Isabel González
Ayer domingo, una “marea blanca” inundo las calles de Madrid protestando por las medidas que el Gobierno regional está aplicando y piensa aplicar.
Desde muy temprano, miles de trabajadores de todos los sectores sanitarios y usuarios de la sanidad madrileña, formaban un gran grupo de manifestantes a la altura de la Plaza de Cibeles, la Puerta de Alcalá y el Paseo del Prado para dirigirse a la Puerta del Sol y defender el derecho a la salud pública. Esta manifestación fue convocada por diferentes plataformas y colectivos de trabajadores del sistema sanitario. Protestan por las medidas del Plan para la sostenibilidad de la sanidad anunciado por el Gobierno regional a finales de octubre que conlleva la privatización de la gestión sanitaria de seis hospitales y 27 centros de salud, la reconversión de La Princesa y del Carlos III, además del cobro de un euro por receta.
Ésta marcha comenzó sobre la 13 horas y alrededor de las 15 horas se leyó un manifiesto bajo el lema principal de “La sanidad no se vende se defiende” o frases como “No estamos ante un conflicto laboral; nos enfrentamos al desmantelamiento del Estado social”. Santiago Manzano, pediatra del hospital del Tajo, leyó el manifiesto que comenzó con: “Soy trabajador de la sanidad pública, como muchos de vosotros; y soy usuario de la sanidad pública, como todos vosotros”. Y continuó: “La aprobación definitiva de estas medidas llevará al desmantelamiento de la sanidad pública y afectará a la calidad de la asistencia”. La sanidad, añadió, “es un derecho en peligro”. “La crisis no puede servir de pretexto para reducir derechos a favor de intereses privados”.
Gritaban y cantaban consignas como “Madrid escucha, la sanidad en lucha” “El pueblo unido jamás será vencido”, “Sanidad y Educación pública suspensión del pago de deuda” o “¡Venden tu salud!” asi como “No a la Ley 15/97”, “Privatizar priva a muchos”, “El próximo médico será elegido a dedo” y “Con la salud no se juega”. La diferencia entre otras manifestaciones es que estos lemas eran cantados también por muchos médicos, tanto de primaria como de especializada y bastantes residentes.
Camisetas azules, verdes o rojas en función de si eran personal sanitario o no en las que figuraba la leyenda «Sanidad pública para tod@s».
Esta marcha es el reflejo claro del rechazo unánime del plan de medidas sanitarias del Gobierno regional. Los facultativos con plaza en los hospitales privatizados, serán trasladados a otros centros y los eventuales se quedarán sin puesto de trabajo, comentan los sindicatos.
El Gobierno planea convocar concursos para adjudicar a empresas privadas su gestión en unos meses que serán los que se encarguen de la contratación tanto de enfermeros, técnicos como de médicos, “Llevo días yendo a las concentraciones de La Princesa, que es mi hospital y el de mi familia. Me avisaron de que había manifestación y hoy también quería estar aquí. Lo que quieren hacer en La Princesa no tiene nombre, pero que entren las empresas a gestionar hospitales tampoco. ¿Qué empresa no busca beneficio, no intentará ahorrar de donde pueda? Con nuestra salud no se debe ahorrar”, decía Luis, comercial de 56 años, en la plaza de Cibeles.
«No sé si servirá de algo pero ha llegado el momento de manifestarse», comentó Carmen, pediatra de un centro de salud de Vallecas.
Julián Ezquerra, de Asociación de Médicos y Titulados Superiores (AMYTS), a su vez, ha apuntado que «es una serio aviso a la Comunidad para que sepan de que estamos en contra y que no tendrán más remedio que dar marcha atrás. Tienen que sentarse a negociar para que sobreviva este sistema en manos de la gestión pública. No podemos tolerar que se entregue a manos privadas. De la sanidad pública no se puede hacer negocio».
El jefe de la clínica de Neumología del Hospital de Getafe explica como “los principales afectados de los recortes son siempre los usuarios».»Continuar como ahora es posiblemente imposible. Las reformas tienen que hacerse de forma más pensada, sabiendo de dónde se recorta y qué gastos eso implica».
Por su parte, el secretario general del PSM, Tomás Gómez, que ha acudido a la manifestación, ha asegurado que «los protagonistas» de la jornada son «los ciudadanos, los médicos y la gente que están defendiendo la sanidad pública». Además, Gómez ha dicho que si no existe un servicio público sanitario «sencillamente no hay sanidad».
Por la otra parte, los 20 encierros de los diferentes centros hospitalarios continuaron, como el del Hospital de la Princesa, que comenzó el 2 de noviembre y no acudió a la manifestación por miedo a ser desalojados. Su protesta en contra del proceso de especialización en personas mayores de 75 años sigue adelante. A esta iniciativa de encierro se unieron después los hospitales Infanta Leonor, Infanta Sofía, Infanta Cristina, el Hospital de Henares, el del Sureste y el del Tajo, centros en los que su gestión sanitaria será externalizada.
Otros centros son el Hospital infantil Niño Jesús, Puerta de Hierro, Ramón y Cajal, Príncipe de Asturias, 12 de Octubre, Severo Ochoa, Leganés, el Hospital de Getafe, Instituto de Cardiología, Santa Cristina y el Gregorio Marañón al que se han unido recientemente la Paz, el Hospital de Móstoles y el Clínico San Carlos.
Ahora el Gobierno se enfrenta a una huelga de cuatro días en todo el sector sanitario, convocada esta semana por los seis sindicatos —SATSE (enfermería), CC OO, AMYTS (médicos), CSIT-UP, UGT y USAE (auxiliares de enfermería), protagonistas de la mesa sectorial y que representan a los 75.000 trabajadores de todas las categorías del Servicio Madrileño de Salud. Se hará los días 26 y 27 de noviembre, y 4 y 5 de diciembre;y coincidirá, con el paro convocado unos días antes por la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid, quienes han reunido a cerca de 900 asociados. En una asamblea en el Colegio de Médicos, más de 500 asistentes votaron a favor de la huelga indefinida: empieza el día 26 y se hará de lunes a jueves todas las semanas.
Los sanitarios lo tienen claro, «si no se mueven no conseguirán nada», a la vez que ha indicado que el actual sistema sanitario es «totalmente compatible» con la situación de crisis económica, alega un enfermero, Santiago García, del centro de salud Alpes José Manuel Freire, portavoz del sindicato de Enfermería (SATSE Madrid) recalca como esto escenifica el malestar de los empleados sanitarios madrileños, «El cambio del modelo sanitario afecta a toda la red sanitaria madrileña y cambia sustancialmente de lo que teníamos. Y esto no es para mejor porque tendrá grandes repercusiones sobre los ciudadanos», ha alertado.
Desde los sindicatos, se comenta que esta manifestación ha sido un “éxito rotundo” ya que ha sido una multitud la que ha asistido para protestar y esto supone un gran aviso para que el Ejecutivo regional se plantee una marcha atrás en su plan sanitario y se negocie.






