Isabel González
Seguimos viviendo las diferentes manifestaciones convocadas que se dan contra la privatización de la sanidad pública de la Comunidad de Madrid. Esta vez ya se trata de la quinta “marea blanca” y la primera después de darse a conocer los pliegos de estas medidas. Este domingo tanto profesionales del mundo sanitario y pacientes recorrieron las calles de Madrid con una idea común, «la sanidad no se vende, se defiende». La manifestación fue convocada por la Mesa en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid y la Plataforma Asamblearia de Trabajadores y Usuarios por la Salud (Patusalud) y se concentraron entre las plazas de Cibeles y Puerta del Sol al son de dos charangas y un coro que ha versionado varias canciones con letras de protesta.
Como en cada una de ellas, el número de participantes difiere según el punto de vista. Pasa de los 3.000 cifrados por fuentes oficiales a los 50.000 por los organizadores y 70.000 por la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública. Un gran diferencia que muestra los intereses de cada uno.
La “marea blanca” agita conciencias y mueve a un colectivo tanto de pacientes como de profesionales que no pararan de exigir y reclamar lo que para ellos es un derecho fundamental para la ciudadanía, el derecho a la sanidad pública. La externalización de la gestión de los hospitales y centros de salud de la Comunidad de Madrid es una medida que no sirve, según lo que ellos manifiestan, y se hace notorio en los nuevos pliegos que se han conocido en las que las concesionarias de los hospitales reducirán en un 20% el gasto por paciente. «Ahí está, ahí está la cueva de Alí Babá», gritaban a su paso por el Ministerio de Sanidad. Los que se quedaron haciendo guardia en los hospitales llevaron un lazo negro apoyando la protesta.
La “marea blanca” exige la derogación del nuevo modelo de copago de medicamentos, la retirada del Plan de Garantías de la Sostenibilidad del sistema sanitario de la Comunidad de Madrid incluso la dimisión de Ignacio González, presidente madrileño, y del propio Fernández-Lasquetty, así como de Antonio Burgueño, director general de Hospitales de la Comunidad.
Reacciones oficiales
En el otro bando, el partido que gobierna, el cual parte de su consejero, Javier Fernández-Lasquetty, considera que estas manifestaciones parten de premisas falsas que no llevan más que a confundir a los ciudadanos y crear un “miedo” infundado, esto tiene «menos sentido que nunca». Considera que los pliegos reclamados exigen mantener los puestos de trabajo y unas duras auditorias, lo que entrevé intereses políticos en su fondo, «es un puro movimiento que ha ido derivando en una contestación exclusivamente por motivos políticos o sindicales» «Van a continuar los mismos profesionales», responde el consejero respecto a los despidos. Y sobre la calidad asistencial argumenta que se van a a llevar a cabo «controles de calidad muy exhaustivos» y «auditorías externas, representantes de la administración». Por otro lado recuerda que se aceptaran sugerencias y propuestas y que los pliegos se encuentran expuestos en la página web del Gobierno.






