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La ópera «Circe», de R. Chapí, en versión de concierto, abre la temporada artística del Teatro Nacional de la Zarzuela

Circe

..Luis H. Serrano.
¡Que disfrutar, no te quite el sueño!, así reza uno de los recientes anuncios de la bebida refrescante más extendida en el mercado mundial. Una idea que, con cierta libertad y fantasía, puede aplicarse indirectamente también a Circe, esta magnífica obra de R. Chapí. Se trata de un proyecto tan complejo y costoso como sumamente atractivo. El Teatro Nacional de la Zarzuela, con gran criterio, ha decidido levantar con él el telón de su actual temporada artística, a pesar de que su presentación se haya realizado en versión de concierto semiescenificada.

La calidad y complejidad de la obra, claramente, se hacía merecedora del esfuerzo. Máxime cuando se trata de un título que, tras su estreno hace más de cien años en el Teatro Lírico de Madrid ha estado ausente, no solo del mundo de la música sino de las programaciones habituales. Es un esfuerzo muy digno de agradecer por el aficionado al género lírico.

Como indica Emilio Casares en el denso programa de mano, el Teatro de la Zarzuela se ha «vestido de largo» para presentar este atractivo proyecto. Se ha podido recuperar gracias a una partichella que existía en la RAE.

Circe es un proyecto tan complejo y costoso como sumamente atractivo

Ruperto Chapí y su libretista Ramos Carrión, tomando como base a Calderón de la Barca, concibieron inicialmente su obra para festejar la inauguración del gran proyecto artístico teatral de la época como fue la inauguración del edificio que albergaría el gran «Teatro Lírico» considerado por los madrileños -debido a sus grandes dimensiones y posibilidades técnicas- como una gran obra. Una creación fantástica dotada de un gran escenario, de ahí que la obra pudiera lucirse durante su estreno en un espacio tan señalado. Como continúa indicando Emilio Casares, músico y libretista concibieron su Circe como una obra para lucir su escena. Su producción escénica resulta es sumamente compleja y difícil dados los numerosos elementos, vocales y dramáticos, que la obra requiere.

El libreto de Carrión está pensado fundamentalmente para generar situaciones musicales brillantes y atractivas. Es un texto cuidado y bastante seguible por el público por su desarrollo -salvando sus pequeños ripios-, bastante equilibrado para una obra que, ante todo, es fundamentalmente musical, destacando por ello la perfecta relación que se produce entre protagonistas, coro y orquesta, que hacen que Circe, en una más que posible versión escénica, pueda ser considerada como una auténtica fantasía visual.

El libreto de Carrión está pensado fundamentalmente para generar situaciones musicales brillantes y atractivas

La naturaleza de la obra hace que el espectador, para conocerla, no debe acercarse a disfrutar de ella con el mismo espíritu que se acude a conocer otras obras tan conocidas como La Traviata o Doña Francisquita«. Debe pensar mejor en cualquier otro título lírico, como los correspondientes a los dramas de R. Wagner o al mismo Pelléas & Mélisande» del francés C. Debussy. Circe no se caracteriza, precisamente, por la presencia de pasajes con grandes arias, dúos o concertantes. Es un drama musical contínuo pero con auténticos aires sinfónicos, donde melodía, texto y visualidad actúan como un gran conjunto. En él destacan pasajes tan concretos como la escena de «la tempestad» y la de «la seducción», situadas en el acto primero, así como otros interesantes tercetos.

Argumento
Como pequeño bosquejo argumental puede indicarse que Circe es un popular personaje de la mitología griega. Es famoso por su papel en La Odisea de Homero, la leyenda de Jason y los Argonautas. Hija de Helios, el sol, y Perseis, es una auténtica oceánide y toda una hechicera que con pociones mágicas convertía en animales a quienes la ofendían. Vivía en la isla de Eea. Según Homero, su residencia estaba formada por una mansión de piedra en medio de un bosque. Estaba rodeada de animales salvajes, como leones y lobos, que no eran más que sus víctimas transformadas, por lo cual, no resultaban peligrosos.

Circe es un popular personaje de la mitología griega

Cuando Ulises llegó a la isla de Eea, envió a algunos de sus hombres a recorrerla. Fueron recibidos por Circe, que los invitó a un banquete, pero la comida estaba envenenada con una de sus pociones y los marineros se convirtieron en cerdos. El suspicaz Euríloco fue el único que advirtió el peligro y logró escapar y avisarle a Ulises de lo que había ocurrido.

El héroe fue a rescatar a su tripulación, pero antes se topó con Hermes, el dios mensajero, quien le aconsejó que recogiese algunas hierbas para protegerse de Circe. Así lo hizo y cuando la hechicera le ofreció algo de beber, Ulises agregó las hierbas al brebaje y el hechizo de Circe no tuvo efecto en él, por lo que más tarde la obligó a volver a sus hombres a sus formas humanas iniciales. La leyenda indica también que, irónicamente, Circe no pudo hacer nada para librarse de los encantos de Ulises y se enamoró de él.

La orquesta de la Comunidad de Madrid, con Guillermo García Calvo al frente de la misma ha destacado por su precisión

La orquesta de la Comunidad de Madrid, con Guillermo García Calvo al frente de la misma ha destacado por su precisión en los numerosos detalles que exige su partitura. Texto y música deben caminar con un ajuste perfecto. Hay una gran precisión y entrega de los diferentes grupos, especialmente cuerda y viento, así como determinados solistas – oboe, chelo y arpa, por ejemplo.

Circe, entre otras numerosas particularidades, es una gran obra coral, convencido de ello Fauró ha realizado una extraordinaria labor, tanto con el conjunto como con las siete voces seleccionadas. El elenco vocal, a pesar de su escaso número de componentes, cuatro; Saioa Hernández -como la maga Circe-, Alejandro Roy – el guerrero Ulises-, Rubén Amoretti -Arsidas-, otro guerrero- y Pilar Vázquez -la voz de Juno- gracias a la personalidad y claridad de sus extraordinarias voces, unido a su facilidad para acometer sus contínuas subidas y bajadas de tonalidad han sido los encargados de sacar a la luz con una bella sonoridad y eficacia, los numerosos matices de ese difícil texto literario que es una de las partes más importantes de este hermoso proyecto de obra que, con tanto acierto ha seleccionado la dirección del Teatro Nacional de la Zarzuela.