Redacción
Los psiquiatras españoles se han reunido en el simposio MIRES: Recomendaciones de ‘No hacer’ en Psiquiatría y Salud Mental, celebrado en Salamanca. Han abordado las complejidades y limitaciones que enfrenta la especialidad en su práctica clínica diaria. Los psiquiatras han identificado la presión asistencial como una de las principales causas de error y un área con significativas oportunidades de mejora.
El psiquiatra residente en el Consorcio Hospitalari de VIC, Dr. Ricardo López Escribano, ha destacado que «la realidad de nuestra práctica clínica es arrolladora, generando situaciones que conducen al desarrollo de imperfecciones que afectan nuestro trabajo diario y, a la larga, pueden resultar limitantes«. Además, han identificado prácticas específicas que podrían verse afectadas por la presión asistencial y que deben evitarse. Entre ellas, se han incluido la prescripción de fármacos con riesgos superiores a los beneficios, la falta de valoración de opciones no farmacológicas, el uso de tratamientos sin suficiente validación científica, la utilización de dispositivos fuera de ficha técnica y la toma de decisiones sin el soporte o supervisión adecuados.
Los profesionales de la psiquiatría han identificado «la presión asistencial» como una de las principales causas de error y un área con significativas oportunidades de mejora
Para aumentar la presión asistencial en psiquiatría, López Escribano ha trasladado la realidad mediante un ejemplo en un entorno de urgencias con alto flujo de pacientes. “El profesional tiene que gestionar la situación única de cada persona y se encuentra con un hombre de 80 años y un diagnóstico de demencia no especificada que ha acudido debido a alucinaciones visuales. La falta de información sobre el paciente y su informador, complica la evaluación. Además, en ese preciso momento, recibe una llamada para atender a un paciente en la sala de espera que se encuentra agitado y solicita atención inmediata. También recuerda que tiene a un paciente alterado en la Observación de Urgencias. Con el tiempo limitado, decide prescribir un antipsicótico que recuerda que se utiliza de forma común en Geriatría”, ha explicado.
“Al día siguiente”, ha continuado el Dr. López Escribano, “el paciente se enfrenta a un cuadro de estrés agudo tras la guardia y el profesional comienza a reflexionar sobre las decisiones que ha tomado durante su turno anterior. Le asaltan dudas sobre si podría tratarse de una demencia de cuerpos de Lewy, si los antipsicóticos son apropiados para pacientes geriátricos, o si quizás se vio presionado a tomar decisiones precipitadas debido a la falta de apoyo de otros profesionales o de su supervisor directo”.









