Lola Granada
La subida del IVA llega a la sanidad pagar la sanidad, la educación, las pensiones y el salario de los desempleados. Así lo indicó Mariano Rajoy en una reunión celebrada recientemente en un pueblecito de Galicia, al que suele acudir con asiduidad, especialmente en verano. Con su clásico tonillo gallego ha dejado claro que “de los esfuerzos que se hacen desde el primer día, llegan los buenos resultados al final”.
El propio Rajoy no ha tenido más remedio que dirigirse a las comunidades autónomas para exigirles rigor, responsabilidad y lealtad, afirmando al mismo tiempo que todas las administraciones, central y autonómica tienen que mejorar su eficiencia y, sobre todo, acompasar sus gastos a los ingresos, sin vivir por encima de las posibilidades que estén de acuerdo con lo que se recauda”. Tras el pequeño “palo”, la zanahoria: “estoy convencido de que así lo van a hacer”.
Las fuertes subidas del IVA, en cada sector productivo fueron entrando en vigor paulatinamente y dejando marcados todos los sectores económicos. Ninguno dejó de entonar, en su día, sus más duras lamentaciones por los efectos que en el consumo esperaban que se produjera.
El turno le ha tocado ahora al ámbito sanitario. Un porcentaje que, por regla general, pasará del 18 al 21 % haciéndolo, además casi de forma inmediata. Muy probable será un regalo de este nuevo mes de noviembre y su aplicación entrará en vigor de forma inmediata después del preceptivo tiempo de espera que las empresas necesitan para que puedan ajustar y modificar los nuevos cálculos de sus facturaciones.
Concretamente, en el caso del IVA reducido del 8% se pasará al 10%. No se tocará, en cambio el superreducido del 4% correspondiente a los productos considerados como de primera necesidad, entre los que se encuentran el pan, leche, queso, huevos, frutas, verduras y legumbres. Se incluye también la adquisición de la vivienda habitual, libros, revistas, periódicos, así como el material escolar, excepto el electrónico y los medicamentos.
Con este incremento, España se equipara a la media de la Unión Europea, pero superará la media de la Eurozona, situado en el 20%. Hasta ahora nuestro país era uno de los estados miembros con un tipo de IVA más bajo, junto con Malta –con el 18%-, Chipre -17%- y Luxemburgo -15%-. Pero con la subida de dos o tres puntos, superaremos el tipo de Alemania -19%-, Francia -19,6%- y Reino Unido -20%-, entre los grandes países de la Unión Europea, situándose al mismo nivel que el de Italia, Bélgica y Lituania. Por si nos sirve de consuelo, todavía hay varios países cuyo porcentajes son superiores a los nuestros: Hungría el 27,Suecia y Dinamarca, un 25, Rumanía un 24, Polonia, Portugal, Grecia, Irlanda y Finlandia, el 23 y Letonia, el 32.
Ante este panorama de subidas, las protestas no se han hecho esperar. La OCU hizo un cálculo tan fino como rápido, para indicar que este incremento supone un aumento anual en los gastos de cada familia española de 415 euros. Cálculo que rápidamente rectificó la Ceaccu, Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios para situarlo en torno a los 600 euros.
El Gestha, Sindicato de los Técnicos del Ministerio de Hacienda ha cifrado en 7.500 millones la recaudación anual que se alcanzará con la subida de este impuesto, pero que no supondrá que se traduzca en la misma cifra de ingreso para las arcas el Estado. debido al fraude fiscal. Según afirma este colectivo, España es uno de los países que menor rendimiento obtiene por la vía de la recaudación de los impuestos indirectos.
Cada sector industrial, con prontitud y claridad, ha dado a conocer los datos de la disminución de sus ingresos. Por ejemplo Exceltur afirmó en su día, que la simple subida de un 2%-esto es, pasar del 8 al 10%, le va a suponer una disminución de ingresos de hasta 2.100 millones de euros al año.
Estas son las consecuencias, no de la implantación de un impuesto que, como se recordará tuvo lugar en el año 1986, cuando España ingresó en la entonces CEE, con un porcentaje inicial del 12%, del que se ha pasado al 21% actual.
