¿Debe la sanidad pública aplicar el sistema de gestión privada para ser más eficiente?

Tras la reunión celebrada a finales del pasado mes de mayo entre la Ministra de Sanidad con diferentes grupos de trabajo para realizar esta función de redefinición del SNS, el Gobierno va a contar con una nueva colaboración, la de los representantes del Instituto para el Desarrollo e Investigación de la Sanidad (IDIS) reuniones enfocadas a conseguir una mayor eficacia en las prestaciones sanitarias, así como un ahorro en las mismas, tanto para la Administración como para el usuario, de forma que este no tenga que pagar más por los servicios clínicos que en un determinado momento se vea obligado a solicitar.

Tanto el Dr. Eduard Serrar, ex director gerente de varios hospitales públicos de Olot y Puigcerdá como Rafael Silva, director gerente del Hospital Policlínico La Rosaleda de Santiago de Compostela ilustran este ancestral debate sobre la polémica entre la eficacia de la sanidad privada sobre la pública y las reticencias que unos y otros tienen sobre el tipo de servicios que la deben privatizarse, en qué cuantía o forma.

La falta de recursos para mantener una atención sanitaria pública adecuada necesita del modelo de gestión privado para sostener su viabilidad, opina el ex director gerente de los hospitales públicos de Olot y Puigcerdà y actual primer ejecutivo de la red de clínicas y centros privados de atención Quality Medical Service (QMS), filial de la aseguradora holandesa Aegon, Eduard Serrat, quien defiende la idea de que “La sanidad pública debe aplicar el modelo que utiliza la gestión privada para ser más eficiente”

Este cirujano lleva este debate al mundo catalán. Considera que “recibir más fondos públicos para el sistema sanitario público catalán es positivo para garantizar el carácter universal de la sanidad, pero es importante que los recursos no nos devuelvan aquellos viejos vicios de la gestión sanitaria: esto es, una gestión poco profesionalizada y nada eficiente”, prosigue Serrat en una entrevista concedida a la revista Fomento de la Producción. En su opinión, “es fundamental que España y sus políticos abran el debate para aplicar la gestión privada de la sanidad”. Serrat entra de lleno en él actual para mejorar su eficiencia, reformando la financiación. “La gestión de los centros públicos catalanes deberá ir hacia una gestión privada para ganar en eficiencia y en trato con los pacientes. Pero creo que de momento España no está preparada para que un partido político abra este debate. En España se suele confundir la privatización de la sanidad, con la que no estoy de acuerdo, con la gestión privada de los recursos públicos sanitarios para hacerla más eficiente. Diferencia muy importante que, de momento, no estamos tratando en nuestro país”. Y añade: “Es un tema muy sensible que puede llevar a que el paciente malinterprete el significado entre gestión privada de la sanidad y privatización sanitaria. Un concepto en el que puede caerse fácilmente y llegar erróneamente a una fuerte confusión. La sanidad tiene un coste y hay que saberlo gestionar”. 

Precisamente la aplicación de la gestión profesionalizada es la base del éxito del negocio de los centros privados de QMS,. Serrat defiende la sanidad privada como complementaria de los servicios que ofrece la Sanidad Pública en España.

“Aunque no hubiera una saturación, la sanidad privada debería existir siempre porque deben existir otros maneras para que el médico desarrolle su actividad. La diferencia básica entre el modelo de sanidad pública y privada es, esencialmente, la inmediatez de la visita al médico. En el caso de las clínicas privadas QMS no hay día de espera, proponemos el escáner, la revisión y las pruebas el mismo día”.

QMS desarrolla su actividad como una pequeña Seguridad Social porque tiene acuerdos con pequeños centros concertados con la sanidad pública, con lo que mantiene la colaboración entre público y privado. 

“Madrid es la primera parada del crecimiento por España de nuestra empresa que nos ha llevado a una expansón por Navarra, Galicia, País Vasco y Levante; además de ampliar los metros de nuestra clínica barcelonesa”. El nuevo centro madrileño cuenta con 12 consultas en las que trabajan 50 médicos de 10 especialidades diferentes. Su creación ha supuesto una inversión de 2 millones de euros y sus previsiones son superar las 12.000 visitas.

