Estos productos, cada uno en su medida, se están abriendo un fuerte camino en la dieta habitual de la población debido a las generosas propiedades que todos tienen. Debidamente ingeridos constituyen un auténtico escudo que aleja del organismo humano determinadas enfermedades, contribuyendo de forma directa a crear más expectativas de vida en las personas.
Frutos secos
Así lo acaba de confirmar un estudio realizado durante 30 años, financiado por el Consejo Internacional para el Consumo de Frutos Secos, del que se acaba de hacer eco el diario científico inglés “The New England Journall of Medicine”, centrado en las respuestas de cerca de 120.000 personas que llevan durante ese tiempo tomando a diario las cantidades convenientes de las diferentes variedades de frutos secos que se suelen comercializar en el mercado. Según este estudio, la tasa de mortalidad en este grupo de personas ha descendido hasta un 20%. Además de dar a conocer este importante dato, en él se revelan otras interesantes informaciones como la de que su ingestión durante el embarazo, según una vieja creencia, era perjudicial para el bebé porque le generaba al bebé ciertas alergias. Según sus datos, no solo no es cierta sino todo lo contrario, los frutos secos que pueda ingerir la madre durante su embarazo, pueden contribuir a que, posteriormente, su hijo no desarrolle ninguna a lo largo de su vida. Además, continúan informando sus conclusiones, los que habitualmente consumen nueces, tienen un 29% menos de posibilidades de sufrir un trastorno cardiovascular y hasta un 11% menos de padecer cáncer.
Los expertos, respecto a cada una de las variedades más comunes de frutos secos que se ofrecen en el mercado, han sacado las siguientes conclusiones:
Pistachos. 50 unidades, cerca de 30 gramos, generan 160 calorías. Son muy recomendables por las dosis de vitamina B-5 y potasio que poseen, que resultan ideales, igual que los plátanos para los deportistas. Su ingestión resulta ideal para combatir los efectos de la hipopotasemia que tanto afecta a los músculos gemelos.
Anacardos. 30 gramos, unas 15/20 unidades, aportan 163 calorías, son inmejorables por su rica proporción de hierro, vitaminas B-5 y E y Omega-3. Su alto porcentaje de hierro y cinz los hace inmejorables para la salud. Son igualmente interesantes por sus proteínas, magnesio, potasio, vitamina B-6, folato –sustancia especialmente importante para las mujeres en edades aptas para la gestación- , además de vitamina E. Conviene recordar que el hierro ayuda a la sangre a transportar el oxígeno por todo el cuerpo y el cinz favorece el sistema inmunológico. son los que tienen un menor nivel de calorías de todos los frutos secos. Su grasa es de ácido oleico, el aceite de oliva más recomendable para el corazón.
Avellanas. Aparte de su extraordinario sabor, poseen también una elevada presencia de grasas no saturadas, que protegen el corazón y la sangre, así como potenciar la salud de la piel. En solo 28 gramos (20 unidades) se encuentra la décima parte de la fibra que precisa nuestro organismo, reducen la presión sanguínea en nuestros vasos. Su consumo aporta, además, el 17 % de la cantidad recomendada de folatoque necesitamos. Pueden prevenir la demencia
Almendras. 30 gramos de consumo diario (20/25 unidades) aportan cerca de 160 calorías. Inmejorables para la salud por su riqueza en fibra, calcio y riboflavina –la vitamina B2-, muy buena para la piel. Son la mejor fuente de proteínas de los frutos secos, muy recomendables si se quiere mantener a raya el nivel personal de nuestro peso. Tienen un alto nivel de fibra, vitamina E, proteínas, hierro, magnesio, potasio y cinz. Ideales para fortificar los huesos y los dientes, ojos y nuestro sistema inmunológico general.
Nueces. Dadas sus diversas variedades y grandes cualidades, puede considerárselas como las reinas de los frutos secos. Cada una de sus variantes posee unas propiedades y unos valores muy particulares. Están dotadas de un buen aporte calorífico y gran cantidad de selenio, magnesio, fibra, calcio, potasio, cinc y vitamina E. Su consumo es ideal para las personas que practican cualquier tipo de deporte y más si lo realizan con carácter profesional, especialmente la variedad conocida como “nueces de Brasil”. Otras de las variedades más conocidas son las “nueces de macadamia”-muy ricas en grasas monosaturadas, “nuez pecam”, especialmente saludables para el corazón, pueden llegar a reducir el colesterol en sangre hasta en un 33%-
Cacahuetes. Probablemente la especie más popular dentro del grupo de los frutos secos. Inmejorables por la presencia de proteínas, niacina y fiolato, fibra, hierro, potasio, cinc y riblofavina –vitamina B2, vitamina E y niacina – vitamina B3. Son muy buenos para todos, excepto para los alérgicos. Poseen, además, un alto nivel de grasas mono saturadas –grasa buena-. En su consumo habitual conviene tener en cuenta esta particularidad: sus beneficios cardiopáticos desaparecen si se toman salados.
Advertencia sobre el consumo de estos productos
Una vez conocidas las propiedades de este grupo de productos alimenticios, conviene tener en cuenta que el consumo de cualquiera de estas especialidades, de forma particular o general, debe realizarse con moderación, de no ser así sus propiedades pueden volverse en contra de nuestro organismo. La cifra ideal que los expertos recomiendan es no pasar de un consumo medio diario de unos 30 gramos totales.
