Especial RSC & Sostenibilidad 2024
Redacción
Motivados por la realidad que viven diferentes colectivos, como migrantes, ancianos en soledad y mujeres víctimas de violencia de género, entre otros, desde el Consejo General de Enfermería (CGE), crearon la entidad Solidaridad Enfermera. Uno de sus objetivos es mejorar la salud y la calidad de vida de estos colectivos vulnerables a través de acciones concretas y proyectos de cooperación.
La iniciativa busca no solo atender las necesidades inmediatas de estos colectivos, sino también trabajar en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, “fomentando estilos de vida saludables y creando entornos más favorables para su desarrollo”, asegura Isabel Abero, responsable de Solidaridad Enfermera.
¿Cómo nace Solidaridad Enfermera y cuál fue el motivo
Nace como respuesta a las demandas de numerosas enfermeras de distintas regiones del país, de variados perfiles y edades, unidas por un propósito común como profesionales de enfermería: mejorar la salud y la calidad de vida de los colectivos vulnerables. Estas enfermeras se han detenido a observar con mayor detalle la realidad de estos grupos, están preocupadas porque debido a sus circunstancias, como migraciones forzadas, pobreza, soledad en personas mayores, y mujeres víctimas de violencia de género, entre otros, enfrentan un mayor riesgo de sufrir desventajas sociales, económicas o de salud.
Ellas trasladan a sus respectivos Colegios de Enfermería Provinciales y al Consejo General de Enfermería esta preocupación por las necesidades de estos grupos, así como las ganas de comprometerse con la situación actual. Es así como surge Solidaridad Enfermera, un equipo de enfermeras y enfermeros voluntarios que no solo se preocupan de las necesidades de los colectivos vulnerables, sino que también se implican en la búsqueda de soluciones.
Estas enfermeras se han detenido a observar con mayor detalle la realidad de estos grupos, están preocupadas porque debido a sus circunstancias, como migraciones forzadas, pobreza, soledad en personas mayores…
¿Qué iniciativas ha puesto en marcha su organización para la lucha contra la vulnerabilidad?
Para ponerse en marcha es fundamental colaborar estrechamente con organizaciones locales, otras ONG y diversos perfiles profesionales que ya trabajan con colectivos vulnerables. De manera conjunta, identificamos las necesidades sociosanitarias de estos grupos y evaluamos el papel que pueden desempeñar las enfermeras, ofrecer un valor añadido.
Juntos, diseñamos e implementamos actividades como charlas, talleres, programas centrados en los hábitos saludables adaptados a sus contextos, culturas y recursos, cuidado integral de la mujer en todas las etapas de la vida, talleres afectivosexual, cuidados emocionales, RCP, primeros auxilios, así como la creación de botiquines caseros con mayores, etc. Estos encuentros participativos no buscan solo eliminar barreras por desconocimiento, también promueven la autocapacitación y la creación de espacios seguros, participativos y accesibles.
Es fundamental mejorar la coordinación entre ambos servicios para enriquecerse mutuamente con las perspectivas del sector social y sanitario
En España no termina de producirse una coordinación real entre los niveles sanitarios y sociales. ¿Cuáles son las principales necesidades no cubiertas de este colectivo y cómo están contribuyendo las enfermeras a satisfacerlas?
Es fundamental mejorar la coordinación entre ambos servicios para enriquecerse mutuamente con las perspectivas del sector social y sanitario. La accesibilidad que ofrecen los servicios sociales es especialmente valiosa, ya que los colectivos vulnerables enfrentan frecuentes dificultades para acceder a los servicios sanitarios debido a barreras, lingüísticas, administrativas y económicas.
Resulta crucial estar al tanto de las acciones desarrolladas en cada nivel para evitar la duplicación de acciones y esfuerzos. Hay que fomentar trabajar de manera conjunta. Desde Solidaridad Enfermera, no concebimos acciones sin la colaboración estrechamente con otras ONG y sectores. Se requieren estrategias conjuntas para alcanzar a las personas que están excluidas del sistema.
Además, existe una gran necesidad de servicios de salud mental, que son insuficientes tanto en términos generales, como para las personas vulnerables que a menudo enfrentan altos niveles de estrés y traumas. La falta significativa de recursos en este ámbito subraya la urgencia de mejorar y ampliar estos servicios.
Existe una gran necesidad de servicios de salud mental, que son insuficientes tanto en términos generales, como para las personas vulnerables que a menudo enfrentan altos niveles de estrés y traumas
¿Qué papel están jugando las enfermeras en esta transformación que requiere el sistema sanitario?
Desde nuestra iniciativa, las enfermeras no solo se centran en atender a estos colectivos, sino que también buscan sensibilizar tanto a los profesionales de enfermería como a la ciudadanía.
