Redacción
Un dolor constante en el costado y fiebre llevó al Hospital Clínico San Carlos a una niña de 12 años a la que finalmente tuvieron que extirpar una parte del pulmón por la malformación congénita que presentaba y que le provocaba neumonías de repetición. Los cirujanos pediátricos utilizaron por primera vez en la Comunidad de Madrid cirugía robótica mínimamente invasiva para extirpar el lóbulo medio derecho del pulmón de la niña, que recibió el alta a los cinco días.
Los especialistas le diagnosticaron una neumonía y hallaron una malformación pulmonar, por la que propuesieron la lobectomía del pulmón con cirugía robótica mínimamente invasiva
Tras el ingreso de la niña, los especialistas le diagnosticaron una neumonía y hallaron la malformación pulmonar, un problema que hasta el momento no le habían detectado. Los cirujanos propuesieron la lobectomía pulmonar, para la que utilizaron el robot Da Vinci Xi. Con la colocación de un tubo endotraqueal de doble luz realizaron la inducción anestésica. Esta práctica «permitió el colapso del pulmón derecho para una mejor visualización del lóbulo pulmonar a extirpar», explica la jefa del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Clínico San Carlos, Carmen Soto Beauregard.
«Posteriormente, se colocó un catéter con control ecográfico para el bloqueo del plano del erector espinal y controlar el dolor perioperatorio», añade. Según informa el hospital en un comunicado, el cirujano, sentado frente a la consola central, maneja los brazos articulados y las pinzas del robot como si sus manos estuvieran dentro del cuerpo de la paciente, guiado por imágenes tridimensionales con una óptica de alta definición lo que aumenta el campo de visión.
La intervención no tuvo complicaciones y la niña pudo irse a casa a los cinco días con un programa de fisioterapia respiratoria
«Tras la identificación del lóbulo medio derecho donde se encontraba la malformación, procedimos a identificar el pedículo vascular y el bronquio lobar, que se seccionaron mediante endograpadora robótica. Finalmente, se colocó un drenaje pleural que se retiró a las 48 horas por ausencia de fuga de aire o acúmulo de líquido. El control radiológico efectuado a las dos semanas de la intervención no mostró hallazgos inesperados, con buen aspecto de las heridas quirúrgicas», detalla la cirujana Carmen Soto.
La intervención se llevó a cabo sin complicaciones y gracias a las mínimas incisiones que supone la cirugía robótica, la paciente fue dada de alta a los cinco días con un programa de fisioterapia respiratoria y puede llevar una vida normal. Esta intervención supone un nuevo abordaje en el programa de cirugía robótica pediátrica del Hospital Clínico San Carlos, «pionero en la región», apunta el centro, y amplía las posibilidades de las cirugías con el sistema robótico Da Vinci llevadas a cabo hasta ahora, en las que participan todos los miembros del Servicio de Cirugía Pediátrica, aumentando la oferta sanitaria a la población en edad pediátrica.
Esta intervención supone un nuevo abordaje en el programa de cirugía robótica pediátrica del hospital y amplía las posibilidades de estas cirugías en edad pediátrica
La cirugía robótica proporciona ventajas tanto para los pacientes como para los profesionales respecto de otros procedimientos quirúrgicos más convencionales. Para los primeros supone recibir incisiones más pequeñas, estancias hospitalarias más cortas, menor dolor postoperatorio, menor riesgo de infección, y menor sangrado por adherencias entre tejidos, además de una mejor recuperación. A los profesionales les proporciona una visión de campo quirúrgico tridimensional, lo que permite aumentar la precisión en cirugías que requieren una disección minuciosa, o aquellas que se realizan en lugares de difícil acceso o requieren la realización de suturas.
El Hospital Clínico San Carlos está acreditado para realizar cirugía robótica pediátrica y ofertar el abordaje mínimamente invasivo de carácter robótico a pacientes pediátricos en aquellos casos en los que los cirujanos consideren que es más beneficioso para el paciente. Su equipo de cirugía pediátrica fue el primero de la Comunidad de Madrid que empleó cirugía robótica en pediatría. La intervención se hizo a un niño de nueve años al que tuvieron que extirparon un riñón.









