Alfonso González
En un momento crucial para la sanidad madrileña donde los médicos están teniendo un verdadero problema con su futuro profesional y sus retribuciones salariales, el Colegio de Madrid se ha dividido y enroscado en los problemas internos de la junta directiva y en la remuneración y cargo de Antonio Mora. Esta división no le ha permitido dar la cara por un colectivo necesitado de apoyo y liderazgo. No solo con los estatutos han quedado decepcionados los colegiados de Madrid. La falta de transparencia y los continuos líos de la junta están significando un completo fiasco para los colegiados.
Las ideas de la campaña de honestidad, transparencia y libertad que se mostraban en los folletos electorales de la candidatura de la psiquiatra militar Sonia López Arribas, han quedado atrás, son historia, solo fueron un elemento para obtener votos.
Por un colegio con independencia y libertad
De «Eliminaremos por Estatutos los acuerdos de colaboración con bancos, seguros, viajes… Los únicos ingresos serán nuestras cuotas colegiales. El prestigio y la dignidad del médico no puede usarse para recomendar marcas, productos o servicios a cambio de unos ingresos» se ha pasado a «el Colegio contratará en condiciones ventajosas». No han terminado de especificar quién decide si las condiciones son ventajosas o para quién son ventajosas las condiciones. Se han dejado involucrar por aquello contra lo que lucharon.Sueldo, dignidad y reconocimiento en la sanidad pública y privada
Ni una declaración a favor de la sanidad privada y sin acompañar a los médicos en las reivindicaciones de la sanidad pública. Mucho hablar de defender la dignidad del médico, pero ni López Arribas, ni Fernández Vidal, ni Vara parecen haber negociado con las aseguradoras o con la Administración las subidas de sueldo tan «cacareadas» en los momentos de pedir votos.Recorte progresivo de la cuota colegial
La idea ha quedado suspendida completamente a pesar de los problemas de los médicos. A cambio ha contratado a un controvertido director general, que no estaba previsto en la campaña, que ha cobrado 90.000€ en seis meses, y que ha terminado de asesor personal de la presidenta y denunciando al Colegio.Erradicar los contratos indignos y precarios
El Colegio no ha sido capaz de organizar y liderar ni siquiera una mesa redonda pública con los principales agentes dela sanidad para hacer propuestas concretas de como «erradicar» estos» contratos. Ni siquiera hay un editorial o una tribuna de la presidenta para indicar como llevar a cabo estas reivindicaciones que fueron vitales para acceder al Colegio.Defensor del Médico con representación en cada centro sanitario/hospital
Han buscado a un profesional de prestigio, buena persona y trabajador, pero su cargo no tiene ni objetivo ni presupuesto para 2013. No solo no lo habrá en cada centro como decía su publicidad electoral sino que el que hay para todo el Colegio no cumple lo prometido: «velará y actuará, amparado por el Colegio, para defender tus derechos en el día a día ante pacientes, gerencia, dirección, compañías, instituciones y administraciones».Formación de calidad
El compromiso «formación de calidad y asequible especialmente para los más jóvenes. Incluso, con clases magistrales de nuestro compañeros jubilados» ha pasado al olvido más absoluto. La formación estaba encomendada a la Fundación del ICOMEM que en la web todavía anuncia un curso de 2011. Ni las clases magistrales ni la formación de calidad ha sido tratada.
Los miembros de la junta están hipotecando el futuro
El problema de Sonia López Arribas es distinto del problema de los demás miembros de la junta. Ella ha tomado la decisión de ser desleal consigo misma, con los que fueron con ella en la candidatura, con los que la apoyaron y con todos los colegiados, pero el resto de vocales, los pocos que quedan (Estefanía Bolaños, Belén Calderón, Ana Vara…), tendrán que tomar una decisión, seguir dilapidando la carrera profesional que está comenzando por los caprichos de la presidenta o volver a su carrera profesional. ¿Quién va a confiar en los que traicionan sus principios y los proyectos para los que fueron elegidos?. Han pasado cambiado de eslogan «somos médicos» a uno que podría ser «nos quedamos aquí, no hacemos nada pero cobramos».