En un contexto donde prevalece cada vez más el enfoque individual sobre el comunitario, y enfrentándonos a un entorno social, cultural y económico cada vez más complejo, la profesión enfermera está profundamente comprometida con la visión comunitaria y el trabajo interdisciplinario, aspectos fundamentales para impulsar cambios en el sistema sanitario.
Las enfermeras podemos aportar gran valor a la trasformación sanitaria desde puestos de liderazgo por la visión holística con la que valoramos las necesidades de las personas y por el gran co- nocimiento del sistema sanitario. Desde los puestos de gestión las enfermeras son una palanca de cambio fundamental en todos los proyectos y, cuando los lideran, el éxito está asegurado.
También tenemos previstas algunas acciones a nivel nacional de sensibilización y formación relacionadas con el voluntariado que esperamos puedan salir en este año y sean de interés para las enfermeras y enfermeros de toda España
En la actualidad cuentan con nueve delegaciones repartidas por toda España, ¿van a expandir su presencia a otras ciudades?
Hay que tener en cuenta que Solidaridad Enfermera nació al inicio de la pandemia, lo cual ha hecho que arrancar haya sido complicado. A pesar de este desafío, en la actualidad existen nueve delegaciones y la idea es crear una red nacional de voluntariado de enfermería que se enriquezca, fortalezcan y colaboren mutuamente.
En lo que va de año, se han incorporado dos nuevas delegaciones que se han unido con fuerza y varios Colegios Oficiales de Enfermería han mostrado interés y están considerando la posibilidad de abrir una delegación. Por nuestra parte, seguimos trabajando para expandir la presencia en otras comunidades que lo soliciten. También tenemos previstas algunas acciones a nivel nacional de sensibilización y formación relacionadas con el voluntariado que esperamos puedan salir en este año y sean de interés para las enfermeras y enfermeros de toda España.
¿Realizan acciones en materia de cooperación internacional?
Actualmente no estamos centradas en la cooperación internacional. Teniendo en cuenta que España ocupa el tercer lugar en la Unión Europea en términos de población en riesgo de pobreza o exclusión social y que en cifras absolutas hablamos de 12,7 millones de personas, es evidente que hay tareas pendientes tanto a nivel global como local. Por ello, desde el comienzo de la entidad, nuestro enfoque ha sido facilitar el voluntariado para enfermeras que, debido a limitaciones de tiempo o responsabilidades laborales y personales, no pueden comprometerse con estancias prolongadas en el extranjero.
Es crucial ofrecer oportunidades que se adapten a los diferentes perfiles y necesidades, asegurando que todas las enfermeras interesadas en el voluntariado puedan participar
Pensamos que las enfermeras no deben ser excluidas de la oportunidad de contribuir debido a estas circunstancias. En este contexto es crucial ofrecer oportunidades que se adapten a los diferentes perfiles y necesidades, asegurando que todas las enfermeras interesadas en el voluntariado puedan participar.
Una de sus líneas de trabajo es fomentar el voluntariado en la profesión enfermera, ¿hasta qué punto supone un reto en un contexto marcado por el burn out que sufren los profesionales sanitarios?
Cuando comencé mi experiencia en el voluntariado me hice esa misma pregunta y consulté a las voluntarias y voluntarios. Sus reflexiones me llevaron a varias conclusiones. Por un lado, estar en la primera línea directamente con colectivos vulnerables y ver las dificultades a las que se enfrentan en su día a día, ofrece otra perspectiva de la vida.
En segundo lugar, al adentrarse en nuevos contextos para el desarrollo de sus competencias profesionales, renuevan su conexión con la vocación; y, al alejarse de su entorno laboral habitual, recuerdan por qué eligieron ser enfermeras y enfermeros. Por último, ante la inestabilidad laboral y con contratos precarios, encontraron en la continuidad de las actividades de voluntariado y en un equipo implicado con un proyecto común, esa validación y reconocimiento que no estaban recibiendo en el mundo laboral.
Ante la inestabilidad laboral y con contratos precarios, encontraron en la continuidad de las actividades de voluntariado y en un equipo implicado con un proyecto común
También he observado que las enfermeras y enfermeros voluntarios comienzan con la simple intención de ayudar y, al final, te sorprendes gratamente con lo que reciben a cambio, no solo a nivel personal, sino también en lo profesional. Observo cómo las enfermeras fortalecen habilidades para saber gestionar la diversidad cultural, los entornos multiculturales de escasos recursos, cómo desarrollan pensamiento crítico, capacidad de análisis y resolución de problemas, liderazgo en iniciativas, planificación estratégica, visión colectiva, amplían los conocimientos de los servicios disponibles, mejoran su flexibilidad y capacidad de adaptación, desafían sus prejuicios establecidos, etc.
Desde mi perspectiva, el burnout es una realidad, pero coexiste con profesionales que se niegan a quedarse de brazos cruzados, ya que siempre hay algo que se puede hacer, rechazando tanto el agotamiento laboral como la idea de la indefensión aprendida.