Los datos técnicos del estudio sobre el que se basa esta información sobre los frutos secos, los facilita el Dr- Ying Bao, uno de los principales científicos que ha intervenido en su preparación y presta sus servicios profesionales en el Hospital Birgham de Boston, Las conclusiones se redactaron tras la cotejación de las respuestas de 76.500 mujeres entre 34/59 años y unos 42.500 hombres entre 40/75. Los periodos de estudio fueron, años 1980 a 2010 para ellas y 1986/2011 para los varones. Todos lo hicieron de forma completamente voluntaria, declarando antes de someterse al estudio no padecer ninguna enfermedad cancerígena.
El caqui y la alcachofa
Tras la presentación del estudio relacionado con los frutos secos, damos un pequeño giro en los productos a contemplar co0n este fin para analizar otros muy diferentes, considerados también como estrellas de la alimentación humana por los beneficios que aportan a nuestra salud: el caqui y la alcachofa. Ambos reúnen unas propiedades inmejorables para la prevención de enfermedades. De ahí su recomendación al consumo
Caqui
También conocido en el ambiente hortofrutícola como “palisanto”. Es una de las frutas a nuestro alcance que mayor cantidad de cualidades reúne, como la de neutralizar los efectos negativos de nuestros radicales libres, que son las responsable de la aparición de las enfermedades degenerativas de nuestro organismo, como el cáncer, la pérdida paulatina de la visión, el parkinson o el envejecimiento prematuro.
Degustar un caqui con asiduidad –a ser posible a diario, como mínimo- puede ayudar a las personas a mantenerse jóvenes durante bastante tiempo, debido a que su abundancia de antioxidantes puede hacer que se retrasen la presencia de infecciones de la piel, los trastornos del cabello, la calvicie y la osteoporosis.
Su alta presencia de antioxidantes se debe a la acumulación de vitaminas que contiene (A, C y E7) y litopleno -una sustancia que reduce las posibilidades de tener cáncer y trastornos de próstata, pulmón y estómago-, además de disminuir la presencia de colesterol en la sangre. Previene igualmente las inflamaciones de próstata y cuello de útero.
La variedad conocida como “Caqui de Virginia” es muy rica en potasio y escaso índice de sodio, tan perjudicial para la hipertensión arterial. Tiene también un alto carácter diurético, sumamente apropiado para evitar la retención de líquidos. Es igualmente aconsejable para corregir la obesidad y muy recomendable para las personas que deseen iniciar una dieta para adelgazar.
100 gramos de caqui proporcionan solo 10 calorías. El caqui supera en propiedades a otras frutas tan conocidas como las manzanas, las peras, los albaricoques y las naranjas. Su poder calórico le viene por el alto nivel de hidratos de carbono que contiene, por lo que es muy recomendable también para aquellas personas que deben desplegar una fuerte actividad física a lo largo del día, como los deportistas o las que, por diversas razones, se encuentren muy atareadas. Los niños, los mayores, las mujeres lactantes y las personas convalecientes de cualquier tipo de enfermedad que hayan padecido con anterioridad deberían ser buenas consumidoras de esta exquisita fruta. Es muy útil, igualmente, para facilitar el movimiento intestinal.
Esta fruta suele aparecer en el mercado a final del verano, en el otoño y a principios del invierno. En el hemisferio sur se suelen recoger entre marzo y julio, por lo que, prácticamente, puede consumirse durante todo el año. Para que resulte más sabrosa aún, se le puede combinar con unas gotas de licor o con un poco de zumo de tomate. Para que no se reseque, la mejor forma de conservarl es mantenerlo en el frigorífico a la temperatura habitual que para los demás productos se tenga regulado su termostato.
A pesar de las grandes propiedades que, como se ha podido comprobar, tiene esta fruta, determinadas personas deben ser prudentes con su consumo y antes de hacerlo deben consultar con su médico de cabecera si padecen problemas de riñón, son ya hipertensos o tienen algún trastorno de corazón.
Alcachofa
Está compuesta principalmente por hidratos de carbono, fósforo, potasio y magnesio. Es rica en fibras, ácido fólico y vitaminas A, B, C y E, así como minerales como el hierro.
La gran variedad de propiedades que tiene la alcachofa, hacen indispensable su consumo por todas las personas. Como se podrá comprobar, apenas si tiene contraindicaciones, es agradable de sabor cualquiera que sea la forma de condimentarlas, altamente nutritiva y se puede encontrar fácilmente en el mercado durante todo el año.
Su alta presencia de la sustancia conocida con el nombre de “cianida” la hacen muy aconsejable para reducir nuestros niveles de colesterol y prevenir muchos tipos de enfermedades vasculares, mejorando sensiblemente la recuperación de nuestro organismo tras haber sufrido un infarto o una angina de pecho. Su alto porcentaje de “cianitina” refuerza poderosamente la acción que desempeña la sustancia anterior y, además, ayuda a combatir eficazmente la diabetes.
Las personas con retención de líquidos, reumáticas, artritis, gota, etc. deberían incluir la alcachofa, casi obligatoriamente, en su dieta habitual, junto con otros productos como el ajo y la cebolla.
..Lola Granada







