Isabel González
Se acaba de publicar el IX Informe de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) y como desprende, la Comunidad de Madrid y Valencia se vuelven a situar como los peores servicios sanitarios junto con Baleares y Murcia calificando a sus servicios como “deficientes”. Ya son seis años en los que se manifiesta la falta de calidad de la sanidad pública valenciana y madrileña.
Este informe recoge la clasificación de calidad de la Sanidad Pública por comunidades de los cuatro últimos años y tiene en cuenta trece indicadores que evalúan parámetros relativos a tres apartados:
- Financiación, recursos y funcionamiento
- Política farmacéutica
- Privatización sanitaria
Se estudian, extraídos de estadísticas oficiales, el gasto per cápita sanitario de las CCAA de 2012; gasto farmacéutico público por población; camas hospitalarias, médicos y profesionales de enfermería de atención primaria y especializada por mil habitantes; además de modelos de privatización. Según la Federación, estos datos sacan a la luz la “gran disparidad” de los servicios entre CCAA, «lo que pone en peligro la necesaria cohesión y equidad entre territorios».
Contempla como Navarra se sitúa en primera posición en calidad asistencial seguido de Castilla y León, Extremadura, Cantabria, Andalucía y La Rioja donde la sanidad se califica como “aceptable” y en Castilla La Mancha, Canarias, Galicia y Cataluña como “regular”.
En uno de los apartados se recalca como no se ha podido completar el informe con el último Barómetro Sanitario debido al supuesto “secuestro” por parte del Ministerio de Sanidad aun habiendo sido ya mandados los datos de la encuesta del INE al departamento de la ministra Ana Mato. . «El secuestro de esta información es un exponente más de la absoluta falta de trasparencia del ministerio», aseguran.
Marciano Sánchez Bayle, portavoz de FADSP, en conferencias de prensa, ha insinuado su sospecha de que esto pueda ser debido a que los resultados de las comunidades que gobierna el PP hayan empeorado respecto a anteriores informes. Ésto, continúa, es un punto importante para que el informe no sea completo.
En sus hojas se explica que dentro del marco actual, con los crecientes recortes en la sanidad pública se manifiesta un impacto general en 2011 en todas las comunidades aunque con claras diferencias según el interés de cada autonomía.
Bayle recalca que el apartado de personal, se ha resentido debido a que “desde hace tiempo” no se cubren bajas por jubilación de funcionarios sanitarios ni se renuevan contratos de interinos. En sus declaraciones también denuncia que los recortes sanitarios están agudizando de «manera muy notable» la disparidad de políticas sanitarias entre las diferentes autonomías.
Respecto a la Comunidad Valenciana, Sánchez Bayle ha bromeado sobre su «afición desmedida» a la hora de situarse en el último lugar en todos los informes, especialmente en los de los últimos 6 años. «En todos los parámetros se sitúa por debajo de la media», destacando a los que hacen referencia al número de camas o médicos de Atención Primaria por cada 1.000 habitantes o al de gasto sanitario per cápita”.
Castilla La Mancha se sitúa tres puntos por debajo del 2010 al 2011 por la reducción de personal en los centros sanitarios y el cierre de guardias rurales y camas hospitalarias, comentó Bayle.
Respecto a la Comunidad de Madrid afirma que estos recortes ya empezaron 10 años atrás asi que no se habían notado mucho a pesar de que el gasto farmacéutico fuera bajo y haya ido progresando. Denuncia que el número de médicos de atención primaria es mucho menor que los médicos de especializada cuando debería ser según recomendación internacional de 1,5 a 1.
En enfermería de atención primaria, la variación va de 1,26 en Aragón por mil habitantes a 0,48 en Baleares. En Castilla y León en 1,35 y en Andalucía un 0,62 cuando lo normal sería 3 o 4 según la FADSP.
En cuestión de camas, por mil habitantes España es la más baja dentro de la Unión Europea entre los 4,58 de Cataluña y 2,63 de Andalucía. Aunque los gestores sanitarios valencianos cada vez hablan menos de camas hospitalarias y más de hospitalización domiciliaria (que está fomentando), el número de plazas hospitalarias por mil habitantes es otro factor que la Federación considera relevante. Y en este caso, la volumen valenciano es de 2,78 que no es el peor dato del Estado, ya que Castilla La Mancha y Andalucía están por debajo.
En cuanto al gasto (calculado sobre los presupuestos autonómicos de 2012 divididos por el censo INE de 1 de enero de 2011), varía entre 1.557,78 euros del País Vasco y 974,82 de la Comunidad Valenciana.






