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La segunda ola de coronavirus ha obligado a la Comunidad de Madrid a poner en marcha medidas más contundentes. Por un lado, las iniciativas puestas en marcha buscan restringir la movilidad y aumentar el distanciamiento social; por otro, aumentar la capacidad de detección de casos. Ante esta situación, la Comunidad de Madrid duplicará su plantilla de rastreadores. En la actualidad, cuenta con 566 profesionales dedicados a esta tarea y el objetivo es superar los 1.100.
El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, ha señalado que se potenciará la búsqueda de «técnicos salud pública». Si en los primeros meses de la epidemia los profesionales más habituales que cumplían esta misión eran médicos y enfermeros, hoy se incluyen diferentes perfiles, como «biólogos, psicólogos y terapeutas ocupacionales», entre otros, ha añadido Ruiz Escudero. Entre los nuevos rastreadores se incluyen aquellos proporcionados por el ejército, que comenzarán su formación este lunes.
En la actualidad, la Comunidad de Madrid cuenta con 566 profesionales en su plantilla de rastreadores y el objetivo es superar los 1.100
A estas medidas para la detección precoz y el seguimiento de los contactos, se suma la adquisición de dos millones de tes rápidos de antígenos. «Tienen la ventaja de que se pueden hacer donde se encuentre el paciente y obteniendo el resultado en 10 o 15 minutos», ha añadido el consejero. En breve, la Comunidad de Madrid contará con test que combinan el diagnóstico de la gripe y el coronavirus. El viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, ha subrayado que «la ventaja radica en que con una misma muestra se pueden detectar los cuadros clínicos de la gripe y el coronavirus que suelen ser indiferenciables clínicamente».
Este mayor capacidad diagnóstica incluye un cambio organizativo y retributivo en atención primaria. El consejero autonómico ha defendido el papel del primer nivel asistencial durante los meses de la pandemia. «Ha sido y sigue siendo uno de los pilares del sistema sanitario. Tiene un papel relevante en el seguimiento y control de nuevos casos, junto con el trabajo que se realiza en salud pública», ha subrayado.
Entre las medidas orientadas a la población se encuentra limitar a un máximo de 10 personas las reuniones tanto en espacios públicos como privados o la reducción de aforo de un 75% a un 60% en velatorios y bodas. La Consejería de Sanidad revisará estas medidas con una periodicidad de 15 días y entrarán en vigor el próximo lunes, 7 de septiembre.
Foto: Europa Press






