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Un año para que llegue a España el corazón de titanio

Un corazón artificial de titanio, creado por el Dr. Alain Carpentier, abre una nueva esperanza de vida a los pacientes con problemas cardiológicos. “No puedo soportar más seguir viendo a gente joven y activa muriendo a los 40 años a causa de trastornos cardiológicos masivos”.

Con estas sencillas pero alentadoras palabras pronunciadas al inicio de su incorporación a las labores de investigación cardiológica, justifica este insigne investigador francés su continua dedicación a este campo que ha culminado con la creación de un corazón artificial diseñado a imagen y semejanza del humano. Todo un músculo de titanio elaborado con la más alta tecnología espacial provisto de dos ventrículos y cuatro válvulas, que late 100.000 veces al día, 36,5 millones al año sin parar, con auténtico ritmo, igual que lo hace el del hombre.

Para Carpentier es una máquina total, un auténtico corazón que puede proporcionar una larga vida al paciente que lo reciba, afirmación confirmada por el Dr. Nicolás Manito, jefe de la unidad de trasplantes del hospital catalán de Bellviitge, perfecto conocedor de esta joya de la bioingeniería cardíaca. Está considerado como uno de los más avanzados. Reproduce las corrientes naturales de circulación de la sangre.

Según sus propias declaraciones, este avance puede tardar un año en llegar a España, con uno precio que rondará en torno a 150.000 Euros.

Carpentier es el padre de la cirugía valvular moderna
Los especialistas en Cardiología son conscientes de que los primeros intentos de construir una especie de máquina que realizara las funciones de este órgano biológico comenzaron a finales de los años treinta, y que entre la lista de inventores de estos necesariamente sofisticados aparatos aparecen nombres como el médico ruso Vladimir Petrovic Demikhof, el argentino Domingo Liota y el norteamericano Robert Janvik. El primer implante de un corazón artificial se hizo en 1981 en Estados Unidos. El paciente, Barney Clrk, estuvo conectado durante 112 días a un prototipo externo de 180 kilos de peso.
Tras estos avances de ensayos se han creado prótesis mecánicas de asistencia circulatoria, que en su mayoría tienen solo un ventrículo y suponen una solución transitoria mientras se espera la llegada de un trasplante.

El nuevo prototipo del Dr. Carpentier producido por la firma francesa Carmat, tiene el objetivo de reemplazar íntegramente al corazón humano durante varios años, según afirma el Dr. Piet Jansen, su director médico.

Todas las partes interiores del nuevo aparato están cubiertas de un tejido cardíaco especialmente tratado, con lo que se reduce el riesgo de formación de coágulos sanguíneos. Complicación frecuente en las bombas actuales, según continúa diciendo el Dr. Jansen. El dispositivo se alimenta a través de dos baterías externas pequeñas.

Las primeras operaciones para su implantación se llevarán a cabo en el hospital Georges Pompidou de París. Hospital donde el Dr. Carpentier ejerce como cirujano cardiológico.

Pasada la natural euforia por el éxito del trasplante realizado en los últimos días del pasado mes de diciembre por un equipo constituido por 16 especialistas que necesitaron 12 horas para realizar la intervención quirúrgica en un paciente de 75 años, que ya pasa despierto la mayor parte del día y hasta pide que le proporcionen refrescos. El Dr. Carpentier tiene todas las papeletas para ser el próximo Nobel de Medicina. Algo que, dentro de su humildad, no le inquieta lo más mínimo.

El nuevo corazón de titanio, imita la forma y el tamaño de su homólogo biológico es algo más pesado, 900 gramos, en lugar de los 300 del natural. Los ingenieros especiales que lo han fabricado han cuidado todo hasta el máximo detalle para que funcione con la precisión y durabilidad que exige el motor de la vida.

Lo que más fascina a los cardiólogos que han podido tener la oportunidad de examinarlo en profundidad, es su capacidad para burlar las defensas del organismo y que no le resulte extraño. Sus predecesores solían generar coágulos, debido a los materiales empleados en su fabricación, que podían alcanzar al cerebro y producir un derrame que, en la mayoría de los casos, el enfermo no solía superar. Según el cirujano Nicolás Manito, con este nuevo corazón se podrá, de alguna manera, hacer frente a la natural escasez que de estos organismos existe en el mundo, afirmando también que “tal vez estemos asistiendo al nacimiento de una nueva era”, así como al renacer de una nueva esperanza para esos cerca de 200.000 enfermos que existen en Europa y Estados Unidos y se hallan a la espera de un donante que nunca llega a tiempo. Según datos recientes de la SEC -Sociedad española de cardiología-, en España se encuentran, aproximadamente, cerca de 500.000 personas con insuficiencia cardíaca que, si algunas de ellas pueden estar controladas convenientemente a través de los fármacos que ingieren, unos 500 necesitan con urgencia de ese trasplante imprescindible para rehacer su vida.

Los siguientes trasplantes
Tras el primer paciente al que el 18 de diciembre del pasado año se le hizo el primer trasplante de este corazón de titanio, ya hay cuatro personas dispuestas a recibirlo; en Eslovaquia, Bélgica y Arabia Saudí. 30 días después de su operación, teniendo en cuenta que los cuatro se encuentran en la fase terminal de su enfermedad, se procederá a evaluar sus posibilidades reales de supervivencia.
..Lola Granada