Inicio ASP La fractura osteoporótica supone un gran impacto económico en el sistema sanitario

La fractura osteoporótica supone un gran impacto económico en el sistema sanitario

Fractura osteoporótica

. ..Victoria Guillén.
Una de las principales consecuencias de la osteoporosis es el aumento del riesgo de sufrir una fractura osteoporótica. Este tipo de fracturas conducen a un deterioro de la salud de los pacientes que sufren esta enfermedad. Además, de sufrir una deformidad en la columna vertebral, dolor, pérdida de altura, inmovilidad, depresión, entre otras. Con el objetivo de debatir en torno a los avances terapéuticos en esta patología ha tenido lugar el webinar titulado Fractura osteoporótica, impacto en la calidad de vida del paciente, con apoyo de Grünenthal y Dolor.com. En la jornada, que ha reunido a especialistas en Geriatría y Reumatología, se ha puesto de manifiesto el impacto de la fractura osteoporótica en el sistema sanitario y para el cual supone un gran impacto.

Asimismo, han destacado que el diagnóstico y la intervención temprana después de la primera fractura osteoporótica es fundamental para reducir el impacto de la enfermedad y mejorar de manera significativa la calidad de vida de las personas que la sufren. De hecho, en España se produjeron aproximadamente 330.000 fracturas por fragilidad nuevas en 2017. Un problema que representa un gran obstáculo para el envejecimiento saludable que afecta a la independencia. Sobre todo, en la  calidad en vida de los 2,8 millones de personas que padecen osteoporosis en este país.

En España se produjeron cerca de 330.00 fracturas por fragilidad nuevas en 2017

El Dr. Manuel María Caamaño, responsable de la consulta de enfermedades metabólicas óseas del Servicio de Reumatología del Hospital Clínico Universitario Santiago de Compostela, ha explicado: “Cada fractura supone una disminución importante en la calidad de vida del paciente que puede mantenerse durante periodos de tiempo prolongados, e incluso durante el resto de su vida. Las claves serían detectar los pacientes de riesgo para iniciar tratamientos dirigidos a prevenirla“. En ese sentido, el Dr. Caamaño ha señalado cuáles son los puntos claves tras la aparición de la fractura. “El tratamiento para estabilización/reparación de la misma, control analgésico adecuado si la fractura es sintomática, iniciar lo más rápidamente posible tratamientos encaminados a prevenir la aparición de fracturas adicionales, y también medidas encaminadas a la reincorporación del paciente a las actividades cotidianas“, ha indicado.

Según ha señalado, la mejor contribución en estos casos es un diagnostico e inicio del tratamiento rápidos y un control de la adherencia al mismo. En este sentido ha añadido, “los nuevos tratamientos, como la teriparatida, han demostrado en la práctica clínica ser seguros y efectivos para prevenir fracturas en el grupo de pacientes con alto o muy alto riesgo de fractura, como son, por ejemplo, los que ya han sufrido fracturas vertebrales previamente“.

Los nuevos tratamientos, como la tda, han demostrado en la práctica clínica ser seguros y efectivos para prevenir fracturas en este grupo de pacientes

Osteoporosis y envejecimiento
El Dr. Caamaño ha profundizado en la relación entre la osteoporosis y el envejecimiento.  “En el grupo de mayor edad el riesgo de fractura está especialmente incrementado por lo que es todavía más acuciante la prevención primaria y secundaria de las fracturas. Estos pacientes suelen tener otras patologías asociadas que obligan a ser muy cuidadosos en la elección de los tratamientos más adecuados. En este grupo adquiere un papel esencial la prevención de las caídas“.

Por su parte, el Dr. Javier Gómez Pavón, jefe de Servicio de Geriatría y responsable de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Central de la Cruz Roja de Madrid, ha indicado que “con el envejecimiento se producen una serie de cambios hormonales y en la fisiología ósea que llevan consigo a un incremento de la remodelación ósea pero con resultados negativos, es decir hay más destrucción ósea que formadora. Esto produce una disminución de la densidad ósea con huesos cada vez más débiles y que ante un traumatismo produzca la tan temida fractura por fragilidad ósea”.

Asimismo, ha señalado que afecciones como la fractura vertebral son “la punta del iceberg de una enfermedad sistémica que afecta a todo el esqueleto óseo”. “Algunos estudios de coste europeos y americanos sitúan el coste por ingreso y recursos sociosanitarios consecuentes de las fracturas, sobre todo de cadera, como mayor que el propio de la cardiopatía isquémica o del ictus o que incluso el cáncer de mama”, manifiesta el especialista.

Noticias complementarias

Compartir