La vacuna de la tuberculosis no protege a los sanitarios frente al Covid-19

El ensayo internacional Brace indica que el riesgo de Covid-19 sintomático fue del 14,7% en el grupo con la vacuna BCG y del 12,3% en el placebo

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Redacción
Un ensayo internacional sobre los beneficios de refuerzo inmunitario de la vacuna contra la tuberculosis, la clásica BCG, ha descubierto que no protege a los trabajadores sanitarios contra el Covid-19, según publican sus autores en la revista New England Journal of Medicine.

El ensayo Brace, dirigido por el Instituto Murdoch de Investigación Infantil, en Australia, para comprobar si la vacuna BCG podía proteger a los trabajadores sanitarios contra el SARS-CoV-2 en los seis primeros meses tras la vacunación, no redujo el riesgo de desarrollar Covid-19 entre quienes se encontraban en la primera línea de la pandemia.

El ensayo quería comprobar si la vacuna BCG de la tuberculosis podía proteger a los trabajadores sanitarios contra el Covid-18 en los primeros seis meses tras la vacunación

La BCG se desarrolló originalmente para prevenir la tuberculosis y todavía se administra a más de 130 millones de bebés en todo el mundo cada año con ese fin. El ensayo Brace se basó en investigaciones anteriores, que demostraron que la BCG también potenciaba la inmunidad «de primera línea» en los lactantes y protegía contra las infecciones respiratorias en adolescentes y adultos. Se esperaba que la vacuna pudiera reutilizarse para ganar un tiempo crucial en una pandemia como la de Covid-19 hasta que se desarrollaran y probaran vacunas específicas para la enfermedad.

En la investigación, basada en la segunda fase del ensayo controlado aleatorizado Brace, participaron 3.988 de los casi 7.000 profesionales sanitarios que se inscribieron en 36 centros de Australia, Países Bajos, Reino Unido, España y Brasil. La UMC de Utrecht (Países Bajos), la Universidad de Exeter (Reino Unido) y la Fundación Oswaldo Cruz (Brasil) colaboraron en la supervisión de las ramas internacionales del ensayo.

Participaron 3.988 de los casi 7.000 profesionales sanitarios que se inscribieron en 36 centros de Australia, Países Bajos, Reino Unido, España y Brasil

El riesgo de Covid-19 sintomático fue del 14,7% en el grupo de la vacuna de la tuberculosis y del 12,3% en el grupo placebo durante los seis primeros meses del ensayo. La investigación no pudo determinar si la vacuna redujo las hospitalizaciones o la mortalidad debido al escaso número de participantes con Covid-19 grave.

Nigel Curtis, catedrático del Murdoch Children’s y de la Universidad de Melbourne e investigador principal de Brace, afirma que el hecho de que el Covid-19 sintomática se observara con una frecuencia ligeramente mayor en el grupo de la BCG podría explicarse por la mayor respuesta inmunitaria inducida por la vacuna. «Cuando analizamos las células inmunitarias de nuestros trabajadores sanitarios, vimos que la vacuna BCG alteraba la respuesta inmunitaria frente al Covid-19«, señala.

Dr. Curis: «Cuando analizamos las células inmunitarias de nuestros trabajadores sanitarios, vimos que la vacuna BCG de la tuberculosis alteraba la respuesta inmunitaria frente al Covid-19»

«Los síntomas reflejan que el sistema inmunitario está trabajando duro para combatir el virus», explica. «Una respuesta más fuerte inducida por la BCG podría ser beneficiosa para eliminar el virus más rápidamente y proteger contra la progresión a una enfermedad más grave. Hubo algunas pruebas de esto en los participantes del ensayo mayores de 60 años, en los que los síntomas de Covid-19 fueron más cortos en el grupo vacunado con BCG».

Curtis señala que, debido a que las vacunas Covid-19 se habían desarrollado e implantado a la velocidad del rayo y se había dado prioridad al personal sanitario, se reclutaron menos participantes de los previstos inicialmente. En consecuencia, el menor número de casos impidió al equipo investigar si la BCG protegía contra la hospitalización y la muerte por Covid-19, añade.

Dr. Campbell: «Los resultados plantean cuestiones importantes sobre la forma en que la BCG puede modificar el curso de distintas enfermedades víricas»

Un estudio dirigido por Murdoch Children’s, publicado en la revista Clinical & Translational Immunology el año pasado con muestras de sangre de los participantes en Brace, también demostró que la vacuna BCG proporcionaba una respuesta inmunitaria consistente con la protección frente al Covid-19 grave.

El profesor John Campbell, de la Universidad de Exeter (Reino Unido), que dirigió la rama británica de Brace, asegura que el ensayo representaba una importante oportunidad para probar el potencial de la vacuna BCG. «Los resultados plantean cuestiones importantes sobre la forma en que la BCG puede modificar el curso de distintas enfermedades víricas y nos permiten comprender mejor si la vacuna puede proteger frente a una serie de infecciones distintas de su principal objetivo, la tuberculosis», afirma..

Curtis indica que el análisis de los datos del ensayo está en curso y que se esperaban más resultados sobre el efecto de la BCG a finales de este año, incluido el impacto de la vacuna en otras infecciones, como las enfermedades respiratorias y el efecto en las respuestas a la vacuna Covid-19. El equipo del ensayo también está utilizando muestras de sangre recogidas de los participantes para descubrir biomarcadores del riesgo de Covid-19.

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