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Aplicar tratamiento fibrinolítico tras la trombectomía mecánica por ictus aumenta un 59% la recuperación: «Es un cambio de paradigma»

Equipo del Hospital Clinic que ha coordinado el estudio sobre el ictus y la aplicación del tratamiento fibrinolítico

..Redacción.
Investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS de Barcelona han coordinado un estudio con el que demuestran que administrar tratamiento fibrinolítico después de llevar a cabo una trombectomía mecánica para atrapar el trombo en pacientes con ictus isquémico mejora su pronóstico, elevando hasta un 59% las posibilidades de recuperación sin secuelas a los tres meses del procedimiento. Los resultados del trabajo, que según sus autores supondrán «un cambio de paradigma» en el tratamiento del ictus, se han publicado en la revista científica JAMA.

Participaron 121 pacientes de ictus atendidos en Cataluña y a un grupo se les administró tratamiento fibrinolítico tras la trombectomía y al otro, placebo

En el estudio participaron 121 pacientes atendidos en los centros terciarios de ictus en Cataluña. A un grupo de pacientes se les administró el tratamiento fibrinolítico (r-tPA) después de la trombectomía mecánica y al otro grupo, placebo después de realizar el mismo procedimiento.

Los resultados del estudio demuestran que, administrando este tratamiento, se aumentan hasta un 59% las posibilidades de que el paciente obtenga una excelente recuperación y sin secuelas a los tres meses del procedimiento. Estamos dando un fármaco que se solía dar antes de la realización del tratamiento, pasamos a hacerlo después. Así, primero restablecemos la circulación en la arteria principal y después damos el fármaco, que es eficaz deshaciendo los trombos más pequeños”,  explica el Dr. Arturo Renú, especialista de la Unidad de Patología Vascular Cerebral del hospital y primer firmante del trabajo.

Dr. Renú: «Primero restablecemos la circulación en la arteria principal y después damos el fármaco, que es eficaz deshaciendo los trombos más pequeños”

Restablecer la circulación después de un ictus isquémico es clave para preservar la función del área del cerebro afectada y conseguir que los pacientes se recuperen con las menores secuelas posibles. Actuar rápido es fundamental. Los tratamientos que permiten recuperar el flujo sanguíneo deben utilizarse hasta 24 horas después del ictus.

La trombectomía mecánica es uno de esos tratamientos. Este procedimiento, muy complejo, que solo se realiza en hospitales de tercer nivel, introduce un stent mediante un catéter por la arteria femoral hasta alcanzar la arteria obstruida. El objetivo es que el trombo quede atrapado entre las mallas del stent para extraerlo.

Con la trombectomía mecánica consiguen que la sangre vuelva a circular con normalidad tras el ictus y con el fibrinolítico «tratamos lo que no vemos pero que sabemos que está ahí”

Pero no todo queda resuelto con este tratamiento. «En cerca de un 80% de los casos conseguimos que la sangre vuelva a circular con normalidad pero hemos observado que a los tres meses el porcentaje de personas que están completamente libres de secuelas es del 27%«, explica el Dr. Ángel Chamorro, jefe de la Unidad de Patología Vascular Cerebral y jefe de grupo del IDIBAPS, que ha diseñado el estudio. «Somos mucho más eficaces restableciendo la normalidad de la circulación respecto a la eficacia clínica que observamos», añade.

Esta diferencia de porcentajes evidencia que el tejido del cerebro cercano a la formación del trombo va a morir, aunque la sangre vuelva a circular con aparente normalidad. Lo que se plantea en el estudio es que, aunque la arteria principal esté abierta, existe afectación a nivel de la microcirculación cerebral. “Esta microcirculación queda obstruida, es como si abriéramos una autopista, pero mantuviéramos cerradas las salidas”, apunta el Dr. Chamorro.

Para restablecer la microcirculación, los investigadores se plantearon la aproximación que ha resultado exitosa; administrar un fármaco fibrinolítico que potencia la disolución de los trombos y ayuda a restablecer el flujo sanguíneo, después de la trombectomía. Así, «tratamos lo que no vemos pero que sabemos que está ahí”, explica el Dr. Renú, que valora los resultados obtenidos como «extraordinarios» hasta el punto de que «cambiarán las guías clínicas en cuanto al tratamiento del ictus isquémico», afirma.

Dr. Renú: «Este ensayo clínico ha obtenido unos resultados extraordinarios en el tratamiento del ictus isquémico que cambiarán las guías clínicas en cuanto a su tratamiento»

Una consideración que comparte el Dr. Chamorro, que ha presentado el estudio en la International Stroke Conference, celebrada en Nueva Orleans (Estados Unidos) del nueve al 11 de febrero. «Este trabajo supone un cambio de paradigma en el tratamiento de la enfermedad en todo el mundo».

En el estudio han participado los hospitales Germans Trias i Pujol, Josep Trueta de Gerona, Bellvitge, Sant Pau, Hospital del Mar y Vall d’Hebron. Y uno de los puntos que destacan sus autores, es la «satisfacción doble» que supone haber podido realizarlo con financiación obtenida de la La Marató de TV3 del año 2016, dedicada al ictus y las lesiones medulares y cerebrales traumáticas. «Las donaciones que realizó la ciudadanía han tenido un retorno directo a la sociedad con una intervención que mejora de forma clara la recuperación de los pacientes”, concluye el Dr. Chamorro.

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