La Cámara de Representantes, con mayoría republicana, ha aprobado el retraso de un año de la puesta en marcha de la reforma sanitaria de Estados Unidos, la principal reforma por la que apostó el presidente Barack Obama.
La enmienda de esta ley refrendada en el Senado aplaza un año la implantación de esta reforma, lo que supone una amenaza de bloqueo para el presupuesto estadounidense y puede provocar el colapso de la Administración de Obama si ambas cámaras no alcanzan un acuerdo.
Ni la ley está bien vista por todos los miembros del partido demócrata de Obama, ni los republicanos quieren ceder ante el presidente. El republicano John Boehner, del mismo partido que el presidente de la Cámara de Representantes ya lo avisó unas horas antes de la votación: «El pueblo estadounidense no quiere un cierre del Gobierno y tampoco quiere Obamacare (la reforma sanitaria). Por eso, hoy la Cámara votará dos enmiendas al proyecto aprobado por el Senado que mantendrán el Gobierno abierto y detendrán lo máximo posible la ley de salud del presidente», dijo Boehner en un comunicado conjunto con el resto de líderes republicanos.
El proyecto presupuestario mantendría el Gobierno federal en funcionamiento hasta el próximo 15 de noviembre, cuando los legisladores deberían debatir otro presupuesto.
..Lola Granada






