Luis H. Serrano
Entre el 24 de enero y el 12 de febrero el Teatro Real vivirá varios días de estreno al presentar por primera vez una nueva producción de la comedia lírica Arabella, de Richard Straus (1869/1949), realizada en tres actos y centrada en el libreto del escritor Hugo Von Hofmannsthal, que se ofrece por primera vez en su escenario 90 años después de su primera aparición en el Säschisches Staats Theater de Dresde el 1 de julio de 1933.
David Afkham, gran experto en la música de Straus, al frente del Coro y la Orquesta titulares del teatro y un seleccionado cuadro de voces, han presentado la obra con auténtica naturalidad y acierto. Tanto en la parte musical como en la escénica, ha destacado la brillante actuación de Sara Jacubiak (Arabella) y Satractivo en el dueto final del tercer acto. Uno de los momentos más señalados de esta, hasta ahora, poco escuchada Arabella.
Arabella es una comedia lírica poco escuchada
Christof Loy ha diseñado una puesta en escena algo repetitiva. Resulta algo rutinaria debido a ese permanente blanco que le proporciona al entorno escénico que, para el mejor desarrollo argumenmtal dotado de una meritoria agilidad para que aparezcan y cambien las diferentes estancias de la casa en la que se desarrolla su acción. Una obra que el Real, para satisfacción de todos, la ofrece oportunamente en estas fechas.
Arabella está protagonizada en esta nueva producción por un interesante reparto de cantantes, actores y bailarines. Destacan Josef Wagner (Mandryka), Martin Winkler (Conde Waldner) y Anne Sofie von Otter (Adelaide) que, con el debido atractivo, dan cuerpo a su enredada línea argumental, que parte de una trama aparentemente sencilla: un noble, empobrecido por las inequívocas consecuencias del juego y el despilfarro,ofrece la mano de su hija mayor, Arabella, a unos ricos pretendientes, con el propósito de salvar a su familia de latrágica ruina económica que se le avecinaba,
Como viene siendo habitual , paralelo a las diferentesrepresentaciones escénicas, se han organizado diversas sesiones culturales en las que, junto con el Real, intervienen diversos Museos de Arte de Madrid, además de la «Residencia de Estudiantes«.







