples comorbilidades“, comentó el Dr. Iltefat Hamzavi del Hospital Henry Ford de Detroit, Michigan. “El número de pacientes con enfermedades neurológicas y enfermedad inflamatoria fue mucho mayor de lo que esperábamos“.

El vitíligo, con una prevalencia estimada de un 0,5% a 1%, se caracteriza por la pérdida selectiva de los melanocitos y despigmentación en parches de la piel y las membranas mucosas y se cree que la autoinmunidad desempeña un papel en su patogénesis.

El equipo de Hamzavi realizó una revisión manual de las historias clínicas de casi 1100 pacientes con vitiligo: el 19,8 por ciento tenía por lo menos una enfermedad autoinmune comórbida y el 2,8 por ciento tenía más de una comorbilidad, según publicó en Journal of the American Academy of Dermatology el pasado 27 de Octubre.

Las dos comorbilidades autoinmunes más comunes eran la enfermedad de tiroides (12,3 por ciento de los pacientes) y alopecia areata (3,8 por ciento).

Otros trastornos autoinmunes con un aumento significativo de la prevalencia (respecto a la población general) incluyó el lupus discoide, el síndrome de Guillain-Barre, la morfea lineal, la miastenia gravis, la anemia perniciosa, el síndrome de Sjogren y el lupus eritematoso sistémico (LES).

Las mujeres con vitíligo tenían más prevalencia de las comorbilidades tiroideas que los hombres (18,5 versus 5,1 por ciento; p<0,001), pero no hubo otras diferencias entre sexos. Los pacientes con por lo menos una comorbilidad autoinmune tendían a tener el vitíligo más extendido en el cuerpo que aquellos sin otras enfermedades autoinmunes.

Esto surge de la teoría orientada a una patogénesis autoinmune del vitíligo“, dijo Hamzavi. “La mayoría de los pacientes no desarrollará una enfermedad autoinmune, pero una minoría padecerá hipotiroidismo. A los pacientes con vitíligo habría que controlarlos anualmente para detectar los trastornos de tiroides“.

Además, la frecuencia de otras enfermedades autoinmunes, como la alopecia areata, la enfermedad intestinal inflamatoria, el síndrome de Guillain Barre, el LES, entre otras, tuvo tasas más altas de lo esperado. Los médicos tendrían que preguntarles a los pacientes si tienen síntomas de esas enfermedades cuando los evalúan“, indicó Hamzavi. “Se necesitan mejores tratamientos para el vitíligo que se dirijan a la causa de la enfermedad. Esperamos que este trabajo pueda ser utilizado por pacientes, médicos e investigadores para ese fin“, agregó. “Se necesitan estudios prospectivos de vitíligo con un grupo de control para confirmar la importancia de nuestros hallazgos y para ayudar a descubrir la secuencia de desarrollo de estas enfermedades“, concluyen los autores.

La doctora Katia Bonifacio de la Universidad de Burdeos en Francia, que no participó en el nuevo trabajo, ha estudiado los mecanismos inmunes del vitíligo: “Se trata de un interesante estudio clínico que apoya hallazgos previos que demuestran que una proporción importante de pacientes con vitíligo muestran al menos otra enfermedad autoinmune comórbida, y que se basa en la teoría autoinmune para explicar la desaparición de los melanocitos en esta enfermedad“, comentó. “Curiosamente, los pacientes con vitíligo y con una enfermedad comórbida tienen una edad de inicio más tardía y una mayor duración de vitíligo. Los profesionales sanitarios tienen que ser conscientes de esta asociación entre estas enfermedades comórbidas con el vitíligo, con el objetivo de evaluar a los pacientes respecto a enfermedades autoinmunes, como la enfermedad de la tiroides, los síntomas de lupus eritematoso sistémico y enfermedades neurológicas, cuando esté indicado“, dijo la doctora.

El Dr. Yen-Ta Chen del Hospital General de Veteranos de Taipei, en Taiwán, que ha realizado investigaciones similares, apuntó: “En nuestro estudio, llevado a cabo en personas orientales, la enfermedad asociada más común es la alopecia areata, no la enfermedad tiroidea como se da en los occidentales”. En su artículo, realizaron la estratificación por raza y declararon que los pacientes blancos sufrieron menos la alopecia areata que los pacientes negros. Por lo tanto, existen discrepancias raciales entre pacientes blancos y de color, que apoyan aún más el hallazgo de su anterior investigación.
..Susana Calvo