Victoria Guillén
Las roturas horizontales se definen como lesiones que corren paralelas al platillo tibial diferenciando dos hojas, una superior y otra inferior. En este sentido, la Dra. Nuria Martínez López, especialista de la Unidad de Rodilla del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, ha explicado en Doryos, una plataforma digital de conocimiento médico hecha por y para médicos, que actualmente las roturas meniscales horizontales tipo clivaje o hendidura suponen cerca de un 32% de las todas las roturas meniscales. “Según el dogma de rotura meniscal, estas lesiones se encuentran en la zona de menor vascularización. Además, se han considerado como lesiones con escasa capacidad de curación. Por ello, el tratamiento clásico ha sido la meniscectomía o la resección de una de las dos hojas”, ha apuntado la especialista.
Las roturas meniscales horizontales tipo clivaje o hendidura suponen cerca de un 32% de las todas las roturas meniscales
Sin embargo, estudios han demostrado que la resección parcial de una de las hojas de la rotura disminuye en un 82% área de contacto total y la presión de contacto máxima es similar a la de la resección completa de las dos hojas, lo que conduce a la degeneración del cartílago. “Por el contrario, la reparación meniscal de este tipo de lesiones puede restaurar las presiones de contacto a niveles casi normales, y así prevenir el deterioro articular. En revisiones sistemáticas la tasa de éxito de la reparación alcanza un 78%. Esta cifra es comparable a la tasa de éxito de las reparaciones de otros tipos de roturas de menisco. Además, las estrategias de aumentación biológica pueden mejorar aún más la tasa de curación”, ha destacado la Dra. Martínez López.
Según ha detallado, los mejores resultados se dan en pacientes menores de 50 años, sin artrosis y que presentan un dolor persistente a pesar de un periodo de tratamiento no quirúrgico, incluyendo la modificación de la actividad y fisioterapia. Sin embargo, para la Dra. Martínez López, los perores resultados se asocian a pacientes de mayor edad y degeneración meniscal, en los que hay presencia de artrosis e inestabilidad.
Los mejores resultados se dan en pacientes menores de 50 años, sin artrosis y que presentan un dolor persistente a pesar de un periodo de tratamiento no quirúrgico
La técnica quirúrgica más extendida para este tipo de lesiones es la de “sándwich” o sutura circunferencial, usando suturas todo-dentro, dentro-fuera y fuera-dentro. “Como truco para realizar con éxito este tipo de reparaciones es fundamental tener un buen espacio para trabajar en el compartimento afecto y con frecuencia es necesario la liberación controlada del ligamento colateral medial”, ha añadido la Dra. Martínez López.
“Para conseguir un ambiente biológico propicio para la curación se recomienda realizar una ventana mediante un punzón de escotadura intercondílea. En definitiva, en pacientes jóvenes las roturas tipo clivaje presentan tasas de curación similares a otros patrones de roturas, por lo que se debe intentar la reparación. Asimismo, debemos preservar ambas hojas durante la reparación. Esto es especialmente importante en lesiones del menisco externo para disminuir la progresión a artrosis. La técnica de reparación tipo sándwich es reproducible y se puede realizar con implantes todo-dentro evitando la realización de incisiones accesorias o anudadas. La selección de pacientes es primordial, ya que esta técnica no es adecuada en pacientes con roturas degenerativas con artrosis donde se han observado una tasa mayor de complicaciones y roturas”, ha concluido.
Doryos
Doryos es una plataforma digital de conocimiento médico hecha por y para médicos. De todas las especialidades, desde un estudiante a un médico senior con diferentes formatos siempre audiovisuales, ágiles y atractivos. Liderado por médicos, impulsado por instituciones del sector sanitario y con un comité editorial que vela por la calidad de los contenidos.










