Inicio ASP La Medicina Personalizada de Precisión permite detectar de forma precoz el tratamiento...

La Medicina Personalizada de Precisión permite detectar de forma precoz el tratamiento más adecuado para los pacientes que padecen Esclerosis Múltiple (EM)

Compartir

La Medicina Personalizada de Precisión permite detectar de forma precoz el tratamiento más adecuado para los pacientes que padecen Esclerosis Múltiple Además, los importantes esfuerzos de las redes de colaboración científica, las grandes bases de datos y las nuevas tecnologías contribuyen a lograr respuestas más precisas sobre esta patología en un tiempo mucho más corto. Así se ha puesto de manifiesto en el marco del VI Ciclo de Seminarios de Investigación, organizado por la Universidad de Castilla-La Mancha, el Gobierno de la Comunidad y el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) y con la colaboración de la Fundación Instituto Roche.

En este contexto, la doctora Lucienne Costa-Frossard França, de la Unidad de Esclerosis Múltiple – CSUR Servicio de Neurología del Hospital Ramón y Cajal (Madrid), ha abordado hacia dónde va la investigación en marcadores moleculares y de imagen en esta enfermedad, tanto desde el punto de vista de etiología y diagnóstico, como el del abordaje terapéutico personalizado.

“Todavía estamos lejos de alcanzar marcadores específicos a los tratamientos, aun así, disponemos de una serie de marcadores moleculares y radiológicos que nos proporcionan información sobre la actividad de la enfermedad, la respuesta a los tratamientos y el pronóstico a largo plazo”, explica.

En España hay aproximadamente 45.000 personas que padecen esclerosis múltiple, lo que equivale a unos 80/125 nuevos casos por cada 100.000 habitantes. Hay unos 200 genes que aumentan la predisposición a padecer la enfermedad, pero “además del componente genético, los factores ambientales juegan un papel importante en el desarrollo de la EM”, señala la doctora. Durante los últimos años se ha observado un incremento de la prevalencia e incidencia de esta patología. Las causas son diversas: el aumento en el número de diagnósticos, dada la mayor disponibilidad de aparatos de resonancia magnética y de neurólogos por habitante, además de unos criterios diagnósticos que permiten detectar a los pacientes de forma más precoz. Sin embargo, la mayoría de investigadores reconoce un aumento real que parece afectar más a las mujeres, como consecuencia de los cambios en el estilo de vida, la falta de vitamina D, el tabaco, así como el incremento de la obesidad infantil, entre otros factores.

La Medicina Personalizada de Precisión aporta unos beneficios importantes para los pacientes que padecen EM, ya que permite detectar de forma precoz qué tratamiento será el más adecuado en cada caso concreto, tanto desde el punto de vista de eficacia como de tolerabilidad. “Con los conocimientos actuales somos capaces de seleccionar una gran proporción de los pacientes de peor pronóstico y tratarlos de forma muy eficaz desde el principio. Además, podemos controlar, de forma relativamente fiable, la respuesta al tratamiento y vigilar algunos de los efectos secundarios graves que pueden aparecer con determinados fármacos”, señala la doctora Costa Frossard.

Retos de la Medicina Personalizada de Precisión en Esclerosis Múltiple

En la actualidad no se dispone de un marcador diagnóstico de precisión, por lo que el diagnóstico se sigue haciendo por exclusión. Junto a esta carencia, hacer un adecuado seguimiento de determinados síntomas de los pacientes, como el deterioro cognitivo, o una aproximación diagnóstica adecuada, sigue siendo algunos de los retos que, de cara al futuro y gracias a la Medicina Personalizada de Presión, podrían llegar a conseguir mejorar las necesidades no satisfechas de los pacientes con Esclerosis Múltiple.

“Es labor del clínico no sólo diagnosticar bien, sino abordar al paciente de forma completa, intentando que la intervención no sólo sea adecuada para la enfermedad en concreto, sino que además respete la calidad de vida de los pacientes, su autonomía y su papel como individuo en la sociedad que le acoge”, concluye la doctora.