Lola Granada
Empieza a salir a la luz la manipulación de la frases utilizadas contra el Plan de Medidas de Garantía de Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid por parte de los sectores que quieren desgastar al Gobierno Autonómico. La manipulación y demagogia ya es un arma que se está volviendo contra los propios organizadores de diferentes protestas.
La principal reivindicación es la «privatización» de los hospitales, cuando en realidad lo que sucede es «privatización de la gestión», que no es lo mismo. Desde los sectores más radicales no se quiere comparar ni contar las experiencias positivas de este modelo, por un lado no tuvo mucho éxito en el Hospital de Alzira, pero los médicos que trabajan en los hospitales gestionados por Capio Sanidad en Madrid y Castilla-La Mancha no solo no están descontentos, sino que están bastante contentos. Por otro lado Ribera Salud ha mejorado el modelo Alzira y está demostrando la conveniencia y beneficios de la colaboración público-privada. De todas maneras son las Administraciones Públicas las que tienen que marcar las condiciones de los concursos y todavía no hay ningún detalle sobre los pliegos, por tanto es demasiado pronto para decir nada. El mejor ejemplo lo pone Iñaki Peralta en una entrevista en La Información al decir que la mejor prueba es que la mayoría de los pacientes de esos hospitales públicos (Torrejón y Manises) es que aún no se han enterado de que están gestionados por una empresa privada, Peralta también añade que las encuestas de satisfacción muestran que los pacientes están contentos.
«En defensa de la sanidad pública» es una de las frases más repetidas estos días por los médicos que hacen diferentes reivindicaciones. El Dr. Pedro Yuste, especialista en Cirugía General y miembro de la Junta directiva de AFEM, es uno de los médicos que ha protagonizado la defensa de la sanidad pública, también trabaja en el Hospital USP San Camilo de Madrid, sería bueno que contara su experiencia en la sanidad privada con USP, sería bueno que contara si hace diagnósticos o analiza rentabilidades en su actividad privada. Nadie se atreve a acusar a un compañero médico de no tratar a un paciente por «diagnóstico no rentable».
El absentismo laboral en la sanidad pública está detrás de algunas de las medidas, un problema conocido por todos que no se menciona en las reivindicaciones. Para Iñaki Peralta el absentismo laboral es mucho menor en la empresa privada «por la propia naturaleza contractual de los funcionarios con la administración».
Los colectivos de izquierdas siguen moviéndose contra el Partido Popular y ahora utilizan la Sanidad Pública para desgastar al Gobierno como antes hicieron con Educación y con tantos otros temas.








