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¿Quién debe liderar la transformación digital de la sanidad?

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Últimamente oímos hablar en muchas conversaciones de transformación digital y de quién debe ser el responsable de liderar esta transformación. También en el mundo de la salud se habla desde hace mucho tiempo de este cambio de visión y aunque se van dando pasos hacia ella, aún estamos lejos de alcanzarla plenamente.

Mientras escribíamos las primeras líneas de este documento Miguel A. de la Cámara publicaba un tuit destacando la falta de liderazgo en transformación digital en España, haciendo si cabe más vigente lo que teníamos en mente.

Lo que nos preguntamos es: ¿Quién debe ser quien lidere esta transformación digital en el mundo de la salud?

¿La Administración Pública?

La Administración Pública nunca se ha caracterizado por ser pionera en el desarrollo tecnológico. Sus pasos en materia de innovación tecnologíca y de adaptación a las nuevas tecnologías siempre ha estado un paso por detrás de la sociedad y de lo que ésta reclamaba.

Pero no es menos cierto que en muchos aspectos es un importante motor del desarrollo económico, dando cabida a numerosas iniciativas que de otro modo serían difíciles de abordar. Especialmente importante es su carácter legislador, normalizador y unificador, que ayuda a homogeneizar todas las iniciativas bajo un mismo paraguas y que evita que las diferencias entre los diferentes territorios sean mucho más notables de lo que ya lo son hoy en día.

Por todos estos motivos la Administración Pública debe asumir su papel de liderazgo en muchos procesos de transformación, asumiendo el reto que la sociedad le planeta y tomando la iniciativa en muchos aspectos que hoy en día deja de lado.

¿Las organizaciones sanitarias?

Como principales suministradores de servicios de salud las organizaciones sanitarias deben poner a disposición de pacientes y profesionales todas las herramientas a su alcance para que ésta se realice de la mejore manera posible. Y éstas, sin duda, incluyen hoy en día servicios de carácter digital.

En estos momentos son estas organizaciones quienes, de la mano de otros agentes, han comenzado a dar los pasos necesarios hacia la verdadera digitalización de la sanidad, comenzando y desarrollando procesos de transformación e incorporando nuevos servicios basados en las nuevas tecnologías.

No obstante, este proceso es aún demasiado lento y no se desarrolla a la velocidad que todos esperamos. Las organizaciones son demasiado grandes y no disponen de la suficiente flexibilidad para adaptar sus procesos al nuevo tiempo digital en el que nos encontramos. Levantar estas barreras (junto con muchas otras) será clave para acelerar el cambio tecnológico que ya tenemos con nosotros.

¿Las empresas privadas?

La empresa privada ha sido siempre el otro gran foco dinamizador de la transformación digital. En su búsqueda de nuevos mercados son ellas quienes presentan y proponen nuevos dispositivos, aplicaciones o servicios que incorporan nuevas tecnologías basadas en el mundo digital.

Sin embargo la iniciativa privada siempre tiene un objetivo empresarial y de negocio claro y por lo tanto, y aunque importante también, su liderazgo puede ser puesto en entredicho dados los intereses individuales que pudieran existir. Por este motivo sus propuestas deben ir siempre avaladas por profesionales y organizaciones, quienes encuentren en ellas beneficios al sistema y sus pacientes más allá de otras consideraciones más mercantilistas.

¿Los profesionales?

Los profesionales sanitarios son, en última instancia, los que tratan directamente con los pacientes y deben recibir toda la ayuda posible para que esta relación así como el desarrollo de su profesión se desempeñe con las máximas garantías.

Desde esa primera línea de batalla, los profesionales deben disponer de las mejores herramientas posibles. Para ello deben proponer, analizar y validar soluciones que sean adecuadas para el desempeño de su trabajo y estén adaptadas a las necesidades de sus propios pacientes. Su implicación es clave para completar esa transformación del mundo sanitario y su visión y sus propuestas deben ser escuchadas y tenidas en cuenta en todo momento.

¿Los pacientes?

Los pacientes son los receptores finales de las prestaciones de salud. Es por ellos y para ellos para quienes trabajamos en última instancia y su voz debe ser también parte fundamental en el proceso de transformación digital.

Como parte de una sociedad cada vez más digital los pacientes reclaman cada vez más y mejores servicios que puedan realizar a través de las nuevas tecnologías. Y todos estamos obligados a buscar la mejor manera de hacérselos llegar, dentro de una estrategia global de cambio que tenga en cuenta la nueva situación que vivimos hoy en día.

¿Y si lo hacemos todos juntos?

Lo que está claro es que todos los agentes tenemos algo que decir en cuanto a la transformación digital de la sanidad. Pero individualmente cada uno de ellos no puede asumir completamente el reto de liderar el camino que aún tenemos que recorrer para llegar al punto que nos gustaría.

Debemos, por tanto, trabajar unidos, de forma conjunta y coordinada, para convertir la sanidad en un servicio moderno, adaptado a los nuevos tiempos y capaz de ofrecer, empleando las nuevas tecnologías, las mejores prestaciones posibles a sus usuarios y pacientes.

¿Quién creéis vosotros que debe asumir el reto de liderar la transformación digital de la sanidad?

..Pedro Gonzalo. Hablando de eSalud