Nieves Sebastián Mongares
En el contexto de la atención intermedia, las enfermeras, al tener contacto estrecho con los pacientes son capaces de integrar todas las esferas del paciente en su manejo. Además, las profesionales de este campo con aptitudes de gestión son esenciales en la coordinación entre profesionales para garantizar que el paciente esté atendido de manera adecuada en cada momento. Rosa Salazar, directora gerente del Hospital de Guadarrama, explica el papel que juegan los profesionales de la enfermería en este nivel asistencial.
¿Qué funciones desempeña a su día a día un profesional de la enfermería dedicado a la gestión de un centro de atención intermedia?
Son muchas las funciones que se pueden desempeñas en un hospital de media estancia siendo un profesional de enfermería. Se pueden ocupar puestos de supervisión, que tienen una responsabilidad clave, ya que si la planta funciona bien y está bien coordinada con el resto de los departamentos el día fluye de manera muy ágil, los circuitos de rehabilitación, la administración de cuidados etc. El papel de la directora de enfermería también es muy destacado ya que, en la media estancia, atendemos a pacientes complejos con un nivel de cuidados muy elevado y es importante que haya directrices claras, que la planificación de los cuidados sea muy ordenada, así como el seguimiento de los resultados alcanzados en relación a los objetivos que nos hallamos planteado con el paciente.
En mi caso, en la actualidad, ocupo el puesto de directora gerente del hospital y fundamentalmente mis funciones se centran en dirigir a un grupo de personas, con indicaciones y objetivos claros, para que entre todos y de manera coordinada, cumplamos con nuestro propósito. Hay dos elementos claves desde la gerencia: definir bien la estrategia y contar con un equipo comprometido con el proyecto. En mi caso cuento con estos dos elementos.
¿Cómo definiría el papel que juega la enfermería en la Atención Intermedia y hacia dónde debe avanzar o dirigirse este rol?
La enfermera juega un papel decisivo en cualquier nivel de la atención sanitaria, pero en la media estancia, este papel todavía tiene una mayor relevancia. Atendemos personas con un alto grado de dependencia que necesitan un nivel muy alto de intensidad de cuidados, en un principio de sustitución, pero con un enfoque que les permita progresivamente ir implicándose en su alto cuidado con el objetivo de ir ganando autonomía e independencia. Cabe destacar la importancia que tienen las actividades de coordinación, y en este sentido las enfermeras actúan como enlace entre los distintos profesionales implicados en la atención al paciente, médicos, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales, etc…, se trata por tanto de una actividad clave.
La enfermera debe trabajar para ser ese profesional que actúa de garante del paciente, ese profesional que guía y acompaña al paciente en todo su proceso, proporcionándole confianza y seguridad. Es importante que se adquieran competencias en el manejo de nuevas tecnologías, que faciliten la monitorización el control, y por tanto la seguridad del paciente. Asimismo, debe asumir roles de liderazgo dentro de los equipos garantizando que el enfoque de la prestación sanitaria sea acorde a las preferencias del paciente, y estén alineadas con un enfoque de atención centrada en la persona, en donde la humanización y la personalización juegan un papel decisivo.
Para desempeñar estas funciones con éxito es muy importante que se adquieran competencias en comunicación asertiva y eficaz, ya que la comunicación es un elemento clave para llegar al paciente y lograr los objetivos que se hayan planteado en cada caso.
¿Qué pieza juega la enfermería dentro de la atención multidisciplinar en este tipo de centros y cómo se coordina con el resto de profesionales implicados?
Como ya hemos comentado, la enfermería desempeña un papel clave en la coordinación del equipo interdisciplinar, ya que combina la atención directa al paciente con su visión holística. Al ser el profesional que permanece 24 horas al lado del paciente, su papel es clave para coordinar, velar y garantizar que el plan de atención integral, se lleve a cabo tal y como se haya planteado por parte del equipo interdisciplinar. La enfermera es el nexo de unión entre el paciente y el resto del equipo de profesional, es quien de primera mano conoce tanto las necesidades físicas, como emocionales y sociales del paciente, proporcionando información valiosa, siendo la voz que alertan sobre los cambios que experimente el paciente al equipo interdisciplinar. Las enfermeras supervisan y evalúan la efectividad de las intervenciones del equipo interdisciplinar.