Quality Medical Service (QMS), creado en 1990, cuenta con clínicas en Madrid y Barcelona En total son 3.000 metros cuadrados de instalaciones donde trabajan 260 personas (160 médicos especialistas). Su oferta engloba 23 especialidades médicas diferentes y cada año invierte más de 600.000 euros en tecnologías. Durante 2008, sólo la clínica de Barcelona atendió a 25.000 pacientes realizando 250.000 actos médicos. QMS trabaja con las principales mutuas y aseguradoras y su facturación en 2008 superó los 10 millones de euros, un 15% más que en 2007. El grupo se encuentra en un ambicioso plan de expansión.

QMS Madrid quiere implantar en la capital de España y por extensión en toda la Comunidad Autónoma un modelo de Sanidad privada de calidad donde todo sean ventajas tanto para el usuario como para el profesional sanitario. La clínica madrileña ha reforzado la figura del médico de familia y ha puesto en marcha un novedoso sistema de Asistencia Personal Telefónica donde en el plazo de 24 horas la consulta telefónica del paciente recibe respuesta bien derivándola a una visita al médico de familia, al especialista o dictando un tratamiento a través de un facultativo.

La expansión a País Vasco y Navarra se realizaría bajo la marca QMS pero aprovechando sinergias con otras clínicas y centros locales que podrían complementar los servicios de QMS que son ambulatorios y no incluyen determinada cirugía así como hostelería ni urgencias.

QMS se implantará en estos territorios durante el periodo 2010-2012 y el tamaño, los servicios y especialidades ofertadas y la inversión en cada uno de los nuevos centros será similar a la clínica de Madrid. “Vamos a crecer con centros propios en Bilbao (nos asociamos con el Igualatorio y estamos a la espera de aliarnos con el nuevo centro privado de la clínica Quirón en Bilbao), en Navarra nos asociamos con la Clínica Universitaria y Caja Navarra. En Galicia queremos abrir en Vigo de la mano de la mano de otra clínica con gran prestigio, la Clínica Povisa”, señala Serrat. 

Servicio a empresas
Los centros QMS han diversificado en los últimos dos años a un negocio al alza, como es la realización de chequeos a profesionales y empresas. “También nos acercamos a las empresas. Las crisis son los momentos críticos donde las empresas bien saneadas pueden mantener sus niveles de competitividad. Se necesitan centros como el nuestro que tienen una gestión profesionalizada y rigurosa para apoyar a la medicina privada y después para compensar las deficiencias en el tratamiento personalizado de la sanidad pública”. 

Por su parte, Rafael Silva, que trabaja en la Administración Pública, antes que se empezaran a realizar las transferencias a las autonomías, considera que este debate carece de importancia porque siempre ha habido servicios externalizados. Una externalización que puede generar cierta confusión en los usuarios pero que no supone que realmente se privatice, dado que es la Administración Pública la que marca lo que paga a la empresa y precisa la calidad que va a exigir. Cuestión que plantea una consideración diferente si se analiza con otra óptica, la de que el paciente que vaya a un centro privado tenga que pagar, situación que, por supuesto no es equitativa. Siempre ha habido concesiones y externalización de servicios.

El régimen de vinculación laboral del personal en un centro privado es siempre diferente al de uno público, debido en gran parte a la eficiencia en la gestión unido al tema de los salarios, horas extraordinarias incluidas. Al ejecutarse las mismas labores con un número inferior de personas, el ahorro es evidente, de ahí su mayor eficiencia. 

El cobro al usuario por servicios no sanitarios como se está haciendo en algunos países, necesita una profunda reflexión que lleve a determinar con objetividad si el sistema es viable o no y, si lo es, qué tipo de cambios deben realizarse para que pueda mantenerse. En esta reflexión ¿están los poderes públicos contando con los profesionales?. La opinión es positiva, buena prueba de ello están siendo las reuniones que la Ministra de Sanidad está teniendo con los miembros del IDIS con lo cual que se está demostrando el hecho de que los diálogos y los contactos con los profesionales no se están realizando a salto de mata.

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