Alfonso González
No hubo sorpresas y la Comunidad de Madrid, con mayoría absoluta del Partido Popular, ha aprobado, con 69 votos a favor y toda la oposición en contra, la Ley de Medidas Fiscales y Administrativas de la Comunidad de Madrid para 2013.
Con este visto bueno de la Cámara de Madrid, anunciado hace dos meses por el propio Ignacio González, se pone fin a las especulaciones y se obliga a una nueva forma de negociación entre los agentes sanitarios y la Consejería de Sanidad. Todas las asociaciones, sindicatos, sociedades científicas, OMC o Colegio Oficial de Médicos han sido muy beligerantes con las medidas que se pueden resumir en los siguientes puntos:
1. Reformas estructurales en la gestión sanitaria
- Externalización de la actividad sanitaria en 6 hospitales, utilizando el modelo de concesión. Afecta a los Hospitales Infanta Leonor (Vallecas), Infanta Sofía, Infanta Cristina, Hospital del Henares, Hospital del Sureste y Hospital del Tajo, que seguirán siendo públicos.
- Concesión de la prestación de la asistencia sanitaria de Atención Primaria de un 10% de los Centros de Salud, dando prioridad en su gestión a la participación de los profesionales sanitarios que quieran constituir sociedades.
- La Ley 4/2012, de 4 de julio, de Modificación de la Ley de Presupuestos Generales incluyó la extinción de determinadas categorías profesionales muy anticuadas en un sistema sanitario moderno como el madrileño (en áreas como cocinas, lavandería, almacenes y mantenimiento). Esta medida no afecta a los celadores. A partir de ahora y de manera progresiva, estas funciones serán desempeñadas por medio de empresas de servicios, generando ahorros y mejorando la eficiencia de la sanidad madrileña.
2. Aprovechamiento de los recursos para mejorar la atención de la población mayor
- Transformación del Hospital de La Princesa en un hospital de alta especialización para la patología de las personas mayores.
- Transformación del Hospital Carlos III en un hospital de estancia media.
3. Mejora de la eficiencia, utilización racional de los recursos y ahorro
- Reducción del gasto medio por receta farmacéutica.
- Implantación de la tasa de un euro por receta
- Incremento de las actividades de la central de compras
- Retraso en la apertura del Hospital de Collado Villalb
4. Ordenación de equipos profesionales
- Reordenación de la actividad de los profesionales en los hospitales
- Jubilación de profesionales mayores de 65 años
- Concentración de laboratorios para aprovechar economías de escala
- Concentración de la complejidad.
Junto a todo ello, continuarán desarrollándose proyectos muy importantes para la sanidad madrileña, como los siguientes:
- Receta electrónica
- Desarrollo de los Planes de Especialidades
- Ejecución de la OPEs, tanto las que ya han celebrado sus exámenes como las recientemente convocadas.
- Estrategia de crónicos
- Puesta en marcha de cinco nuevos aceleradores lineales
- Acreditación del Instituto de Investigación Puerta de Hierro
- Finalización de las obras de siete Centros de Salud actualmente en construcción.
- Compromiso de transparencia y rendición de cuentas
Definitivamente no se han tenido en cuenta las propuestas del Colegio de Médicos, del Comité Profesional Médico de los Jefes de Servicio y Afem, ni de la Mesa Sectorial de los sindicatos. Tampoco han surtido efecto las huelgas, las manifestaciones, ni la presión de los 120 directores de centros de salud la Comunidad de Madrid que amenzaban con dimitir.
La reacción de la oposición ha sido unánime con la petición de dimisión el Consejero Fernández-Lasquetty, algo que seguramente se va a convertir en habitual a partir de ahora en las manifestaciones públicas de todos los médicos de Madrid. Desde UPYD, IU y PSOE se ha criticado con dureza la postura final porque con las medidas se entiende que se está aprobando definitivamente el desmantelamiento y la privatización de la sanidad pública.
El Partido Popular por su parte, por medio del portavoz adjunto en la Asamblea de Madrid, Pedro Muñoz Abrines, criticó “el inmovilismos de la oposición”.
Desde hoy se abre un nuevo periodo en la sanidad madrileña en el que los profesionales se han quejado de no haber contado con ellos para definirlo y en el que, además, no creen.






