Isabel González
Según un estudio publicado en BMJ (British Medical Journal), revista digital británica, realizado por investigadores de las Universidades de Birmingham y Oxford el tratamiento cardiovascular preventivo en personas de más de 75 años podría reducir la discapacidad y prolongar la esperanza de vida.
La hipertensión arterial es un desorden en la regulación arterial que se puede manifestar de diferentes formas. Está presente cuando la presión sistólica es de 140 mmHg o más y la tensión diastólica es de 90 mmHg o más. La presión normal debe ser de 120 mmHg sistólica y 80 mmHg la diastólica.
La enfermedad cardiovascular es la que mas tasa de mortalidad tiene del mundo. En EEUU por ejemplo, afecta a 60 millones de habitantes llegando a ser de 1 billón a nivel mundial. Junto con la enfermedad vascular, los ataques de corazón, los accidentes cerebrovasculares y la insuficiencia cardiaca son los de mayor tasa de mortalidad entre la población. Con anterioridad, se mantenía que tratar a pacientes de elevada edad podía ser dañino por lo cual se excluían de los estudios a los mayores de 65 años o más.
El estudio poblacional NHANES (The National Health and Nutrition Examination Survey) publicación con programas de estudios sobre salud y bienestar de EEUU, demostró que la presión sistólica y diastólica aumenta con la edad. Los medicamentos que ayudan a disminuir la presión arterial son los antihipertensivos y los niveles de colesterol las estatinas. En este momento la prescripción de estos medicamentos se realiza entre los 40 y los 47 años.
Los expertos estudiaron a 36.679 pacientes de más de 40 años de 19 consultas diferentes de medicina general en West Midlans (centro de Inglaterra) para analizar la edad y sexo en relación de recetas de medicamentos dispensados de antihipertensivos y estatinas. Ninguno de ellos presentaba antecedentes cardiovasculares. Estos estudios demostraban que aumentaba la probabilidad de recetar estos medicamentos cada 5 años y decae después de los 85 años.
El uso de tratamientos con estatinas también ascendía cada 5 años pero disminuía después de los 75. Entre los 70 y los 74 años era cuando había un mayor uso de las estatinas. La mujeres entre 65 y 79 años obtenían un 5% más de recetas.
Un estudio en 2008 ya había demostrado que el tratamiento antihipertensivo en pacientes de mas de 80 años reducía el riego de padecer enfermedades cardiovasculares, aunque respecto al tratamiento con estatinas todavía no hay estudios claros sobre ello. Lo único que pueden asegurar los profesionales es que no resulta dañino como se suponía hace tiempo.
Los investigadores concluyen con la afirmación importante que la prescripción medica no debe ser ignorada en la prevención de las enfermedades cardiovasculares a edades maduras. Las directrices médicas deben ser modificadas y las investigaciones futuras deben incluir estudios con estatinas en pacientes mayores de 80 años. De existir otra enfermedad hay que aumentar la atención por el riesgo de interferencia entre dos tratamientos.
Ocho estudios llevados a cabo alrededor de 1990 en diferentes lugares, incluyendo Europa, Australia, Inglaterra, Suecia y Estados Unidos, en un total de 15.641 hipertensos de edad avanzada y que fueron tratados diferente, demostraron al seguimiento durante casi 4 años una reducción significativa en eventos cerebrales, cardiacos y cardiovasculares. Se confirmó que el tratamiento de la hipertensión con medicamentos en personas de edad avanzada es altamente efectivo.
Con el aumento de la esperanza de vida, este grupo de edad avanzada crece, con lo cual es más común enfermedades de hipertensión arterial y su diagnóstico temprano y las terapias preventivas como el ejercicio físico para bajar el peso o uso de estos medicamentos debe incentivarse. Con ello podremos mejorar la calidad de vida aunque la pregunta siguiente seria, ¿puede este sector financiarse los tratamientos y prevención de todas estas enfermedades?
Habría que plantearse el costo-efectividad de estas medidas frente a las posteriores cirugías reparadoras cardiacas dado el elevado riesgo de incidencia en ese rango de población. El tratamiento con estatinas es muy costoso para los pacientes y sistemas de salud y tal como están las cosas en la sanidad española sería un proyecto a analizar.