«La enfermera es el nexo entre el paciente y el resto del equipo profesional, es quien de primera mano conoce tanto las necesidades físicas, como emocionales y sociales del paciente»
En los hospitales media estancia se trabaja de manera interdisciplinar y, por tanto, todos los profesionales implicados en la atención al paciente debe estar coordinados. La enfermera, diariamente mantiene contacto muy estrecho con los médicos de planta, el equipo de rehabilitación, técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, a fin de asegurarse que los avances que en materia de rehabilitación los pacientes hayan logrado en el gimnasio, se traduzcan en actividades de autociudado en las plantas de hospitalización (vestido, higiene etc…), y éstas formen parte de su plan de cuidados.
Se realizan sesiones interdisciplinares con todos los profesionales implicados, en las que se valoran los avances y logros con los objetivos planteados. Estas reuniones están coordinadas por la supervisora de enfermería que juegan un papel decisivo en este enfoque interdisciplinar.
¿Qué tipo de formación específica debe cursar un profesional de la enfermería que quiera trabajar en este nivel asistencial? ¿Y en el caso de querer orientarse a la gestión en este tipo de centros?
La formación de grado en enfermería es suficientemente robusta como para afrontar los retos que supone cuidar a personas con un nivel alto de cuidados. Ahora bien, se debe tener en cuenta las particularidades de cuidados que este perfil de paciente requiere. La especialidad de enfermería en geriatría proporciona formación muy concreta en el manejo de cuidados en personas con enfermedades crónicas y con pluripatología, así como el enfoque preventivo en relación a la aparición, y cuidados, si procede, de los Síndromes Geriátricos (delirium, caídas, úlceras por presión, incontinencia etc.). Es necesario tener conocimientos en el manejo de dispositivos como prótesis y férulas.
También es clave la formación en cuidados paliativos, ya que no en todas las ocasiones el paciente va a recuperarse y necesitarán este tipo de cuidados. Las competencias de comunicación son decisivas para proporcionar una atención centrada en la persona, que facilite la toma de decisiones compartidas y el soporte emocional y familiares. Para implicarse a la gestión hay que formarse en esta material. Existen numerosos Másteres especializados en gestión de servicios de enfermería, o bien másteres en gestión de centros sanitarios. Este tipo de formación ya contiene en su programa los temas más relevantes y necesarios para afrontar el reto de dirigir un servicio de enfermería o bien un centro sanitario.
¿Cuáles son los desafíos o necesidades no cubiertas en enfermería en el contexto de la atención intermedia?
Los desafíos son numerosos ya que existe una creciente complejidad en la atención a este perfil de pacientes, así como algunas limitaciones. Los hospitales de media estancia representan una gran oportunidad para las enfermeras, pero éstas deben estar dispuestas a asumir esta gran responsabilidad, han de estar dispuestas a querer liderar el cuidado a este perfil de pacientes, y hacerlo en su totalidad atendiendo a esa parte emocional tan importante y tan decisiva a la hora de la recuperación de los pacientes. Debe ser consciente de que es el profesional más adecuado para liderar los equipos interdisciplinares, y es fundamental que acepte y suma este papel.
Por lo tanto, como retos destacarla la motivación para liderar equipos, la implicación y actualización constante de conocimientos que asegure que el cuidado está provisto de ese apoyo emocional tan necesario. Como necesidades no cubiertas destacaría la falta de profesionales a los que les motive trabajar en este nivel asistencial, por lo que determinadas ocasiones nos encontramos con escasez de profesionales. A esto habría que añadir la falta de reconocimiento que sufren los profesionales que trabajan en la media estancia, a los que no es infrecuente, que sean percibidos por otros profesionales sanitarios como de segundo nivel, y esto es algo totalmente injusto que no tiene fundamento, no hay nada más lejos de la realidad.










