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Recomiendan el uso de anestesia sin opiáceos en la cirugía de cáncer de mama

31 de mayo, 2016
Anestesista

Una nueva investigación presentada en el congreso de la Sociedad Europea de Anestesiología, ‘Euroanaesthesia 2016’ que, del 28 al 30 de mayo se ha celebrado en Londres, muestra que las pacientes sometidas a cirugía de cáncer de mama necesitan menos medicamentos analgésicos después de la intervención si se les pone anestesia libre de opiáceos.

En este estudio, realizado por la doctora Sarah Saxena, del Instituto Jules Bordet, en Bruselas (Bélgica), y sus colegas, se evaluaron los requerimientos analgésicos después de que los pacientes recibieron anestesia con opiáceos y sin ellos. Se realizó un ensayo controlado aleatorizado con dos grupos de 33 pacientes con cáncer de mama que se sometieron a mastectomía o lumpectomía.

Aunque los medicamentos opioides proporcionan un excelente efecto analgésico (analgesia) en todas las operaciones, también presentan efectos secundarios, como complicaciones postoperatorias, depresión respiratoria, náusea postoperatoria y vómito, prurito (hormigueo o irritación de la piel que provoca el deseo de rascarse en la zona afectada) , dificultad para ir al baño y obstrucción intestinal.

En el estudio que, se llevó a cabo entre septiembre de 2014 y julio de 2015, en el Instituto Jules Bordet, se realizó analgesia sin opiáceos perioperatoria mediante la combinación de clonidina (0,2 mcg / kg), ketamina (0,3 mg / kg) y lidocaína (1,5 mg / kg). Se dio un bolo adicional de ketamina (0,2 mg / kg) si fue necesario y analgesia con opiáceos que consistió en una combinación de infusión de remifentanilo, ketamina (0,3 mg/kg) y lidocaína (1,5 mg/kg).

Ambos grupos recibieron paracetamol por vía intravenosa (1000 mg/6h) y diclofenaco por vía intravenosa (75 mg/12 h). Los pacientes recibieron una bomba PCA (analgesia controlada por el paciente) para el dolor irruptivo durante las primeras 24 horas después de la operación.

Se evaluaron las características clínicas y el consumo de la piritramida como analgésico postoperatorio (a través de la bomba controlada por el paciente) durante las primeras 24 horas después de la operación. Los datos no se completaron para dos pacientes en el grupo de no opiáceos y, por lo tanto, se incluyeron un total de 64 de los 66 pacientes iniciales en el estudio.

Las medias totales del uso de piritramida 24 horas después de la operación fueron de 8,1 mg (rango de 2 a 14,5) en el grupo de no opiáceos y 13,1 mg (rango de 6 a 16) en el grupo de los opioides. La diferencia observada fue estadísticamente significativa.

Nuestros resultados muestran que los pacientes en el grupo de no opiáceos requieren menos analgésicos, pero reciben alivio adecuado del dolor. Los pacientes requieren menos analgésicos 24 horas después de una anestesia sin opiáceos que después de una anestesia con opiáceos”, explica la doctora Saxena quien afirma que la trascendencia de este estudio es importante, ya que “muestra un posible beneficio interesante de este tipo de enfoque, que debe ser confirmado en estudios posteriores”.

Evitaría efectos secundarios relacionados con los opiáceos
La anestesia libre de opiáceos en la cirugía del cáncer de mama”, añade, “podría evitar varios efectos secundarios relacionados con los opiáceos, como náuseas y vómitos postoperatorios. También podría reducir la recurrencia del cáncer”.

Sin embargo, reconoce que “es demasiado pronto para recomendar la anestesia sin opiáceos a todos los pacientes con cáncer de mama”. “Vamos a hacer más investigaciones para confirmar y ampliar nuestros hallazgos”, concluye la doctora Saxena.
..Redacción