Alfonso González
El caos al que está llevando la psiquiatra militar Sonia López Arribas al Colegio de Madrid es absoluto, hasta el punto de que la representatividad es socialmente nula, y solo está siendo tenido en cuenta de forma oficial. No lidera de manera activa y operativa ninguna actividad determinante para los colegiados y no es invitado a ninguna de las plataformas de pensamiento y negociación que hay en la sociedad.
Las únicas que ideas que parecen fluir de los Plenos y las Permanentes en el Colegio están relacionadas con las remuneraciones, los cargos, las dimisiones, los estatutos, los compromisarios… Los colegiados no oyen del Colegio ni de los miembros de la Junta Directiva ideas, reflexiones, propuestas o cualquier otra aportación que les ayude a darse cuenta de que hay una «casa del médico» que conoce, comprende y participa de los graves problemas que afectan a los colegiados. La situación actual de las actividades de Colegio es la mejor manera de entender la colegiación como un «impuesto», totalmente fuera de la realidad diaria de los médicos.
Algunas de las ideas que llevaron a tener el apoyo de médicos de prestigio se han quedado «durmiendo el sueño de los justos». Convendría una ayuda externa oficial, bien de la OMC o bien de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, para proponerles que depongan su actitud, arreglen los entuertos y den la opción de comenzar de nuevo a otro equipo que se interese por los médicos y sus problemas, un Colegio dirigido por médicos para los médicos.
Director Gerente
La presidenta debería dejar claro el papel que tendrá el Director Gerente o lo «que sea ahora» una vez que se vaya la actual presidenta. Ya que se sabe el coste económico oficial debería determinarse si puede seguir una persona de la que se ha dicho que es «non grata en el Colegio» y con qué responsabilidad y remuneración. También convendría saber si va a seguir firmando cheques y ocupando el despacho presidencial.
Aprobaciones presupuestarias
La Tesorera debería explicar todos esos gastos «superfluos» que han sido aprobados por ella y que tanto escuecen al bolsillo de los médicos que los han pagado con sus cuotas, tales como regalos, viajes, comidas y cenas, asignaciones económicas, cambio de logotipo, cambio de web… También debería dejar claro aquellos conceptos que generan dudas sobre quienes se han beneficiado como las reparaciones del edificio, aumento de costes de servicios profesionales, comunicación, etc
Comisión de calidad
La presidenta, la vicepresidenta y el resto del equipo deben determinar qué ha sucedido con la Comisión Científica que aparece en la web del Colegio y qué significa el cambio a la Comisión de Calidad a la vez de determinar sus funciones y las personalidades con las que han contactado para que la dirijan.
Estatutos
Una vez que se han decidido a realizar una modificación estatutaria y han hecho una propuesta que engañen a los colegiados. Si todas las enmiendas presentadas están de acuerdo en que no debe empresas externas, deben presentar un texto que lo diga. Sería una nueva «tomadura de pelo» presentar una idea alternativa, porque además es lo que ellos propusieron «todos los contratos/acuerdos con bancos, seguros, agencias de viajes, ocio, negocios de cualquier tipo, etc… se cancelarán y si es posible antes del vencimiento. Para ello se propondrá una modificación de Estatutos que refleje lo anterior y se prohíba que pueda hacerlo tanto el Colegio como las personas que componen sus órganos de gobierno, tanto a nivel corporativo como a nivel individual dada su pertenencia a los referidos órganos de gobierno».






