Alfonso González
La junta directiva del Colegio de Médicos de Madrid sigue empeñada en ir contra de los colegiados y está buscando el formato legal que se lo permita. Ellos fueron elegidos porque iban a llevar a cabo una serie de propuestas que hasta ahora no parecen querer cumplir. Ahora se han convertido en aquello que quisieron erradicar de la institución.
La psiquiatra militar López Arribas, presidenta del Colegio, en su discurso de investidura (27.06.2012), hablando en nombre de todos los miembros de la junta, anunció que eliminaría por estatutos la presencia de empresas externas en el Colegio y dijo que «todos los contratos y acuerdos con bancos, seguros, agencias de viajes, ocio, negocios de cualquier tipo, etc… se cancelarán y si es posible antes del vencimiento. Para ello se propondrá una modificación de Estatutos que refleje lo anterior y se prohíba que pueda hacerlo tanto el Colegio como las personas que componen sus órganos de gobierno, tanto a nivel corporativo como a nivel individual dada su pertenencia a los referidos órganos de gobierno». Por cuestiones desconocidas ha cambiado de idea y ahora propone que se hagan contratos en «condiciones ventajosas».
En la última asamblea de compromisarios (19.03.2013) la presidenta, sin que lo supieran muchos de los miembros del equipo directivo, hizo un discurso a favor de expulsar a las empresas del Colegio y fue claramente aplaudida por la asamblea, pero por cuestiones desconocidas ha cambiado de idea y ahora propone que se hagan contratos en «condiciones ventajosas».
La junta directiva presentó hace más de dos meses, un texto por propia iniciativa para modificar los estatutos para que los colegiados hicieran sus enmiendas (publicado en la web del Colegio el 04.04.2013). El 100% de las enmiendas referidas a los estatutos presentadas por los colegiados están alineadas y dicen que no quieren empresas en el Colegio. Por cuestiones desconocidas está intentando que se hagan contratos en «condicones ventajosas» a pesar de ello.
Ni Sonia López Arribas, que es la presidenta, ni la vicepresidenta Ana Sánchez Atrio ni la tesorera Ana Fernández Vidal se han manifestado a favor de los colegiados, pero han tenido reuniones para tratar de que no salgan a la luz sus enmiendas. No han sacado ni una nota, ni una tribuna, ni una declaración a favor de los colegiados, resumiendo las propuestas o en agradecimiento a sus aportaciones. Más bien todo lo contrario, han elegido al polémico Antonio Mora para que lleve la «gestión con las diferentes empresas externas para el buen gobierno colegial» y la tesorera le ha adjudicado una partida presupuestaria. Para eso hasta han sacado una comunicación oficial, justo contra lo que han pedido los colegiados y ellos mismos.
Sus hechos dicen que no les interesan las opiniones de los colegiados, de hecho están contra un 100% de los colegiados, los que hicieron enmiendas. Podría denominarse a estos miembros de la junta que están contra los colegiados, contra los compromisarios y contra sus propias ideas, son como «transfugas» de los médicos.