A pesar de todas estas “movidas” el Gobierno ha afirmado –no hay que creérselo- que todo lo que se relacione con la atención sanitaria, no se va a modificar, va a continuar con el 4%. Una afirmación que, como vamos a ver a continuación, no va a ser así. Muchos de los servicios y provisiones relacionados con ella, se verán seriamente afectados por un incremento específico:
• Medicamentos. Un IVA que sí sube
No afectará a los medicamentos para uso humano, formas galénicas y algunas sustancias como prótesis e implantes internos para personas con determinadas minusvalías, que se encuentran dentro del tipo que grava los productos de primera necesidad en el 4% -único que se mantiene inmóvil tras el anuncio del Gobierno de subir en el resto tres puntos, para pasar del 18% al 21% y dos puntos en el caso del reducido – que pasa del 8% al 10%-.• Productos sanitarios imprescindibles
Pasarán del 8% al 10%, las lentillas, gafas graduadas, elevadores para minusválidos y test para diagnósticos de enfermedades. Los pacientes miopes o diabéticos si soportarán este incremento del 2%.• Máxima subida en Odontología
Uno de los incrementos más fuertes se producirá en los tratamientos odontológicos que los pacientes abonarán íntegramente de su bolsillo. Un ejemplo esclarecedor, si a un paciente se le tiene que realizar una endodoncia, un implante endodóntico, una reconstrucción, una corona de porcelana, más una corona provisional, con el porcentaje anterior debería abonar 406 euros (IVA incluido) y ahora, también IVA incluido, por el mismo tipo de servicios tendrán que abonar ahora 527 euros.• Hospitales Públicos
Su IVA sigue la misma ruta del alza porque subirá el de aquellos materiales, equipos o instrumental que se empleen para prevenir, diagnosticar, tratar enfermedades o dolencias, como tensiómetros, podómetros o fonendos de uso especializado y aquellos productos de uso más corriente como las gasas o las tiritas, además de los productos de radiología y suministros generales, entre otros.• Sector de fitness y welness
El sector más castigado económicamente, a pesar de tantos beneficios como aporta Es tal vez el que más, porque su porcentaje se eleva del 8% al 21%. Un 13% de golpe. La espectacular subida ha hecho que las empresas del sector pongan el grito en el cielo. No es para menos, porque los usuarios y , por extensión, la actividad física en general y la salud se verá afectada fuertemente a corto plazo por el mayor incremento del gasto médico y farmacéutico Como ya ha ocurrido en Portugal con la menor tasa de penetración de esta actividad en el mercado. Solo un 4,7%, mientras que en España este índice se encuentra situado en el 16,6%. Este bajo nivel de penetración social de esta actividad ha dado lugar a que la Comisión Europea se haya fijado como objetivo inmediato en esta cuestión, pasar de los actuales 40 millones de practicantes a 80 en el año 2020.
Para mayor abundamiento en este tema, el Consejo Superior d Deportes ha dado a conocer este interesante dato: el 94% de los españoles que hacen ejercicio ha notado una mejoría general en su estado de salud y condición física y el 86% declara que su estado de salud psicosocial también es mejor. El 71% se nota más motivado y con una actitud más positiva en el puesto de trabajo y el 93% estima que es mayor su satisfacción personal, individual y su autoestima y el 42% afirma haber reducido con la práctica del deporte el consumo de medicamentos.
En 2010 el coste de programas de actividad física fue de 220.842 euros, mientras que los beneficios obtenidos se situaron en 653.891 euros medidos, sobre todo en indicadores tan interesantes como un menor absentismo, mayor productividad y clara mejora reputacional. Como resumen: cada euro invertido en educación física representa un ahorro de 2,9 euros en sanidad y farmacia.
La Obesidad, la gran preocupación del siglo XXI
Según la OMS, el sobrepeso y la obesidad son considerados como la epidemia del siglo XXI. Sus consecuencias son tan relevantes que, a nivel europeo, existen ya importantes programas de prescripción de estilos de vida saludables. En España se ha fijado en un 38,7% el porcentaje de población en edad adulta que padece de sobrepeso y un 14,5% obesidad (más de 650.000 personas) Es más, para el 2030 estas cifras se sitúan , respectivamente en un 37 y un 33%. Datos que han levantado las alarmas del Círculo de Gestores Deportivos de Madrid y del COFLEF , Colegio Oficial de Licenciados en Educación Física y Ciencias de la Actividad Física y Deporte de la Comunidad de Madrid, así como de la FAGDE (Federación de Asociación de Gestores del Deporte de y la FNEID, Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones Deportivas en España. Todas ellas y la Internacional Health Racquet & Sportsclub Association (IHRSA), a través de su representante en España, Management Around, han decidido convocar a todas las asociaciones españolas para tomar una postura común de lucha ante ese incremento del IVA.
Tipos de IVA
Según las últimas disposiciones legales, En España existen los siguientes tipos impositivos
• Superreducido
Tributa al 4%, ya comentado• Reducido
Tributa al 10%. En este apartado entran la hostelería, los espectáculos culturales o recreativos como el cine, teatro, conciertos, el transporte, los alimentos no incluidos en superreducido, como las bebidas refrescantes, animales destinados al consumo humano, semillas, fertilizantes, lentillas, gafas graduadas, asistencia sanitaria y servicios dentales, importaciones de objetos de arte, antigüedades, y los servicios de peluquería y limpieza• General
Su tributación es ahora el 21%. Dentro de él se engloban todos los productos no incluidos en los dos anteriores, como la energía, los combustibles, el tabaco, las bebidas alcohólicas, automóviles, electrodomésticos, maquinaria agrícola, los servicios de radio y televisión. En el Gobierno anterior presidido por José Luis Rodríguez Zapatero, concretamente el año 2010, se subió en dos puntos, el Iva correspondiente a estos productos, del 16 pasó al 18. Con la actual subida de tres puntos, es decir, hasta el 21 %, España se equipara, como ya se ha comentado, a Italia, Bélgica y Lituania.
Las nuevas subidas del IVA representan un duro castigo para unas economías que ya, en 2010 se vieron avocadas, sin remedio, a reducir su consumo ordinario. Circunstancia que se agravarán nuevamente con la última de las subidas anunciadas.






