Cristina Cebrián
Cada vez son más los estudios que muestran como la vitamina D, gracias a sus propiedades inmunomoduladoras, ayuda a controlar el crecimiento celular. Esto es clave para reducir el riesgo de padecer cáncer. En este sentido, la práctica de ejercicio al aire libre puede ser clave, ya que una correcta exposición solar mejora el déficit de vitamina D, tan presente en la población española.
Así lo explica para iSanidad el Dr. Esteban Jódar, jefe del Departamento de Endocrinología y Nutrición Clínica en Quirónsalud Madrid y uno de los mayores especialistas en vitamina D de España. En su opinión, el sistema hormonal D “no para de darnos sorpresas” y es importante que los profesionales sanitarios lo tengan en cuenta a la hora de realizar cribados oportunistas a grupos de riesgo de insuficiencia de vitamina D, como personas con obesidad, diabetes, osteoporosis o de edad avanzada.
La práctica de ejercicio al aire libre para mejorar los niveles de vitamina D puede ser la clave para reducir el riesgo de aparición de tumores
¿Por qué es importante considerar la relación entre la hormona D y el cáncer? ¿A qué tipo de tumores afecta más?
Es importante porque el sistema hormonal D, entre otras muchas funciones, controla el crecimiento y la diferenciación celular. Cuando los niveles de vitamina D son bajos, se asocia a un mayor riesgo de aparición de tumores. Sobre todo, epiteliales, de mama, de colon y de próstata. Por eso, la práctica de ejercicio al aire libre para mejorar los niveles de vitamina D puede ser la clave para reducir el riesgo de aparición de tumores. También se debe establecer una adecuada nutrición y evitar el tabaco y el alcohol para minimizar el riesgo de padecer cáncer.
¿De qué forma puede ayudar una adecuada suplementación con vitamina D a prevenir las muertes por cáncer?
Sobre esto se ha desarrollado un estudio en Alemania, quizá un poco triunfalista, que sugiere que una adecuada suplementación de vitamina D en personas mayores de 75 años con niveles insuficientes de la hormona D, podría evitar cerca de 30.000 tumores. En la población con cáncer o con alto riesgo de padecerlo, se recomienda tener unos niveles hormonales de 25-OH (hidroxivitamina) en sangre y por encima de 30 ng/ml.
Entre los tumores que están más claramente relacionados con la exposición solar no se encuentra el melanoma, sino el carcinoma basocelular y el espinocelular
¿Y puede ser eficaz a la hora de prevenir el melanoma?
En general, con respecto al melanoma existe una preocupación entre los pacientes por el exceso de exposición solar y la aparición de algunos tumores. De hecho, existen estudios antiguos en los que se muestra una relación negativa entre la aparición del melanoma y los niveles de vitamina D. Sin embargo, entre los tumores que están más claramente relacionados con la exposición solar no se encuentra el melanoma, sino el carcinoma basocelular (CBC) y el espinocelular (CEC). Estos tumores son los que vemos que aparecen muchas veces en la cara, en las manos y en zonas expuestas a la radiación solar.
Con respecto al cáncer de mama, ¿hasta qué punto puede observarse una mejoría en su incidencia, en función de los valores de vitamina D que presenten las pacientes?
Tenemos estudios ecológicos que confirman que, según el nivel de exposición solar, hay menos incidencia y, sobre todo, menos mortalidad en este tipo de cáncer. También hay otros estudios que co relacionan la incidencia de cáncer de mama con niveles medidos de vitamina D. Por otro lado, se desarrollan estudios de intervención que son mucho más difíciles de llevar a cabo debido a cuestiones éticas. Si tratamos a población general, vamos a estar tratando a población que no es deficiente de vitamina D y de la que no se puede esperar ningún beneficio. Sin embargo, si se realizan estudios solo en población deficiente, no sería ético dejar de tratar a aquellos que sabemos que son deficientes.
El sistema hormonal D es muy importante a la hora de modular genes relacionados con la apoptosis, también llamada muerte celular programada
En este sentido, hay una relación claramente epidemiológica. También hay algunos datos de intervención, experimentales y de laboratorio que muestran como el sistema hormonal D es muy importante a la hora de modular genes relacionados con la apoptosis, también llamada muerte celular programada, o con la diferenciación y proliferación de las células epiteliales.
Se sabe que el sistema hormonal D es capaz de regular más de 200 genes relacionados con la aparición de ciertos tipos de cáncer, ¿cómo influye la genética en este aspecto?
El metabolito activo del sistema hormonal D, llamado calcifediol, se comporta como un factor de transcripción. Es decir, una vez unido a su receptor y dependiendo del tejido, en algunos tejidos potencia la expresión de genes y, en otros tejidos, reduce esa expresión. Muchos de esos genes tienen que ver con la proliferación de células epiteliales, que tiene un efecto inhibitorio. También se relaciona con la diferenciación y con la apoptosis.
Todos estos efectos, según el tejido del que hablemos, modulan el proceso continuo de las células por el que perdemos y generamos células nuevas. Este proceso tiene que funcionar adecuadamente y el sistema hormonal D es importante en este sentido ya que, cuando falla, es cuando aparecen los tumores.
Otros factores que reducen la producción de esta hormona son una pigmentación más oscura y la obesidad
¿Existen factores de riesgo asociados a bajos niveles de vitamina D?
Los factores de riesgo más conocidos son una baja exposición solar, porque en nuestro país no se suelen suplementar alimentos de uso común, como sí ocurre en otros países con la leche, los cereales o el zumo de los desayunos. Por tanto, la ingestión de vitamina D a través de la dieta es muy complicada y casi imposible.
Además de la falta de una exposición solar adecuada, otro factor de riesgo es la falta de ejercicio al aire libre. La edad también influye ya que se sabe que las personas de mayor edad tienen menos eficiencia a la hora de producir vitamina D. Además, otros factores que reducen la producción de esta hormona son una pigmentación más oscura y la obesidad. Por otro lado, cuando no hay ninguna parte del cuerpo expuesta al sol, también se asocia a esa insuficiencia.
Sería bueno que las autoridades sanitarias y de consumo favorecieran la suplementación de alimentos de uso común para mejorar los niveles de vitamina D
Desde el ámbito de la atención primaria, como primer nivel asistencial, ¿los profesionales tienen en cuenta ese déficit de vitamina D de la población? ¿Cómo pueden ayudar a mejorar los niveles de vitamina D entre sus pacientes?
Según las recomendaciones del Grupo de trabajo de Osteoporosis y Metabolismo Mineral de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), no se debe realizar un screening sistemático para medir los niveles de vitamina D a todos los pacientes que acuden a la consulta. En este sentido, sería bueno que las autoridades sanitarias y de consumo favorecieran la suplementación de alimentos de uso común. Asimismo, hay ciertas circunstancias en las que se recomienda medir los niveles de esta hormona. Es el caso de la osteoporosis, la obesidad y la diabetes, entre otros.
En general, lo que se recomienda a los médicos y, entre ellos, a los de atención primaria, es que hagan un cribado oportunista. Esto es, no hacer mediciones a toda la población sino a aquellas personas que pertenecen a grupos asociados a un mayor riesgo de insuficiencia de vitamina D.









