Anuario iSanidad 2022
Dr. Javier García Alegría, presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme)
En el ámbito sanitario, el año 2022 destaca, sin duda alguna, por la atenuación del impacto directo de la pandemia Covid-19 gracias a la vacunación poblacional masiva. Pero, por otro lado, hemos sido testigos de su impacto en un sistema, ya previamente muy tensionado, que no se ha podido recuperar. Las señales evidentes son los retrasos en la asistencia, una atención primaria muy sobrecargada y descapitalizada, las demoras en las pruebas diagnósticas, el incremento de las urgencias y de los pacientes en lista de espera, la mayor incidencia de las enfermedades mentales, las importantes disfunciones en las actividades preventivas y, como consecuencia, una demanda creciente de pólizas de asistencia sanitaria privadas.
Esto se acompaña de una sobrecarga de los profesionales, de una falta de tiempo médico, de un agotamiento físico y mental, y una creciente conflictividad laboral. Además, todo ello sucede en un contexto de crisis económica mundial, que está teniendo un impacto social evidente en nuestro país que va a influir en los indicadores de salud. Sin duda, la situación requiere un análisis profundo y compartido por los diversos actores del sistema y unos acuerdos sustanciales con propuestas de soluciones globales.
Las sociedades científicas (SSCC) tienen como objetivo principal mantener el conocimiento, las competencias y los estándares de calidad de sus asociados con actividades de formación continuada, con guías de práctica clínica, con la investigación colaborativa, mediante la definición de los estándares de calidad y los sistemas de acreditación de los servicios clínicos, y el asesoramiento a las autoridades sanitarias en la organización y evaluación de la calidad asistencial.
Las SSCC, como organizaciones de conocimiento y experiencia, y la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas, en su papel coordinador y transversal, tienen más que nunca, deberes y compromisos ineludibles con nuestra sociedad. Tenemos ante nosotros un reto crucial y deberíamos tener un protagonismo especial como interlocutores de las autoridades sanitarias, educativas y científicas, dentro de una iniciativa global que incluya a otras instituciones y organizaciones de nuestro país. Entre ellas, el Foro de la Profesión Médica que aúna, además de a la propia Facme, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, el Consejo Nacional de Especialistas en Ciencias de la Salud, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, y el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina.
Las SSCC tienen como objetivo mantener el conocimiento, las competencias y los estándares de calidad
Facme, en su reciente informe Impacto de la Covid-19 en lo No-Covid: Estrategias e intervenciones para «re-priorizar» la atención No-Covid en el Sistema Nacional de Salud, planteó las siguientes recomendaciones estratégicas para la reconstrucción del sistema sanitario: recuperar a los pacientes demorados, mejorar el manejo y seguimiento de los pacientes crónicos, dar mayor calidad y proactividad en los procesos diagnósticos, y reorganizar y asignar nuevos recursos.
También parece prioritario hacer un estudio preciso de la demografía médica en España, hacer un plan nacional de recursos humanos, reducir las actividades innecesarias de los médicos, mejorar los sistemas de información clínicos y las herramientas de ayuda a la toma de decisiones.
Por nuestra parte, queremos seguir trabajando en varios proyectos como son la recertificación profesional, con una propuesta de un modelo compartido por todas las especialidades médicas, cuyo desarrollo está pendiente por parte de las autoridades ministeriales, en la formación médica continuada, en la evaluación de medicamentos y de tecnología, en la historia digital y en el proyecto de género. No obstante, sin duda, la prioridad es la recuperación postpandemia del sistema sanitario que requiere un gran acuerdo nacional al que queremos contribuir.








