Alfonso González
La III Convención de la Profesión Médica que reunió en Madrid a más de 400 dirigentes de todos los colegios de España ha redundado en la necesidad de revertir el camino que lleva el nuevo Sistema Nacional de Salud que parece buscar exclusivamente el beneficio económico, con una aplicación asimétrica y desorganizada que está generando una perturbación total.
En la primera sesión de la mañana el Dr. Kepa Uigoitia moderó la Mesa «Situación actual del Sistema Sanitario», con la participación de Dr. José Ramón Repullo, Jefe del Departamento de Planificación y Economía de la Salud de la Escuela Nacional de Sanidad y las ponencias del Dr. Luciano Vidán Martínez, Presidente Colegio de A Coruña y el Dr. Juan Luis González Fernández, Presidente del Colegio de Huelva. También participaron el Dr. Francisco Parra Rodríguez, Presidente del Colegio de Albacete, la Dra. Manuela Gómez Gómez, Presidenta del Colegio de Ceuta y el Dr. Fernando Vizcarro, Presidente del Colegio de Tarragona
Los ponentes explicaron que la realidad actual es que los 17 sistemas sanitarios existentes implican una falta de uniformidad en los cambios que afectan a los profesionales. De hecho la capacidad de respuesta colectiva ha disminuido porque el objetivo de cada profesional es sobrevivir como sea.
Esencialmente los temas tratados fueron:
El futuro del SNS es desconocido para todos
Ambos ponentes destacaron que con los primeros cambios se generó escepticismo y desorientación como consecuencia de que no hay ningún político que conozca lo que hay en el Sistema Nacional de Salud. Tanto es así que, aunque las medidas siguen sucediéndose, actualmente no existe ningún plan para garantizar la supervivencia del Sistema Nacional de Salud. El objetivo de los políticos es instaurar una sanidad pública con un modelo similar al del entorno europeo, devastando el actual y, eso sí, erradicando el turismo sanitario.
La realidad actual es que la excelencia se ve sobrepasada por la supervivencia. Los dilemas éticos son cada vez mayores y mantienen un progresivo incremento que obligan a un mayor soporte de los códigos éticos y deontológicos. Ahora mismo es necesario retomar los papeles de todos los actores de la sanidad: gestores, financiadores, profesionales y beneficiarios. «Los médicos seguiremos siendo responsables de la defensa de los intereses nuestros pacientes, definidos por sus necesidades» afirmaba el Dr. González.
¿Que reformas serían necesarias?
Para el Dr. González, la medicina actual no puede darse con estos presupuestos. La sostenibilidad tiene que aportarla la sociedad española y la necesidad de reivindicar una aportación externa es obligatoria. No se puede reducir de golpe el prepuesto como está sucediendo. Una reducción de 2-3% rompe la capacidad de producción, hace que desaparezcan los médicos eventuales y los residentes, una reducción de este tipo implica directamente dejar con problemas de protección a los que mas lo necesitan.
Por otro lado también se afirmó que es necesario que la financiación sea finalista y por supuesto es obligatorio recuperar el realismo. Los presupuestos están para cumplirse y deben contemplar el verdadero coste de la realidad. La sanidad no puede ser un «cesto» para hacienda, no debe permitirse que en los presupuestos sanitarios se incluya los servicios sociales o aspectos de este tipo porque intoxican los presupuestos sanitarios. Es obligatorio revisar los modelos de financiación, aunque la crisis está debilitando la cohesión política y por lo tanto la social. La estabilidad se puede garantizar con una financiación finalista, ajustada y modulada.
También se afirmó en la Mesa que no se puede ofecer una sanidad publica con un 5.1% del PIB como esta previsto en 2015. Es necesaria una revisión de la financiación porque de esta manera estamos encaminados a un sanidad de dos velocidades.
Por último se hizo hincapié en que la profesión médica está respondiendo muy bien a la crisis porque la credibilidad y respeto que la profesión está generando está siendo muy importante. Conseguir mantener está posición se irá convirtiendo en más duro según vaya avanzando el tiempo, y la labor de la OMC seguirá siendo determinante manteniendo el liderazgo de la profesión médica para generar confianza en el futuro Sistema Nacional de Salud






